TERCERA

El Villanovense apuesta por recuperar su esencia

José María Tapia, en el banquillo, hace cuatro temporadas. :: e. d./
José María Tapia, en el banquillo, hace cuatro temporadas. :: e. d.

El presidente del club serón analizó en la asamblea de socios los problemas de la pasada temporada

ESTRELLA DOMEQUEVILLANUEVA DE LA SERENA.

La asamblea de socios del Villanovense sirvió para hablar de futuro, pero sobre todo para analizar el pasado más cercano. El presidente del club serón, José María Tapia, no titubeó a la hora de explicar los problemas que había afrontado el equipo en los últimos meses y que terminaron con el descenso a Tercera. «Los que descienden son los que se lo merecen y al cabo de 38 jornadas el Villanovense está donde merecía estar», confesaba en uno de los salones del Palacio de Congresos.

Desde la apuesta inicial por José Manuel Roca en el banquillo a los cambios en la plantilla en invierno. No pasó nada por alto. Sobre lo primero señaló que su destitución había supuesto un primer lastre económico, pese a que el alicantino renunció a uno de los meses de su contrato. «Se fue exponiendo los problemas del club y no le hicimos mucho caso», confesaba Tapia, «pero al final, tenía razón en el 75% de lo que exponía.».

La llegada de Julio Cobos parecía un soplo de aire fresco, pero terminó siendo un oasis en mitad de un desierto. Su destitución se planteó tras el partido ante el Granada B, pero se descartó tras una conversación con los capitanes. «Grave error», aseguraba Tapia, que no quería ser «ventajista» con esta situación, pero reconocía que ese planteamiento se mantuvo incluso a falta de dos jornadas para el final.

Llamativas fueron las explicaciones sobre las salidas de jugadores que llegaron el verano pasado con un importante cartel. Entre ellos, Xiscu Martínez, Cristian Márquez o Esteban Muñoz. Con Xiscu los problemas empezaron tras su expulsión ante el Marbella, en el caso de Cristian Márquez todo cambió cuando dejó de entrar en el once, al igual que con Esteban Muñoz. También abordó los «problemas personales» que provocaron la abrupta salida de Carlos Selfa, una de las piezas más importantes de la plantilla.

«En el mercado invernal queríamos echar a once jugadores, por distintos motivos. Pero se habló con ellos, cerramos los ojos y fue un gran error», desgranaba Tapia. «No teníamos jugadores comprometidos ni buen vestuario», proseguía. En ese sentido, el presidente avanzaba su apuesta por recuperar la esencia del Villanovense como base para intentar el ascenso el próximo año.