Triunfo coral para seguir soñando

ALEJANDRO VILLALOBOS ALMENDRALEJO.

En un ejercicio coral y mezclando su caché en la tabla, la tropa de Angelito logró tres nuevos puntos ante un Valdivia que sigue viendo de cerca las orejas al lobo del descenso de categoría.

2 EXTREMADURA B VALDIVIA

0

Extremadura B
César; Samuel, Alberto, Semed, Kiki, Sabit, Viñuela (Hwang, min. 70), Liam, Diosbert (Álvaro Romero, min. 58), Rafa Izquierdo y Facu (Junior, min. 67).
Valdivia:
Joaquín; Isaac, David, Lorenzo, Vicente, Moruno (Antonio Ángel, min. 66), Israel, Joaquín (Peters, min. 75), Miguel Ángel, Ángel Luis (Gil, min. 66) y Víctor.
Goles:
1-0, min. 46: Rafa Izquierdo. 2-0, min. 61: Álvaro Romero.
Árbitro:
Gargantilla Fernández. Por el Extremadura B amarillas a Diosbert (min. 37) y Junior (min. 88). Por el Valdivia amarillas a Lorenzo (min. 27) y Peters (min. 83).
Incidencias:
Polideportivo Municipal de Almendralejo. Campo Ito. 250.

Pronto comenzó el caudal de ocasiones locales. Diosbert cazó un cuero muerto en el área chica y Joaquín calentó sus manoplas (min. 9). Sesenta segundos después idénticos protagonistas y esta vez la pierna pétrea del arquero dejó en ascuas el remate. Viñuela peinaba cándidamente un fax de Samuel y Liam enviaba cerca de las nubes su remate.

Pasado el tsunami azulgrana, el duelo entró en una fase de duermevela en cuanto a saludos a los arcos hasta que Diosbert puso la nota de calidad en un testarazo que casi reventó el larguero (min. 26). Un tiro cruzado de Viñuela y Rafa echaron el cerrojo al primer acto.

En la segunda parte, Rafa Izquierdo se tiraba en plancha y su peine cortó la cabellera y red valviense. Se abría la veda y todo empezaba a ir sobre ruedas para un Extremadura B que siguió echando carbón a las brasas de un once visitante que apenas o nada inquietó más allá de algún saque de falta lejano (Israel, min. 54).

Tuvo que ser Álvaro Romero quien cazase un cuero aislado en la frontera del área que le dejó en un mano a mano ante Joaquín que cerró las dudas con un remate sereno letal ante la mirada del arquero verdiblanco que nada pudo hacer.