Kevin rescata al Cacereño en la prórroga

Kevin rescata al Cacereño en la prórroga
JORGE REY

Un solitario gol del argentino a falta de seis minutos para expirar el tiempo de propina sirvió a los verdes para superar la eliminatoria ante un digno Churra

REDACCIÓN

El Cacereño estará en el bombo de Las Rozas tras superar este domingo al Churra en la segunda parte de la prórroga con un solitario gol de Kevin a falta de tan solo seis minutos para que expirase el tiempo de propina. Un haz de luz que llegó para el equipo de la carretera de Salamanca tras 114 minutos de juego sin goles y de 204 en el global de la eliminatoria. El de Mar del Plata, que no contó con la confianza del técnico Ximo Mas hasta el minuto 91, evitó así lo que podía haber sido un verdadero fiasco para la parroquia verde, quizás castigada en exceso con tanto sufrimiento.

1 Cacereño

Bernabé, Neto, Keko, Alberto, Juanjo Polo, Nacho Méndez (Viñuela, min. 66), Juanqui, Javi Navarro (David López, min. 46), Álex García, Luismi (Kevin, min. 91) y Marcos Torres.

0 Churra

Juanra, Junior (Yolo, min. 64), Mata, Pablo, Ibán, Sito, Nacho, Tolmos (Matías, min. 55), Macanas, Tomás y Xedi (Óscar, min. 74).

Goles:
1-0: Kevin, min. 114
Árbitro:
Juan Bustos, comité de Castilla y León. Amonestó Juanjo Polo, Juanqui, Javi Navarro, Luismi y David López por el Cacereño, así como a Nacho, Macanas y Tomás por los visitantes. Expulsó a Xedi, del Churra, estando ya en el banquillo.
Incidencias:
Alrededor de 1.800 espectadores, con más de medio centenar de aficionados visitantes.

La que en principio estaba llamada a ser una eliminatoria desigual por la entidad de ambos equipos, al menos sobre el papel, acabó siendo una especie de ruleta rusa en la que el cuadro murciano, que ofreció una digna imagen, también tuvo sus opciones de haberse llevado el gato al agua, especialmente con una oportunidad de Matías, quien erró un disparo a puerta vacía en el minuto 97, cuando el marcador aún rezaba el cero a cero.

Con un Neto sublime, demostrando tanto afán ofensivo como solidaridad y eficacia en sus labores de cobertura, el Cacereño lo intentó de inicio por ambas bandas ante un Churra que a pesar de no llegar a sentirse cómodo en los primeros minutos sí gozó de un par de acercamientos con los que pudo sacudirse la presión.

Por obligación, fue el Cacereño el que más lo intentó en una primera mitad en la que Javi Navarro evidenció no estar al cien por cien en el aspecto físico. Habitual batallador en el cuerpo a cuerpo, el punta del Cacereño perdió prácticamente la totalidad de sus lances individuales con los centrales rivales. Mientras, era Álex García el que intentaba probar al meta Juanra con dos disparos lejanos, uno de ellos bien dirigido. Fue el propio Javi Navarro el que gozó de la mejor ocasión para los locales en el minuto 35. El delantero del Cacereño se quedó solo delante del portero churrero tras aprovechar un error de Ibán, pero en esta ocasión tampoco estuvo afortunado. Sería sustituido al descanso por David López. En el bando contrario era Nacho el que generaba mayor sensación de peligro gracias a su velocidad.

Ya en la segunda mitad el Churra continuó con su política de estar resguardado esperando ganar la espalda a los defensores del Cacereño con balones largos a la contra. En el minuto 57 Nacho pudo haber cambiado el sino de la eliminatoria cuando se plantó solo delante de Bernabé, pero su disparo cruzado fue atajado por el solvente cancerbero.

A pesar de que la entrada de David López dio algo más de dinamismo al Cacereño en la segunda mitad, la ausencia de un punta nato fue el mejor regalo que el equipo de Ximo Mas pudo hacer a su adversario. Luego, ya en sala de prensa, el técnico del Cacereño defendería esta decisión refiriéndose a la búsqueda de desmarques de ruptura. Sea como fuere, y a pesar de algún arranque de orgullo puntual de hombres como David López o Juanqui, el tiempo se consumía y en el ambiente se respiraba cierto olor a prórroga. En el minuto 73 llegaría la ocasión más clara del Cacereño, potencialmente hablando, cuando los verdes lograron hilar una buena contra. Sin embargo, Luismi no optó por la mejor decisión en la ejecución. Con más corazón que fe en su propuesta, el decano extremeño continuó intentándolo sin éxito hasta el término del tiempo reglamentario.

Con Kevin ya sobre el verde, la prórroga acabó convertida en una ruleta rusa que acabó sonriendo a los verdiblancos gracias al cabezazo del jugador argentino en el corazón del área en el minuto 114 de partido tras beneficiarse de un centro medido de Marcos Torres desde el perfil derecho. La alegría final de la parroquia verde bien pudo haberse tornado en tristeza si siete minutos antes al visitante Matías no le hubiese temblado el pulso. El delantero estuvo astuto para recibir un saque largo de su portero ganando la partida a la defensa cacereña, pero tras driblar a Bernabé su disparo a puerta vacía acabó pegando en el palo. Fue ahí cuando el Cacereño evitó el descalabro. Dos acciones que sirvieron para alimentar el sueño del conjunto verdiblanco y para poner fin al del equipo murciano en la lucha por el ascenso a Segunda B.

Los de Ximo Mas, que aún tendrán que superar dos eliminatorias más para rubricar el tan esperado retorno a la categoría de bronce, conocerán este lunes al que será su próximo rival.

«Arriesgamos con dos laterales que subieron lo indecible» Ximo Mas | Entrenador del Cacereño

En sala de prensa el entrenador del Cacereño, Ximo Mas, valoró la dificultad del logro conseguido: «Ha sido una eliminatoria dura con dos propuestas diferentes y bien trabajadas. Ellos iban a salir a buscar las contras sin obviar jugar al fútbol. Nosotros arriesgamos con dos laterales que subieron lo indecible. Nuestra propuesta fue llegar por bandas para buscar el dos contra uno. Lo hemos intentado de todas las maneras y el gol llegó así». A su vez, defendió su política de no contar con un punta en la segunda mitad para buscar los desmarques de ruptura: «En el juego aéreo no teníamos dominio», aseveró.

«Hemos demostrado ser un equipo peligroso y engañoso» Adrián Hernández

Por su parte, el visitante Adrián Hernández no dejó pasar la oportunidad de elogiar a su grupo, clasificado por vez primera para una fase de ascenso a Segunda B: «Éramos la Cenicienta, pero hemos demostrado ser un equipo peligroso y engañoso».