Reparto de errores y aciertos en el Romano

Kevin cae al terreno de juego emeritense ante un rival. :: J.M. ROMERO/
Kevin cae al terreno de juego emeritense ante un rival. :: J.M. ROMERO

Ni Mérida ni Coria salen descontentos tras empatar un choque con muchas alternativas que deja a ambos cerca de sus objetivos

JAVI LAIRADO

Si los resultados, propios y ajenos, del último mes, habían dejado al Mérida tan líder que acudía sin presión al gran choque que cerraba la ronda de envites ante rivales de mayor entidad de la tabla, la derrota del Plasencia en Calamonte por la mañana liberaba también de dicha presión al Coria, que ya sabía que, ocurriera lo que ocurriera en la tarde del domingo, mantendría su cuarta posición al final de la jornada. Olía a empate.

Así, el Mérida arrancó como suele, plomizo, con mucho juego directo, pero muy dueño de la pelota, viviendo en campo rival, buscando que Kevin pudiera dejar un balón franco a los que se incorporaban por detrás. Muneta fue el primero en poner en prueba al meta rival, Álex, con un disparo lejano fácilmente atajable. Reaccionó el Coria, que fue capaz de discutirle la posesión a los locales. Con Teto creciendo en banda derecha y amenazando siempre hacia dentro, buscó la espalda de un Héctor siempre ofensivo. No tardó mucho el Mérida en adelantarse. Apareció, como casi siempre, Cristo para aprovechar un servicio desde la derecha y empalmar una volea directa a la red al cuarto de hora. El año de Cristo.

Lo encajó bien el Coria, que no se dejó amilanar y respondió a la perfección al gol del líder. Empató antes de llegar a la media hora de juego. Lo hizo en un buen contraataque dirigido por Javito, aguantó el cuerpo a cuerpo con Santi Villa y Curro para acabar cediendo en el área a un Pino que no falló ante Javi Sánchez, definiendo con clase a un lado. Afectó el tanto a la tensión de ambos, que pareció bajar en picado, jugándose en una franja menor de terreno, ocurriendo pocas cosas desde allí al descanso, con ambos equipos incapaces de llegar con claridad al área. La primera parte fue a menos hasta morir sin descuento.

Se esperaba una marcha más de ambos equipos, especialmente del líder, en la segunda mitad. Muy pronto Cristo tuvo la primera ocasión tras un buen balón interior de Muneta que Kevin rozó para dejar el cuero a los pies de Cristo, pero se cruzó bien el central visitante. Un Muneta activo en esta reanudación disparo a la izquierda de la meta de Álex a continuación. Una buena internada de Teto por la derecha puso en aprietos a Héctor, que tuvo que rehacerse para enviar a córner. El Coria, con el mismo Teto y con Javito, intimidaba por fuera, sin llegar a golpear.

El Mérida, con cierta discontinuidad en su juego, necesitaba menos toques para plantarse en la frontal. Apareció Espinar en el partido para pedir la pelota en la base de la jugada y clarificar la salida de balón local. Una buena acción individual de Chavalés por su banda dejó a Muneta en franca posición, pero su disparo se estrelló en un defensa. También generó