Ni Racing de Ferrol ni Jaén ni Socuéllamos

Santi Amaro da instrucciones a sus jugadores. :: J. M. ROMERO/
Santi Amaro da instrucciones a sus jugadores. :: J. M. ROMERO

Aún queda un partido de liga, pero los dos ojos del Mérida ya están en el bombo de Las Rozas del lunes y en quién evitar

M. G. MÉRIDA.

El final de temporada se le está haciendo muy largo al Mérida. Desde que ganó el campeonato aquella tarde de marzo ante el Cacereño en el Romano no hace otra cosa que pensar en la final por el ascenso. Hay prisas y ganas por recuperar lo que se perdió hace once meses. A falta de una jornada para que se cierre la Liga, los emeritenses ya saben qué once rivales le pueden tocar el próximo lunes (17.00 horas) en el bombo de Las Rozas. Los otros cinco saldrán de los resultados del próximo domingo.

Por ejemplo, ya son campeones de sus respectivos grupos el Racing de Ferrol, que le saca cuatro puntos a su perseguidor en el grupo gallego; el Escobedo, que le saca también cuatro puntos al Laredo en Cantabria; el Portugalete, líder muy destacado por encima del Sestao River en el País Vasco; el Haro, algo por encima de la SD Logroñés en La Rioja; el Tarazona, campeón hace ya tiempo en Aragón; el Orihuela, muy superior en el grupo valenciano; la Peña Deportiva, que ha arrasado en Baleares; el Socuéllamos, uno de los grandes de Castilla La Mancha; el Real Jaén, muy por encima del Linares, y el Cádiz B, muy por encima del Ceuta, en Andalucía; y el Tamaraceite, sobrado en el grupo canario y que se está dejando ir en el último mes.

Faltan por conocerse el campeón asturiano, que saldrá o del Lealtad o del Marino de Luanco; el catalán, donde se la jugarán en la última jornada Llagostera y Hospitalet; el madrileño, con el filial del Getafe o Las Rozas; el leonés, donde seguramente sea el Zamora salvo catástrofe; el murciano, con Yeclano y Lorca Deportiva en dos puntos; y el navarro, con el Osasuna B con cierta ventaja ante Peña Sport.

Preferidos y temidos

Se cuelen quiénes se cuelen en el bombo del lunes, el Mérida tiene bien claro a quiénes quiere evitar: no gusta el Racing de Ferrol por la plantilla que goza, ni la Llagostera por el presupuesto que maneja, ni el Socuéllamos por el bloque que mantiene del curso pasado, ni el Jaén ni el Orihuela por potencial y dinámica. Uno de estos rivales le supondría un buen dolor de cabeza al conjunto emeritense las próximas dos semanas.

Luego están los rivales a los que no les importaría medirse, y ante los que sería favorito. Como casi siempre, los campeones cántabro (Escobedo), asturiano (Lealtad o Marino de Luanco), riojano (Haro), aragonés (Tarazona) o madrileño (Getafe B o Las Rozas). Están convencidos en el vestuario romano que, con la experiencia en este tipo de partidos que acumula la plantilla, no le asustaría medirse a un filial por muy buenos números que hayan completado en Liga regular.

El resto de rivales que no aparecen ni en la carpeta roja ni en la carpeta blanca del Mérida, son los equipos que nivel medio: saben los emeritenses que les pueden complicar la eliminatoria pero también que partirían como no favoritos.

Orden de prioridades

Si al cuerpo técnico emeritense les dieran a elegir el lunes en Las Rozas, por este orden de prioridades, preferirían un rival asequible (sea donde sea la vuelta), luego que el segundo partido sea en el Romano (si toca un rival potente, al menos que la vuelta sea en el Romano) y, por último, que la distancia sea corta, para un mejor y mayor desplazamiento de la afición.

Entienden que en este tipo de eliminatorias, el primer partido será de muchas precauciones y el segundo de remontar o guardar. Y como todo se decide mayormente en el segundo partido, prefieren que el Romano también lo juegue. Cosa que no pasó, por ejemplo, en los dos últimos playoffs: Langreo y Laredo. De ahí que también prefieran en el Mérida que el rival esté cerquita para que la afición emeritense no se meta palizones como aquellos de Asturias y Cantabria.

Entre Rubén Andrés, el director deportivo, y Santi Amaro, el técnico, se han repartido durante el último mes y medio las tareas de análisis de los posibles rivales: «Mi equipo está preparado venga quien venga», reconoce Santi Amaro. «Estamos bien, hemos competido hasta el final, no nos hemos dejado ir, todos los jugadores han participado y respondido. Llegamos a la final en un muy buen momento, tanto a nivel particular de cada futbolista como en lo colectivo todo el equipo», apunta el técnico emeritense.