Un pueblo que manda en La Mancha

El Socuéllamos, en la semifinal de Copa RFEF ante el Mirandés. :: J.A.T./
El Socuéllamos, en la semifinal de Copa RFEF ante el Mirandés. :: J.A.T.

El rival del Mérida en la final por el ascenso lleva la voz cantante en una comarca donde tradicionalmente han imperado Tomelloso, Gimnástico y Villarrobledo

M. G. MÉRIDA.

¿Se imaginan que el Coria hubiese arrasado en puntos en Tercera y estuviese celebrando el campeonato virtual desde diciembre? ¿O que el Jerez mejorase ahora lo que ya hizo en su día en Segunda B en el cambio de siglo? ¿O que el Olivenza pudiese competir con el Mérida y el Cacereño a la hora de fichar a los mejores de la categoría? Pues eso es lo que está consiguiendo el rival del Mérida en la final por el ascenso a Segunda B en Castilla la Mancha.

Hace ya casi una década que la UD Socuéllamos es el mejor representante de un pueblo de poco más de 12.000 habitantes. Club ascensor entre Preferente y Tercera durante gran parte de su historia, marcó su punto de inflexión con la entrada de Jordi López a la presidencia hace ya ocho temporadas. Subió en la primavera del 2013 a Tercera División; un año después quedó subcampeón de grupo y ascendió por el camino largo a la Segunda B; en su debut en la categoría consiguió una clasificación histórica para la Copa del Rey; y en su segunda temporada jugó incluso playoff de ascenso a la Liga 123.

Dos emeritenses saborearon desde dentro la mejor época del Yugo, como se le conoce por su principal patrocinador, el vino más conocido de la Cooperativa Cristo de la Vega: Migue Montes participó en la consecución de una plaza para la Copa del Rey y un jovencísimo Álex Jiménez, dos cursos después, sufrió la temporada del descenso. Tres temporadas en Segunda B para un equipo que carece de inversión extranjera. Entre la directiva de Jordi López y el número de socios tiran de un equipo que es ejemplo en la territorial manchega. En muchas ocasiones, jugadores contrastados prefieren aceptar la propuesta del Socuéllamos por su seriedad en el cumplimiento de los pagos antes que ofertas mejores de equipos más históricos. Por ejemplo, Zurdo, el ex del Extremadura y Diter, no se quiere mover del pueblo desde que llegó en 2014, a pesar de las muchas ofertas que recibe.

La directiva apostó fuerte en 2012 y desde entonces el pueblo no ha dejado de responderle. A pesar del descenso a Tercera de hace dos temporadas, las estructuras se mantienen y el club ronda el millar de socios. Uno de cada diez habitantes es socio del Yugo. «Los habitantes se han vuelto muy futboleros. Antes se veían solo camisetas del Madrid o del Barça y ahora hay más camisetas del Yugo que de esos dos equipos», subrayan periodistas de Socuéllamos.

«No somos un equipo de Segunda B. No somos un Mérida, que tiene pasado y nombre. La idea es regresar a Segunda B, pero si no se asciende no será una decepción», coinciden en el entorno del club. El año pasado cayó en la última jugada de la tercera eliminatoria ante el Unionistas de Cristo en Salamanca tras un penalti en el tiempo de añadido bastante dudoso. Esta primavera volverá a toparse con Cristo, ahora en el bando emeritense, que si marca el domingo superará a Juan Carlos Belencoso como jugador romano con más partidos seguidos marcando.

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