El Plasencia acaba con el pleno de victorias del Cacereño

Álex Rubio, presionado por dos jugadores del Plasencia:: /LORENZO CORDERO
Álex Rubio, presionado por dos jugadores del Plasencia:: / LORENZO CORDERO

El golazo de Kevin y el tanto de Collantes reflejó la igualdad de un encuentro de superioridad visitante en la primera parte y de lucha local en los instantes finales

MARÍA CORRAL

El menú de esta semana se tornaba largo y a la par apetecible para el Cacereño. Sin embargo, se atragantó con el entrante y ya no puede contabilizar sus partidos por victorias. El Plasencia supo ganarle la partida y sumó un valioso punto de sabor agridulce. Cuando los de Luismi se relamían con la victoria virtual gracias al tanto de Kevin, llegó la expulsión por roja directa de Durántez. Factor que condicionó el partido y que aprovechó el cuadro verde para venirse arriba e igualar el marcador.

1 CACEREÑO

1 PLASENCIA

cacereño
Ángel Bernabé; Chechu, Rubén (David López, min. 77), Carlao, Alberto Delgado, Gustavo, Rodri, Luismi (Neto, min. 63), Eloy Jiménez (Collantes, min. 63), Marcos Torres, Álex Rubio.
plasencia
Sergio Moya; Bellingi, Edet, Álvaro, Manu Moreira (Gallego, min. 77), Durántez, Aaron, Pedro Gilarte, Kofi (Javi López, min. 65), Tano (Arroyo, min. 54).
goles
1-0: Kevin, min. 63; 1-1: Collantes, min. 79..
árbitro
Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Chechu, Gustavo, Jordi Pérez, Marcos Torres, Carlao y Álex Rubio y a los visitantes Pedro Gilarte, Kofi y Gallego. Mostró roja directa a Durántez.
Incidencias
Príncipe Felipe, 1.200 espectadores.

Adolfo Muñoz sacó un once inicial con varias modificaciones respecto a la jornada anterior. Volvió su delantero referencia, volvió Álex Rubio en detrimento de Neto para recuperar el peligro en la punta del ataque verde. Pero el gaditano se dejó el gol en casa. Desaparecido durante buena parte del partido, no encontró la manera de rematar la faena de sus compañeros. Otra de las novedades fue la dupla de centrales Carlao-Rubén, que suplió las bajas de Carbonell y el capitán Elías Molina, lesionados.

Un mismo resultado puede ser visto desde distintos ángulos y eso ocurrió ayer en el Príncipe Felipe. El Plasencia mostró su impotencia al no llevarse tres puntos que tenía en el bolsillo, mientras que el Cacereño dio por válido un empate con el que ya no contaba. En la primera mitad, el conjunto de Luismi llevó a los verdes al punto exacto donde quería y no le permitió ser fiel a su estilo. Fue un mero trámite en el que no se contabilizaron ocasiones claras para ninguno de los dos bandos y que estuvo marcada por la dureza e interrupción del juego.

En la segunda parte todo cambió. El Cacereño salió al campo con algo más de sangre e igualó las fuerzas con su rival. Pero pasó lo que todos pensaban. Apareció Kevin, quien a la postre se convertiría en el protagonista del encuentro, para descomponer la defensa local. Tras un par de intentos de perforar la portería de Ángel Bernabé, el ex jugador verde logró enganchar un balón en el área grande y, de chilena, puso a su equipo por delante en el electrónico. Un gol que no celebró en respeto de la que fue su afición hasta este mismo verano, tal y como anunció que haría si tal hecho se producía. Además, pidió perdón a una grada que reconoció la maestría del tanto.

Desde el inicio, la tensión hizo acto de presencia en el encuentro y el Cacereño, listo, lo aprovechó para devolverle la jugada al Plasencia. En el minuto 75, Durántez fue expulsado con roja directa y dio alas a un conjunto verde que se creció. Tal fue así que poco después, en el 79, una jugada combinada iniciada en Bernabé acabó con remate a placer de Collantes para poner las tablas en el marcador. Tras ello, el partido dio tal giro que los visitantes, echados atrás, empezaron a pedir la hora, mientras que los locales intentaron como pudieron no dar por concluida su racha de triunfos.

Se avecinaba un derbi provincial de tensión y fuerzas parejas y la cita no defraudó. Una primera parte de superioridad placentina y un Cacereño totalmente ausente, nada tuvo que ver con un segundo tiempo que tuvo a la picardía como clara ganadora. Al final, los de Adolfo Muñoz no pudieron prolongar su pleno de victorias, aunque tampoco conocen aún el sabor de la derrota en la presente temporada. Ahora toca esperar que el tropiezo no haga mella en la moral y el físico de los verdes si no quieren sucumbir este jueves ante el Mérida en la final de la Copa Federación.