El Moralo desbanca al Cacereño

Sergio Alonso celebra el único gol del partido de ayer ante el Cacereño en el Municipal moralo. :: xelu díaz/
Sergio Alonso celebra el único gol del partido de ayer ante el Cacereño en el Municipal moralo. :: xelu díaz

Los de Diego Merino aprovechan el tropiezo del Mérida para colocarse en lo más alto de la clasificación por primera vez en esta temporada

MIGUEL CAMACHO

La novena victoria consecutiva del Moralo le aguardaba el premio del liderato. El equipo de Diego Merino adelanta a su última víctima que hasta entonces encabezaba la clasificación, aprovechando además el empate del Mérida para mandar en solitario el grupo extremeño. El derbi tuvo de todo y se decidió por detalles. A balón parado, en el tramo final, obtuvo la recompensa el conjunto de Navalmoral sobre el Cacereño. Esperó su momento y salió airoso después de haber malogrado antes otras ocasiones e incluso de haberlo pasado mal con un adversario que apretó en busca de conservar su privilegiada posición.

1 MORALO

0 CACEREÑO

Moralo CP
Pedraza; Yoni, Julio Rodao, Suso, Iván Sánchez, Del Castillo, Sergio Gómez, Sergio Alonso, Rubén Rivera (Álex González, min. 67) (Paco Tomás, min. 76), Caramelo y Valentín (Nombela, min. 93).
CP Cacereño
Bernabé; Neto, Carbonell, Alberto, Keko (Luismi, min. 25), Carlos Martínez, Gustavo (Rodri, min. 46), Gabri Ortega, Collantes, Carlos Andújar (Álex García, mi. 78) y Dani Muñoz.
Gol
1-0: Sergio Alonso, min. 72.
Árbitro
Fuentes Pérez. Amonestó con cartulina amarilla a los locales Julio Rodao y Del Castillo; y a los visitantes Gustavo y Carlos Martínez.
Incidencias
Alrededor de 1.800 espectadores en el Municipal de Navalmoral, con nutrida presencia de aficionados visitantes.

La primera mitad fue exigente para ambos contendientes. El primero en avisar fue Valentín con una chilena desde cerca, pero le salió floja a las manos de Bernabé. La réplica no se hizo esperar y Collantes puso en apuros a Pedraza, que tuvo que despejar a córner por bajo un gran disparo cruzado. El Cacereño había tomado el control del juego y jugaba más en campo rival. Carbonell obligó al guardameta local a volver a intervenir con acierto tras un cabezazo con marchamo de gol. Superado el ecuador de los primeros 45 minutos el Moralo espabiló e igualó las fuerzas pero sin generar peligro.

Uno y otro insistieron en lanzamientos en largo hacia sus puntas pero sin comprometer a los cancerberos. Fue en los últimos instantes cuando el equipo de Navalmoral estuvo muy cerca de marcar. Rubén Rivera, con un centro-chut, no encontró rematador, pero sí un defensor para enviar a córner. En ese saque de esquina Del Castillo cabeceó en plancha pero Bernabé, atento, de nuevo desvió a córner. Fue el prólogo de un posible penalti de Neto a Del Castillo que el árbitro no interpretó como zancadilla. Con las espadas en todo lo alto se llegó al descanso, con la sensación de no haber sido superior ninguno de los dos equipos, más preocupados, quizás, de contrarrestar las virtudes del contrario que de desplegar sus respectivos talentos.

El segundo periodo se inició con un sensacional tiro al travesaño de Dani Muñoz. Se acomodó hacia la izquierda, hacia dentro de la frontal del área, y se topó con el larguero moralo. Esa acción activó a los de casa, que contestaron por mediación de Caramelo también por la izquierda. Se zafó de dos defensores adornándose en los regates cerca de la línea de fondo pero su disparo lo cruzó en exceso. La lucha por el dominio del balón continuó, aunque al Moralo no le importó defender para intentar hacer daño a la contra. El Cacereño arriesgó un poco más pero no creaba ocasiones que pusieran en verdadero peligro al portero Pedraza.

El único tanto del partido

Con el empate a cero acercándose a la resignación de los protagonistas llegó la acción del único tanto del choque. Álex González puso en juego una falta lateral, peinó hacia atrás Valentín, cabeceó Suso a quemarropa, Bernabé rechazó al larguero con muchos apuros y Sergio Alonso, con el cuerpo, mandó al fondo de las redes bajo palos. El 1-0 fue un estallido de júbilo en las gradas del Municipal, que a partir de entonces arropó aún más a su equipo.

En el último cuarto de hora apenas hubo juego. Los de Merino lo enfriaron todo lo que pudieron aunque sin renunciar a seguir montando contraataques, mientras que los de Adolfo Muñoz quisieron dar más velocidad a sus combinaciones para acercarse al área local. Solo en el descuento, y también a balón parado, el Cacereño puso en apuros al Moralo en su intento de empatar. Collantes hizo lucirse a Pedraza con un soberbio golpeo al borde del área que el cancerbero desvió a córner.

Fue la guinda que colocó el Moralo a su octavo encuentro seguido en casa sin recibir gol. Ese es el verdadero poder del nuevo líder, su fortaleza defensiva. En ella ha creado su capacidad para colarse, ahora mismo, entre Mérida y Cacereño en la lucha por el título. Aunque ya se ha apresurado su míster en advertir que no existe presión por mantener el liderato, ya que lo que les interesa es la distancia con el quinto clasificado. Es otro de los secretos de un equipo al alza que no encuentra techo. El cuadro de Cáceres, por su parte, lamentó su falta de acierto en los lances que originó y por extensión haberse quedado cinco puntos en las dos últimas jornadas. De ahí el intercambio de puestos con los de Navalmoral, que con este triunfo se instalan en lo más alto de la tabla por primera vez esta temporada tras veinticuatro jornadas.