El Moralo, a ganar y esperar

Caramelo es habitual en el extremo izquierdo moralo. :: M. C./
Caramelo es habitual en el extremo izquierdo moralo. :: M. C.

MACAMA

NAVALMORAL DE LA MATA. Con los deberes hechos Moralo y Arroyo, en cuanto a sus respectivos y distintos objetivos, el reclamo del partido está si el conjunto de Navalmoral consigue una victoria que le sirva para esperar el tropiezo del Cacereño y arrebatarle el subcampeonato.

Igualados a puntos ambos equipos verdes, el dirigido por Diego Merino aspira a que ocurra precisamente eso porque por la diferencia general de goles lo tendrá complicado si los dos cumplen en esta última jornada. «No depender de uno mismo hace que sea mucho más difícil, pero vamos a agotar las opciones hasta el final», analiza el míster de los moralos. Tiene a toda la plantilla a su disposición para afrontar este choque y es probable que, como ya hiciera la pasada jornada en Castuera, haga varios cambios dando minutos a jugadores que no han disfrutado tanto para dar descanso a quienes llevan más acumulados.

Pero no por ello se espera, ni mucho menos, ningún tipo de relajación. Todo lo contrario porque la ida de la primera eliminatoria de ascenso está muy cerca: «Lo mejor está por llegar, tenemos muchas ganas de competir y estamos ilusionados con lo que nos viene. Hay ganas de saber quién será nuestro rival y de jugar el playoff», asegura Merino. Para eso en las últimas semanas el Moralo está reforzando lo que hace bien y trabajando en las áreas de mejora «que nos hagan ser más competitivos como equipo, para llegar en buenas condiciones. Para entonces me preocupa y ocupa que demos nuestro máximo rendimiento», añade.

El Arroyo le vendrá muy bien como preparación para esa fase decisiva de la temporada «porque es un equipo que ha competido muy bien como visitante contra equipos de la zona alta. Va a ser un buen partido», asegura.

En el equipo de Miguel Ángel Ávila son bajas por sanción Aitor y Loren, por lo que habrá algunos cambios en su esquema habitual. Los buenos resultados fuera de casa les dan confianza a los arroyanos, que sin ninguna presión añadida por la permanencia conseguida intentarán ponérselo de nuevo difícil a un grande.