Efectividad cacereña, indignación morala

Adolfo, el domingo. :: a. méndez/
Adolfo, el domingo. :: a. méndez

Adolfo Muñoz felicita a sus jugadores por «tirar de oficio» en un partido «competido y nada vistoso», mientras que Diego Merino muestra su impotencia por irse de vacío del Príncipe Felipe

MARÍA CORRAL

cáceres. Las sensaciones que deja una victoria en los partidos sin un dominador claro siempre son muy distintas a la de la derrota. Un reflejo que bien pudo verse en la rueda de prensa tras el Cacereño-Moralo en el cuerpo de sus entrenadores. Mientras Adolfo Muñoz se mostraba satisfecho por el rendimiento y eficacia de sus jugadores pese a la competitividad del encuentro, Diego Merino hacía notar su malestar al no rascar ningún punto en su visita al Príncipe Felipe.

El técnico del cuadro de Navalmoral de la Mata se mostró claramente indignado por haber cosechado tan solo un empate en las tres últimas jornadas: «Siento rabia e impotencia. En la primera parte hemos jugado francamente bien, siendo incluso mejores, y hemos tenido ocasiones claras para igualar el resultado en la segunda. Hemos competido de tú a tú contra el Cacereño y, si nos hubiésemos puesto por delante, tampoco le hubiera parecido extraño a nadie. Me recuerda a lo vivido hace quince días en Plasencia o la semana pasada en casa ante el Azuaga». Con la comparación, Diego Merino lamenta haberse ido de vacío de tres choques en los que sus hombres quizás merecían más. «El fútbol es así», se resigna.

No obstante, no le quita mérito al Cacereño. «Es un equipo diferente, con un nivel de físico, de duelo, de ritmo y de velocidad superior al resto y al final te ahogan. Es una plantilla muy fiable, que concede pocas ocasiones y te acaba haciendo jugar en tu campo para marcarte un gol en cualquier acción». Como por ejemplo la del tanto de Neto, una jugada «dudosa» que prefiere no comentar «porque no la he visto».

Aunque resalta la labor de su rival, Diego Merino admite que las miradas del Moralo no están puestas en el Cacereño: «Tenemos la ilusión y el objetivo de meternos en playoffs, así que nosotros miramos al cuarto clasificado, no al líder, puesto que será muy difícil que se deje puntos e inclusive pierda algún partido».

Diego Merino
Diego Merino / A. MÉNDEZ

Ante estas palabras, Adolfo Muñoz afirma sentirse «halagado», pero le resta importancia. «Tratamos de ser igual que el contrario y aventurar que no vamos a dejarnos puntos puede traducirse en presión. Respeto todas las opiniones, pero nuestra realidad es que, aunque haya muchos tópicos, en cualquier campo te pueden crear problemas. No va a ser un camino de rosas», confiesa.

Por lo que respecta al trabajo de su equipo, el técnico cacereño se muestra satisfecho con la seguridad y la solidez defensiva de sus pupilos, especialmente con la eficacia de Eloy Jiménez en punta como propuesta a la baja de Álex Rubio: «No ha sido un duelo para que él tuviera ocasiones, sino para que, con sus movimientos, creáramos peligro». Precisamente Adolfo Muñoz también señala la poca lucidez del encuentro en líneas generales: «Este tipo de partidos no son muy vistosos porque ambos planteles están muy controlados y ha estado disputado hasta el final. Victoria sufrida, pero merecida».