El central sub-23 Carlos Daniel, cerca de firmar por el Cacereño

Carlos Daniel. :: RCDLC/
Carlos Daniel. :: RCDLC

El club, que cerró ayer la semana con 135 abonos vendidos, ultima la llegada del defensor extremeño procedente del Deportivo juvenil

J. CEPEDA

El Cacereño continúa trabajando entre bambalinas para dar forma a su nuevo proyecto deportivo. Uno de los próximos fichajes que podrían aterrizar durante la próxima semana en la carretera de Salamanca es el del central zurdo sub-23 Carlos Daniel Dorado, procedente del juvenil del Deportivo de la Coruña, con el que la pasada campaña compitió en División de Honor. Según fuentes relacionadas con la operación, la rúbrica podría producirse durante la primera mitad de la semana tras estar zanjado ya el preacuerdo entre las diferentes partes.

De esta forma, a sus 19 años, Carlos Daniel regresará a la ciudad que le vio nacer después de que el pasado verano pusiera rumbo a tierras gallegas procedente del Diocesano, donde fue uno de los hombres más utilizados por el técnico Adolfo Senso en la élite nacional de categoría juvenil. El central llegó incluso a debutar con el equipo rojillo en Tercera y también fue parte de la selección extremeña juvenil. Sin embargo, una lesión le impidió tener continuidad la pasada temporada en Abegondo, donde pasó la segunda vuelta en blanco.

En la actualidad, sin contar con el nombre de otros futbolistas como Cristian Rentero, del Jaén, cuyo fichaje parece también inminente, el Cacereño cuenta con 14 piezas, siendo hasta ahora la de Teto la única novedad en cuanto a caras nuevas. Se espera que al plantel del técnico Julio Cobos puedan llegar seis jugadores más antes de iniciar el campeonato liguero el próximo día 25 de agosto.

Por lo demás, el Cacereño cerró ayer su primera semana de campaña de abonos con un total de 135 números despachados. Una cifra que por el momento no invita al optimismo, teniendo en cuenta que la principal asignatura pendiente del club es recuperar a buena parte de la masa social que se ha ido diluyendo en los últimos años, especialmente desde que tuviese lugar el voluntario exilio al campo del Cuartillo. La idea en la entidad no es otra que la de sobrepasar la barrera psicológica de los 1.000 abonados, a los que no se ha llegado en ninguna de las últimas temporadas en Tercera.