El Mérida se medirá al Socuéllamos

Los jugadores del Socuéllamos -rival del Mérida- celebran un gol durante esta temporada. En la imagen de abajo, el Formentera, rival del Cacereño en la primera ronda del playoff. :: abc /
Los jugadores del Socuéllamos -rival del Mérida- celebran un gol durante esta temporada. En la imagen de abajo, el Formentera, rival del Cacereño en la primera ronda del playoff. :: abc

El Cacereño viajará a Baleares -Formentera- y completan los cruces de la primera ronda hacia Segunda B Moralo-Horta y Coria-Villarrubia

M. G. / J. C. / M. C. Y J. C. R.

Nunca llueve a gusto de todos en los sorteos futbolísticos. En el de ayer en Las Rozas de la primera ronda del playoff hacia el ascenso a Segunda B, al campeón de la Tercera extremeña le tocó el Socuéllamos, un 'coco' al que no quería ver ni en pintura. Mientras, el Cacereño tendrá que viajar a Baleares, en concreto a Formentera. Los otros dos cruces de nuestros representantes son el Horta catalán para el Moralo y el Villarubia para el Coria.

Socuéllamos-Mérida

No sentó nada bien ayer la bola del Socuéllamos en el vestuario del Mérida. pero tampoco cayó con buen pie la del Mérida en el vestuario socuellamino. El sorteo fue caprichoso y emparejó a los cuatro 'cocos' del bombo: Socuéllamos-Mérida y Racing de Ferrol-Jaén. «Sí, es uno de los rivales más potentes. pero igual que nosotros. El otro día les dije a los jugadores que si yo me tuviera que jugar un ascenso, me lo jugaría con los jugadores que tengo», apuntó el técnico emeritense, Santi Amaro, nada más conocerse el rival.

«El Socuéllamos estaba marcado en rojo, pero al final cualquier equipo ha quedado campeón por algo. Va a ser una eliminatoria complicada, al 50%... pero lo bueno es que los tenemos bien vistos y que la vuelta va a ser en el Romano», subraya el director deportivo, Rubén Andrés. «En los partidos de ida hay mucho respeto y se suelen terminar con marcador ajustado. Y ahí, en la vuelta, el Romano puede decidir».

La idea será probablemente el sábado no antes de las 19.30 horas, y los dos clubes ya han llegado a un acuerdo para intercambiarse 400 entradas en los dos partidos. El Paquito Giménez, campo pequeño y estrecho de césped artificial y con pistas de atletismo, cuenta con un aforo de 3.000 espectadores y está a poco más de cuatro horas (366 kilómetros) de Mérida. «Es un equipo que conocemos bien, por eso sabemos de su potencial», prosigue Amaro. Campeón del grupo manchego con 91 puntos, ha anotado 83 goles y ha encajado sólo 13, con tan solo tres partidos perdidos (los tres en casa). El año pasado eliminó al Cacereño en semifinales y cayó en la final con el Unionistas de Cristo en la última jugada del partido, merced a un penalti muy discutido. Allí, en Socuéllamos, espera un exquerido como Belencoso.

Formentera-Cacereño

Por su parte, el Cacereño tendrá que desplazarse hasta Islas Baleares para enfrentarse al Formentera, un cuarto clasificado con grandes hechuras, tal y como lo demuestran los 85 puntos conseguidos en el campeonato regular, cinco más que el propio equipo verde. La ida se jugará este fin de semana en el Municipal de San Francisco Javier, un pequeño recinto con capacidad para apenas 2.000 espectadores y cuyo terreno de juego, de césped artificial de última generación, presenta unas dimensiones inferiores a las del Príncipe Felipe, donde se disputará el encuentro de vuelta.

El Formentera cuenta con hombres experimentados, como el centrocampista Joseba Garmendia, quien jugó durante tres temporadas en Primera División con el Athletic Club. Su máximo goleador es Víctor Ruiz, con un total de diez dianas en el campeonato regular.

En la carta de presentación del rival del Cacereño aún brilla la proeza lograda por el equipo pitiuso la pasada temporada, cuando siendo equipo de Segunda B eliminó al Athletic Club en San Mamés con un gol en el descuento. «Todavía tenemos que recopilar información, pero es un equipo físicamente muy fuerte y que trabaja bien en su campo. El desplazamiento será un hándicap», explicaba ayer el técnico del Cacereño, Adolfo Muñoz.

Moralo-Horta

El equipo de Navalmoral se las tendrá que ver con el catalán Uniò Atlètica d'Horta, que disputará su primera promoción de ascenso a Segunda B de su historia. Por su parte, el Moralo cumplirá su séptima enfrentándose al conjunto de la barriada de Barcelona, que ha sido el único del grupo V que ha finalizado la liga sin conocer la derrota en casa. Una gran segunda vuelta le ha colocado en la tercera plaza y tendrá el factor campo a su favor ya que la ida se disputará en el Municipal moralo este sábado a partir de las 20.00 horas.

«No manejamos mucha información del Horta, pero sabemos que el nivel de su grupo es alto. Nuestro modelo de juego es el que es y no lo vamos a cambiar por una eliminatoria. Sabemos que no recibir gol será importante y trataremos de conseguirlo siendo muy competitivos. Van a ser escenarios diferentes porque los campos lo son a pesar de ser ambos de césped artificial», asegura Diego Merino. El preparador de los verdes espera con mucha ilusión preparar bien los partidos y confía en su plantilla: «las sensaciones que tengo es que los jugadores tienen muchas ganas, han luchado duro toda la temporada para llegar aquí y para nada se les está haciendo larga».

Su presidente, Horacio López, lamentó el largo desplazamiento que impedirá la movilización de las aficiones, «pero estamos contentos porque hay muchas ganas de playoff, estamos preparados para ello. Somos dos equipos parejos, a ver quién puede más. Hay que ser ambiciosos; tenemos buen equipo, buen cuerpo técnico, buena afición y un pueblo detrás. Pienso que haremos un buen papel», augura.

Coria-Villarrubia

La segunda participación del Coria en una fase de ascenso a Segunda B va a arrancar frente al Villarrubia, subcampeón del grupo castellano-manchego. Máximo respeto por el equipo villarrubiero, pero en cierta forma alivio porque no tocaran auténticos gigantes como el Linares, el Mallorca B o el Lorca. «Con esos, date por muerto», reconoce Miguel Rubio. «No podíamos pretender que nos tocaran equipos fáciles y el Villarrubia no lo es, pero sí que conocemos a muchos de sus futbolistas y los nuestros saben competir contra jugadores a los que conocen bien», señala el técnico del Coria.

Tiene razón Miguel Rubio. El Villarrubia tiene hasta ocho jugadores con pasado reciente extremeño: Manu Ladero (UPP), Diop (Don Benito), Arroyo (UPP), Fran Minaya (Cacereño), Nando Copete (Cacereño), Dieguito (Villanovense), Piojo (Cacereño) y Juanma Barbero (Don Benito). «Tiran de talento individual, ya que no tienen un modelo muy definido. Suelen presentar un 4-3-3, pero el esquema lo han ido modificando con la llegada de los nuevos jugadores en el mercado de invierno», dice Miguel Rubio.

El Coria, además del Villarrubia, está pendiente de la lesión de Teto, que se tuvo que retirar del último partido y que este martes se someterá a una radiografía para conocer el alcance de sus molestias de isquios. Los partidos ante el Villarrubia, seguramente, se disputarán los dos siguientes domingos alrededor de las 19.00 horas. El primero, en La Isla.