El Cacereño no marca la diferencia

El colegial Jaime protagoniza un lance con Alberto Delgado, del Cacereño. /Jorge Rey
El colegial Jaime protagoniza un lance con Alberto Delgado, del Cacereño. / Jorge Rey

Los verdiblancos, que continúan sin ganar en el Príncipe Felipe, cedieron este domingo otros dos puntos en el derbi local frente a un digno Diocesano

J. CEPEDA

El Cacereño, cuyo lema de captación de adeptos a su causa para esta temporada es «marcamos la diferencia», le da la espalda a su departamento de marketing. Los verdes volvieron a ser este domingo víctimas de sus limitaciones y de su propia impotencia para ceder dos nuevos puntos en su feudo, esta vez frente al Diocesano en un derbi local que acabó con empate a uno.

Los de Julio Cobos, que aún no saben lo que es ganar en el Príncipe Felipe, ya han perdido diez puntos en cinco jornadas y los malos resultados, lejos de ser anecdóticos, comienzan a evidenciar de forma inequívoca un problema estructural en el actual proyecto. Sirva como ejemplo la no convocatoria de Neto, apartado por incumplir los códigos disciplinarios internos durante la semana. El propio Cobos, que en sala de prensa exhibió un tono más duro del habitual, prefirió guardarse para sí mismo algunas sintomatologías internas en el grupo.

Lejos de ser un estadio que despierte miedo escénico, el coliseo verde comienza a ser un buen escaparate para unos adversarios que ya ni siquiera necesitan atrincherarse en su campo, como bien demostró ayer el Diocesano. Aunque los de Adolfo Senso sí dejaron llevar la iniciativa al Cacereño, el cuadro colegial no renunció a plasmar su tradicional juego combinativo con rápidas transiciones. Solo la falta de acierto en los metros finales, especialmente en la primera mitad, privó al conjunto rojillo de haberse llevado un botín superior.

1 Cacereño

Bernabé; Chechu (Rubén, min. 6), Alberto Delgado, Carlao, Carlos Daniel, Gustavo, Rodri (Ezequiel, min. 69), Carlos Andújar, Teto, Murci y Collantes (Borja, min. 59).

1 Diocesano

Miguel; Davi, Iván (Manu, min. 6), Javi, Juanlu, Valentín, José Antonio, Jaime (Bilal, min. 65), Jesús, Javi Bernal y Dani Sales (Jony, min. 75).

Goles
0-1: Dani Sales, min. 18. 1-1: Murci, min. 39.
Árbitro
Miranda Bolaños. Amonestó a los locales Rodri, Carlao y Murci, así como a los visitantes Jaime, Valentín y Manu.
Incidencias
1.200 espectadores en el Príncipe Felipe.

El partido comenzó con un tempranero contratiempo para ambos equipos con las lesiones del local Chechu y del visitante Iván a los dos minutos de juego. El primero tuvo que ser sustituido por Rubén Sánchez y el segundo por Manu. Aunque el Cacereño avisó primero con un cabezazo de Collantes tras una falta lateral, fue el Diocesano el equipo que abrió el marcador merced a un espectacular tanto anotado por Sales, quien sorprendió a Bernabé con un derechazo desde 25 metros para colar el balón por la misma escuadra en el minuto 18.

Teto, que volvió a ser una vez más el hombre más incisivo por parte del equipo verde, gozó de dos buenas oportunidades dentro del área en los minutos 21 y 28, aunque sin fortuna de cara a puerta.

La jugada clave del encuentro se dio en el minuto 39. Fue entonces cuando el Diocesano, gracias a una nueva contra orquestada con rapidez tras una pérdida de Alberto Delgado, pudo haber aumentado su renta, pero Jaime no midió bien el pase de la muerte al servir el balón con más potencia de la necesaria, lo que impidió que Javi Bernal pudiese definir con garantías. Tan solo unos segundos después, cuando el graderío del Príncipe Felipe profería gritos de «fuera, fuera» por la imagen mostrada por los suyos, llegó el gol de cabeza de Murci, quien aprovechó un centro medido de Carlos Andújar desde la banda izquierda para hacer el definitivo empate a uno.

Ya en la segunda mitad, con un Diocesano algo más resguardado, el Cacereño pidió penalti en el minuto 56 por presunta mano dentro del área visitante ante un Miranda Bolaños impasible. Avanzado el segundo acto, Cobos renunció al centrocampismo para intentar proponer un juego más directo con la entrada de Ezequiel Lamarca como segundo punta. Este hecho favoreció que el Diocesano se adueñase de la medular, un tanto huérfana en su rival, para volver a poner cerco a la portería de Bernabé con buenas oportunidades para un activo y vivaracho Javi Bernal.

El Cacereño se fue a los vestuarios entre algunos pitos y una generalizada indiferencia. Por su parte, el Diocesano salió del Príncipe Felipe ovacionado por ambas aficiones capitalinas.