El Cacereño se convierte desde hoy en un club centenario

La plantilla del Cacereño escenifica la centenaria cifra sobre el verde del Príncipe Felipe. :: L. CORDERO/
La plantilla del Cacereño escenifica la centenaria cifra sobre el verde del Príncipe Felipe. :: L. CORDERO

El equipo verde celebra la efeméride de la constitución de su primera junta directiva de 1919 Históricos de la entidad muestran orgullo y exhiben sentimiento de pertenencia

J. CEPEDA

¿Cuánto pesa un siglo de vida? ¿Cuánto mide? ¿A qué huele? ¿A qué sabe? El tiempo, ese concepto tan manido en filosofía y sobre el cual nunca ha habido una 'entente cordiale', podría ser hoy tema de debate en cualquier café de la capital cacereña. Si Aristóteles dejó entrever que el tiempo, más que una forma de ser, es una forma de no ser, por aquello de que una parte de sí mismo ya no era mientras la otra aún no había sido, habría motivos más que suficientes para divagar al respecto con café, copa y puro. Si no, que se lo pregunten a los aficionados del Cacereño, que hoy, en tiempo presente -ese límite entre el pasado y el futuro que marcó el discípulo de Platón-, celebran los 100 años de vida del ya decano, no siempre lo fue, del fútbol extremeño.

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En efecto, fue el 16 de enero de 1918 cuando la semilla del hoy Club Polideportivo Cacereño se sembró bajo tierra. En aquel entonces se creó la comisión organizadora de lo que poco más de un año más tarde, el 18 de abril de 1919, hace hoy justo un siglo, sería el Club Deportivo Cacereño. Así lo documenta el periodista deportivo local Paco Mangut en su libro 'Club Polideportivo Cacereño, sus orígenes, su historia'. Su obra, convertida ya en toda una 'Biblia' para los amantes el fútbol local en la ciudad de Cáceres, conjuga a partes iguales una ardua labor de investigación y de recopilación. Y es que pocas personas en la capital cacereña conocen tan bien la idiosincrasia y los diversos avatares protagonizados por esta entidad hoy centenaria como este veterano periodista.

No obstante, no se equivoquen, pues el fútbol a Cáceres ya había llegado con anterioridad, concretamente en 1909 con el Sport club Cacereño y algo más tarde con el Athletic Cacereño, tal y como recoge el propio Mangut. Sin embargo, no fue hasta el 14 de abril de 1919 cuando el actual Cacereño disputó su primer partido 'formal' frente al Sport Club pacense. El conjunto de la capital cacereña conquistó El Vivero para traerse un simbólico triunfo por dos goles a tres. Cuatro días más tarde, el 18 de abril, quedaría constituida la primera junta directiva. Lorenzo Alcaraz, que en 1973 moriría exiliado en México, fue el primer mandatario.

«Con mis fallos y mis defectos, me dejé el alma por este club. Ahora solo le deseo lo mejor» Martínez Doblas | Exmandatario

«Guardo un gran recuerdo como jugador. Este año tenemos una ilusión tremenda por subir» Adolfo Muñoz Entrenador / Exjugador

«Fue donde crecí y aprendí muchas cosas. Sigo al equipo desde lejos y para mí es un orgullo» Rubén Palero | Exjugador

«Aunque fueran momentos difíciles, para mí fue todo un orgullo vestir esta camiseta» Sergio Sánchez | Exjugador

Uno faltaría a la verdad si relatase que la trayectoria del Cacereño va ligada a tiempos dorados y de grandes hazañas. Y es que en la historia del club de la carretera de Salamanca no hay lugar para novelistas épicos. Existen mitos contrastados, como el protagonizado por 'Los siete magníficos', pero lo cierto es que la hoja de servicio del Cacereño no arroja grandes heroicidades en la escena nacional. Apenas un campeonato de Segunda División B, el logrado en la temporada 1997/98, así como once de Tercera División, son el único bagaje en cuanto a cetros de cierta envergadura. A ellos también se suman las 31 ediciones diputadas en la ahora denominada Copa de Su Majestad el Rey. Su última aparición se remonta a la pasada temporada, cuando los verdiblancos cayeron en la Nueva Condomina de Murcia, no sin ofrecer previamente una digna imagen, con el técnico José María Rebollo a los mandos de una nave confeccionada para salvar el expediente. Quizás el momento más álgido de la historia reciente del club se dio en la temporada 2012/13, cuando el equipo entrenado entonces por Julio Cobos puso contra las cuerdas a todo un Málaga de Champions League. Los extremeños se quedaron en La Rosaleda a tan solo un gol de dar la más sonora de las campanadas. También hay quien no olvida cuando, en esta misma competición, el equipo verdiblanco puso en serios aprietos a un Atlético de Madrid que tuvo que tirar de su artillería pesada para mandar a la cuneta a un contestatario Cacereño allá por 1982. Y así, innumerables antecedentes a través de los cuales se intenta forjar un sentimiento de pertenencia.

«Guardo un gran recuerdo como jugador porque aquel año ascendimos a Segunda B. No fue directo, pero sí por la puntuación porque un equipo se retiró. Esta temporada tenemos todos una ilusión tremenda para hacer subir al equipo. Para mí es un orgullo formar parte de la historia del Cacereño», explica el exjugador y actual técnico del Cacereño, Adolfo Muñoz.

«Veo el futuro con optimismo. Hemos pasado lo peor y ahora hay que trabajar para crecer» Luis Puebla | Gerente

Para el actual gerente del club, Luis Puebla, el futuro es halagüeño: «El 90 por ciento de los problemas que existían antes están solucionados y veo el futuro con bastante optimismo. Hemos pasado lo peor y ahora hay que trabajar para crecer».

Carlos Ordóñez, próximo presidente del consejo de administración, ve buenos augurios: «Intentaremos llevar al Cacereño a lo más alto. Se han mejorado cosas y se está viendo la labor».

Foto familiar, ayer.
Foto familiar, ayer. / L. Cordero

Tampoco faltan históricos que continúan teniendo a la entidad en sus plegarias: : «Para mí el Cacereño lo fue todo. Fueron mis mejores años como futbolista. Crecí en lo personal y en lo profesional», mantiene José María Antúnez. «Fue el club que me vio crecer y donde aprendí mucho. Todavía sigo al equipo desde la distancia y para mí fue un orgullo», asevera el excapitán Rubén Palero.

«Con la nueva gestión se han mejorado cosas. Intentaremos llevar al Cacereño a lo más alto» Carlos Ordóñez | Gestor

«El Cacereño lo fue todo para mí. Me hizo crecer tanto en lo personal como en lo profesional» José María Antúnez | Exjugador

Similar identificación mantiene el placentino Sergio Sánchez, quien en su estancia en Cáceres se hizo con un hueco de prestigio en el corazón de la parroquia: «Aunque aquellos momentos fueran difíciles, siempre me dejé el alma por esta camiseta». Tampoco falta el testimonio de alguien como Ángel Marcos, exjugador, exentrenador y exdirectivo: «Es un orgullo para todos los que hemos formado parte de este club». El exmandatario y aún máximo accionista, Martínez Doblas, también desea lo mejor al decano del fútbol extremeño: «Con mis fallos y defectos, me dejé el alma por este club. Ahora solo le deseo lo mejor», sostiene.