TERCERA

El Cacereño y las antiguas catedrales

Neto, del Cacereño, exhibió pulmones y verticalidad. :: a. méndez/
Neto, del Cacereño, exhibió pulmones y verticalidad. :: a. méndez

El decano del fútbol extremeño asume que no ha estado a la altura en la fase de ascenso y su directiva otea nuevos horizontes

J. CEPEDA

CÁCERES. «¿Dónde estabas tú cuando perdimos la guerra?». Ya sea a coro, en solitario o con un ukelele de por medio, los aficionados del Cacereño que este pasado domingo estuvieron en el Príncipe Felipe, ya sea de forma presencial o metafísicamente hablando, cuentan los días para poder tararear con orgullo el arranque del tema 'Perplejidad', de Nacho Vegas, contenido en su disco 'La zona sucia'.

No se trata de una burda promoción discográfica impregnada de monetarios intereses. Nada más lejos de la realidad. La propuesta va más allá. Y es que el amor contenido en este tema musical no es solo extrapolable a las relaciones sociales, sino que también, y quizás con más motivos, lo es a los vínculos que se crean entre las personas y las enseñas a las que uno dedica su tiempo y su dinero, como podría ser la que representa el Cacereño.

Bien es cierto que este último no cuenta con apoyo masivo ni generalizado en la ciudad que habita, pero no es menos verdad que la calidad del discreto amparo que recibe es superlativa. Al final, como diría el propio Nacho Vegas en la canción que hemos sacado a colación, todo esto se trata de «reconstruir antiguas catedrales».

«Esta temporada volveremos a tener un proyecto supercompetitivo» Luis Puebla Dir. gral. Cacereño

Es aquí precisamente donde el Cacereño tiene trabajo por delante. Convertido en gigante con pies de barro, el decano del fútbol extremeño tiene ante sí mismo la difícil misión no ya de reenganchar a sus fieles, sino de darles alimento. Los batacazos protagonizados en los tres últimos años ante Deportivo B, Beasain, Socuéllamos y Formentera deben, o al menos deberían, llamar a una reflexión generalizada. El director general del Cacereño, Luis Puebla, al menos aseguró ayer la viabilidad de un nuevo proyecto de garantías para los aficionados. «Este próximo año volveremos a tener un proyecto supercompetitivo», dijo. A su vez, dejó claro que la misión del equipo será retornar a Segunda B. Palabras que, no obstante, no satisfacen a unos aficionados que han visto morder el polvo a los suyos por cuarta temporada consecutiva.

«Si el Cacereño no ha cumplido el objetivo es porque todos hemos fallado en algo»

Con gesto heroico, el mismo Luis Puebla dijo haber rechazado la misma noche del fiasco verdiblanco ante el Formentera una oferta de un club de superior categoría, como ya había asegurado durante meses precedentes. También mantuvo que, en caso de ascenso esta temporada, él habría buscado otro acomodo lejos de Cáceres. Algo poco comprensible, teniendo en cuenta que el propio Puebla forma parte desde hace tres semanas del presunto nuevo consejo de administración de la entidad. Unos cambios en los órganos de gestión que aún no han sido publicados por el BORME.

«Ahora son momentos duros para todos y lo que hay que hacer es analizar todo. Si no se ha cumplido el objetivo es porque todos hemos fallado en algo», explicó ayer el directivo toledano.

Lo que sí parece claro es que el hasta hoy entrenador del Cacereño, Adolfo Muñoz, no continuará ligado al decano del fútbol extremeño en la parcela técnica.