El Arroyo respira a costa del Valdivia

JESÚS F. GONZÁLEZ

arroyo de la luz. Los goles en la primera mitad de Chipu y Barrientos permiten al Arroyo alejarse del descenso. El Valdivia, incómodo todo el partido, solo dispuso de una ocasión en los compases finales. Siete puestos separaban antes del partido a Arroyo y Valdivia, transmitiendo este dato una ficticia brecha entre un equipo que parecía cómodamente situado en la zona media y uno, el local, que se jugaba no entrar en descenso. Tras un partido en el que el Arroyo fue mucho mejor, solo dos puntos separan a dos conjuntos que parece que tendrán que sufrir hasta el final para amarrar su permanencia.

2 ARROYO

0

Arroyo
Jiménez; Asier, Ángel, Tomás, Álex Melli, Barrientos, Alberto Núñez, Víctor Guerra (Jairo, min. 87), Loren, Javi Márquez (Javi Durán, min. 82) y Chipu (Carlos Pérez, min. 77).
Valdivia:
Joaquín; Jandri (Miguel Ángel, min. 72), Robert, Vicente, Moruno, Joaquín, Farfán, Polvorilla (Kalifa, min. 46), Antoñito (Ruco, min. 46), Ángel Luis y Víctor.
Goles:
1-0: Chipu, min. 32. 2-0: Barrientos, min. 38.
Árbitro:
Santiago Quijada Alcón amonestó con tarjeta amarilla al visitante Antoñito.
Incidencias:
Municipal de Arroyo, 300 espectadores.

Tuvo el Arroyo el acierto que le ha faltado todo el curso, con un Chipu inspirado en la media punta y la dosis vital de energía que aportaban Víctor Guerra y Loren en sendas bandas. El mejor resumen de la primera mitad es que el Valdivia se fue dos abajo al descanso y Joaquín, su portero, fue el más destacado. El primer tanto local lo haría Chipu a la media hora tras dos geniales intervenciones de Joaquín, que ya en tercera instancia y a bocajarro no pudo detener el disparo del enganche local. En apenas seis minutos hizo el segundo el conjunto blanquiazul, de nuevo tras tener que superar a Joaquín en más de una ocasión; el rechace de la gran parada del arquero lo recogía Barrientos en el área pequeña para fusilar.

En la segunda mitad se jugó a lo que quiso el Arroyo, a nada. Ni uno ni otro dispusieron de ocasiones: el Arroyo se dedicó a contemporizar y el Valdivia fue incapaz en toda la tarde de hilvanar peligro. La mejor ocasión visitante llegó ya en el minuto 90, pero una gran estirada de Jiménez desbarató la única opción verdiblanca de haber puesto contra las cuerdas a un Arroyo cómodo y que vuelve a tomar aire antes de su visita a Plasencia. El Valdivia, aún lejos de la quema, no puede descuidarse.