El Arroyo afronta una nueva final en casa frente a un Calamonte en progresión

FELIPE J. DELGADO

calamonte. Hay que remontarse hasta el 13 de enero para hablar de la última victoria del Arroyo en casa. Fue frente al Valdivia con goles de Cruz y Barrientos. Eso sí, luego, los de Ricardo Tapia han arrancado valiosos empates en campos complicados como Plasencia o Pueblonuevo. Y lograron vencer al Coria en La Isla. Justamente, esa fue su última victoria. 0-1 el 17 de febrero. Desde entonces, y a excepción del empate de la pasada jornada, cuenta sus encuentros por derrotas, lo que le ha llevado a ocupar un peligroso puesto: quinto por abajo con 29 puntos y a uno solo del descenso, por lo que este encuentro frente al Calamonte se antoja decisivo.

Por su parte, los blancos llegan a Arroyo de la Luz con tres victorias consecutivas en casa y un empate en casa del Jerez, lo que ha permitido a los de Alberto Ortiz colocarse undécimos, con 35 puntos, en una zona con oleaje calmado. «Necesitamos salir a competir. Eso es fundamental. El Arroyo, por juego y por plantilla, no tendría que ocupar ese puesto, pero el fútbol, en ocasiones, son rachas. Pero la prueba de que tienen calidad fue la victoria en el campo del Coria, donde muy pocos equipos han conseguido puntuar este año y ellos lo hiciceron», señalaba el técnico blanco en la previa del encuentro. «Que lleguen en esta situación, con necesidad de ganar por encima de todo, los hace aún más peligrosos. Y juegan en casa», concluía Ortiz.