El Jerez sigue sin tapar las goteras del Manuel Calzado

Yeyo de penalti a dos minutos del final rescata un punto para los templarios ante un gran Olivenza que sigue huyendo de la quema

OPTA JEREZ DE LOS CABALLEROS.

El Jerez profundiza su crisis con otro tropiezo en un fortín que había tenido blindado durante 49 partidos. Desde el 3-0 al Sanvicenteño el 21 de febrero sus seguidores no ven un triunfo templario como local. Dos empates (San José y Olivenza) y la derrota (Pueblonuevo) que puso fin a una racha extraordinaria sin perder en su campo es el extraño y escaso bagaje de los de Vázquez Bermejo en la Ciudad Deportiva Manuel Calzado. El Olivenza, por su parte, sigue sumando en su huída hacia adelante y ya se aleja a cuatro puntos del descenso.

2 JEREZ

2 OLIVENZA

Los de Juanma Generelo ganaba 0-2 en el minuto 63 y tuvieron el triunfo durante 88 minutos, pero se le escapó por un penalti en contra ante un Jerez que tiró de coraje para remontar en media hora de gran fútbol para un reparto de puntos que pudo considerarse justo.

Comenzó el Olivenza muy metido, sobre todo a través de un Chicote que saldría con el colmillo afilado y que al cuarto de hora ya había tenido dos ocasiones claras, la segunda abortada milagrosamente por Álex. Los locales tuvieron pocas, la más clara un centro de Carlos Arias al segundo palo que Miguel no llegó por muy poco.

Chicote pudo marcar tras la reanudación, pero se volvió a topar con Álex. Aunque en el 49 no perdonaría cuando desde fuera del área se sacó un latigazo tras un rechace de la defensa local para poner el 0-1. Y volvería a ser el propio Chicote, imparable en la tarde de ayer, quien en el 62 parecería sentenciar con su segundo tanto. Pero tras el tanto entró por el Jerez Aguinaco que le dio otro aire a los suyos. De hecho él se encargaría de recortar distancias en el 63, tras recibir un pase de cabeza de Bolaños.

El partido era un ida y vuelta que favoreció al Jerez, que recibió un penalti que se encargaría de transformar Yeyo para poner la igualada. Tanto remar se pudo quedar en nada porque Pekas la tuvo en el descuento pero la fortuna quiso que su balón se fuera al poste.