El Jerez se deja el liderato en Calamonte

Berna y Pedro Oliva pugnan por un balón ante la mirada de Carrasco y Regino. :: DELGADO/
Berna y Pedro Oliva pugnan por un balón ante la mirada de Carrasco y Regino. :: DELGADO

Partido igualado en el que la falta de tensión defensiva visitante facilitó la jugada del gol local

FELIPE DELGADO

CALAMONTE. Calamonte y Jerez ofrecieron un muy buen encuentro, de igual a igual. Una primera parte donde ambas escuadras disfrutaron de oportunidades que ninguno definió. En la segunda parte, una progresión de Álex que nadie interceptó permitió al central calamonteño habilitar para Écija, que batió a un Álex Grajera muy seguro durante todo el encuentro.

1 CALAMONTE

0 JEREZ

Comenzó el encuentro con los equipos estudiándose. El Calamonte salió decidido a buscar el balón y el Jerez, más experimentado, aguardó para ver cómo evolucionaba el encuentro. Así, replegado logró salir a la contra y llegó la primera oportunidad en las botas de Regino con un disparo seco desde la frontal del área. La réplica la pusieron los locales con una falta escorada. El rechace lo aprovecharon los visitantes para que Miguel Pérez pusiera la réplica con una contra rapidísima.

El Jerez, que no renunció a tener el balón aunque cedía la iniciativa a los blancos, logró asentarse sobre el campo. La solidez de uno de los mejores equipos de la categoría era evidente. Pero ayer faltaba el remate, la definición. A pesar de que Chema la buscó con ganas y con criterio. Una falta botada desde el ataque derecho jerezano la remató el propio Chema con mucho peligro. Siguió atacando el Calamonte, que nunca renunció a su estilo y su idea. Una internada por la banda derecha, flanco más descubierto en el día de ayer por la defensa verdinegra, derivó en una falta que cabeceó primero Carrasco, luego Diego, luego la volvió a tener el 9 blanco y por último Juanfe, el mediocentro local, fue el último en rematar en una jugada tumultuosa en el corazón del área.

Por la banda de Oliva

Los de Juan Pedro siguieron cargando el juego por la banda defendida por Pedro Oliva. De nuevo Enrique y Carrasco protagonizaron otra internada por la misma zona. Y poco antes del descanso, Juanito de la Cruz llevó de nuevo el peligro a la meta defendida por Abdón y terminó rematando Javi Bolaños pero sin consecuencias para los intereses jerezanos.

La segunda mitad arranca con la misma tónica de la primera parte. El Calamonte intentándolo y el Jerez, bien situado en el campo, sin renunciar al ataque pero cerrando bien atrás, sin descuidar la zaga. Miguel Pérez, uno de los que más peligro llevó al área calamonteña, realizó una dura entrada que bien pudo costarle la segunda amarilla, aunque el árbitro conservó la calma y el Jerez pudo continuar con once hasta el final del encuentro. En la siguiente jugada, sería de nuevo Miguel Pérez, que estuvo en todas las guerras, el que puso a prueba a Abdón con un fuerte disparo que logró despejar el meta local. Tras el carrusel de cambios, mediada la segunda mitad, el Calamonte tomó más presencia sobre el centro del campo. La entrada de Juanan sobre el tapete, acompañando a Pity y Écija, daba, además de mayor dominio, mayor sensación de peligro sobre el marco del hasta ayer colíder de la clasificación.

Continuaba la segunda parte, adentrándose en su tramo final, cuando Álex, erigido ayer en sobrio central, avanzó con el balón ante la mirada de compañeros, que se llevaban a sus marcadores abriéndole paso, y la de la zaga jerezana, que tan solo decidió encimarle cuando estaba en tres cuartos de cancha. Ahí, Álex vio a Écija y la conexión zurda funcionó. Y gol de los locales que metían presión a los de Bermejo. Ahí cambió el guión del encuentro. Si hasta ese momento el Jerez rozó el pecado de la prudencia, en el tramo final arañó la valentía volcándose al ataque y a la búsqueda del empate que nunca llegó. Los últimos diez minutos del encuentro se jugaron casi en su totalidad en el medio campo del Calamonte. Eso, claro, el tiempo que se jugó, porque el Calamonte tiró de oficio arañando segundos al reloj, lo que motivó las quejas jerezanas, que también advirtieron de la desaparición de los balones de reserva, protesta que no fue tenida en cuenta por el colegiado que, sin embargo, añadió diez minutos porque, señaló, tuvo un problema con el crono, además de con el intercomunicador con sus auxilares. Pero ni la prórroga más larga del mundo fue suficiente para el Jerez que ayer perdió su condición de colíder ante un solvente Calamonte.