El Jerez se derrumba en Arroyo

Pino, en el centro, se lamenta de una ocasión fallada ayer en el Municipal. :: Marisa Núñez/
Pino, en el centro, se lamenta de una ocasión fallada ayer en el Municipal. :: Marisa Núñez

Fernando Pino, artífice de la victoria arroyana ante un Jerez que apenas inquietó la meta de Savu

JESÚS FUENTES GONZÁLEZ ARROYO DE LA LUZ.

No se le puede restar mérito a la temporada del Jerez que, hasta ahora, es mejor que la del Arroyo. Puede también que los jerezanos tengan menos armas o de menor potencia, pero tampoco se es el líder de la Tercera División solo a base de tesón y sacrificio dominguero.

1 ARROYO

0 JEREZ

Vázquez Bermejo convirtió la rueda de prensa al acabar el partido en un alegato para defenderse a él mismo casi más que a su equipo. Advirtió que equipos como el Coria tienen mejor plantilla que la suya, algo que es cuanto menos discutible. Del mismo modo, reiteró su condición de equipo humilde: «Con 4.000 euros se llevan a toda mi plantilla». Y analizó el partido de puntillas, con prisa. «Ha podido caer para cualquier lado. Hemos tenido una ocasión cada uno». Y no fue así. Fue netamente superior el Arroyo, que pudo adelantarse en la primera mitad en varias ocasiones, pero no fue hasta la segunda cuando encontró la red.

Pisó el Jerez el Municipal como líder y con notables ausencias: faltaban Juanito de la Cruz (el desequilibrio), Jorge Zafra (el timón) y Yeyo, un hombre que se hubiera antojado clave en un entorno como el peculiar campo arroyano. Sí estaban Javi Bolaños o Chema, pero no se les vio. El choque fue un soliloquio local. Pino de nuevo fue el que mejor interpretó al rival y a las condiciones meteorológicas. El viento incomodó durante todo el acto, dejando multitud de imprecisiones que se sucedían también desde el silbato de un árbitro muy desacertado.

Ya en el minuto 11, Aday pudo convertir el primero solo en el área pequeña, pero su remate de cabeza se marchó desviado cuando no tenía oposición. En la recta final y tras varios minutos de asedio, Pino recogió un balón en el área que, de no ser por la interceptación casi en la línea de Regino, habría supuesto el tanto de la justicia.

El Arroyo había disfrutado en el primer tiempo del viento a favor. Al Jerez se le seguía esperando. Con la duda de si era el viento el que los mantenía tan forzosamente fríos en su campo arrancó el segundo periodo, que resultó más de lo mismo pero con los locales empujando el doble pugnando contra un viento cada vez más gélido. En el 57, encontrarían el premio los de Adolfo Muñoz. Ganet se internó en conducción en la frontal del área y su último toque lo acabó por atrapar Pino al espacio, que con habilidad batió a Álex posando el balón raso en la red.

De repente, como de una pesadilla, despertó el Jerez, que pudo hacer el empate nada más sacar de centro, pero se encontró con Savu, que a quemarropa sacó la mano para desbaratar el empate. Luego, volvió al trance el Jerez, que no dispuso de ninguna ocasión más.

Volvió a brillar Pino en el Arroyo, que salió ovacionado en los instantes finales. Aday evidenció su clase, Ganet y Carlitos revelaron a Adolfo que su valía (también) sin balón, los laterales fueron profundos y precisos y la pareja de centrales funcionó a la perfección: Asiel, que parece ya totalmente integrado, destacó como un defensor silencioso, pulcro y sereno con la bola.

Presupuestos, ausencias y árbitros aparte, la temporada del Jerez es escandalosa y la del Arroyo coge forma de poder serlo.