Redímete, Mérida

Así recibió la grada del Romano a los jugadores nada más saltaron al campo en el partido de ida ante el Laredo. :: J. M. ROMERO/
Así recibió la grada del Romano a los jugadores nada más saltaron al campo en el partido de ida ante el Laredo. :: J. M. ROMERO

Los de Alcázar esperan conseguir el ascenso en Laredo

FERNANDO GALLEGO MÉRIDA.

¿Qué hacía usted el último 22 de junio? Hagan memoria. Por ejemplo, a Mansilla se le escapaba un brazo por el área; a muchos del Mérida, varias lágrimas de impotencia en el Nuevo Ganzábal; a muchos más, abrazos de consolación en el parque López de Ayala; a servidor, escribir la crónica más triste del año... Cada uno tendrá sus recuerdos. Y aquel fue, hasta el momento, la peor decepción de este nuevo Mérida. Por eso, la final de esta tarde trata de recuerdos. No de perpetuarlos, sino de enterrarlos y empezar a disfrutar de un presente acorde con la historia del fútbol en la ciudad, con aquel pasado, con esta afición.

De entrada, inquieta el cartel de claro favorito del Mérida, aunque el cuerpo técnico y los futbolistas lo han asumido con sensata normalidad. Cuando se les pregunta por los peligros del Laredo, repiten tres conceptos como un mantra: defienden muy bien, cuidado con las contras y el guardameta David Moral. Sencillo, quizás escasos, pero suficientemente efectivo como para haber conseguido frenar a uno de los mejores ataques de la Tercera española hace una semana. Eso sí, en San Lorenzo, los molinos vuelven a ser gigantes. Es decir, que atacarán más.

«Yo espero un partido similar al de la ida, sin muchas situaciones raras», se arranca Ángel Alcázar. «Espero también un Laredo más rocoso porque el campo es más estrecho. Y al ser más estrecho imagino que estarán más juntos y será más complicado romper su defensa que hace una semana. A lo mejor, por jugar en su casa, salen un poquito más, presionan más arriba, son más intensos. Pero el partido lo decidirán los detalles. En Mérida perdonamos y solo espero que en Laredo tengamos más acierto». «Yo, sin embargo, espero un duelo más igualado que el del Romano», responde Chiri, el técnico cántabro. «El gran favorito sigue siendo el Mérida, pero jugamos en nuestra casa y creo que se lo vamos a complicar más. Nosotros jugamos siempre de la misma manera, lo que pasa que en la ida nos dejaron hacer muy pocas cosas. Yo espero hacer más en San Lorenzo, evidentemente».

De favoritos y no

Durante la semana, el propio Chiri ha reconocido en varios medios que le sorprendió más de lo que se esperaba el Mérida en el Romano, «porque impuso un ritmo muy alto y no nos dejó hacer nada», y que el ambiente que envolvió al choque «fue de otra categoría e incluso de otra época. Da gusto participar de cosas así». «Pero los dos equipos vamos a salir tranquilos, sin la obligación de hacer nada extraordinario. La única diferencia es que nosotros no tenemos obligación de ganar y el Mérida está concebido para ascender sí o sí», aclara el entrenador cántabro. «Nosotros intentaremos hacer el mismo partido que hicimos aquí. Si tenemos la tranquilidad necesaria que no tuvimos en la ida, haremos algún gol. El mensaje es de optimismo y confianza», zanja Alcázar.

En el Mérida la noticia es que no hay noticia, solo dos matices. Uno: que al estar sancionado Iván Matas, o Javi Chino o Carrasco ocuparán el pivote defensivo (¡ay las molestias de Javi Chino, ay!). Y dos: Alcázar dice que ha entrenado bien, pero Jesús Perera anda muy fastidiado. Su ausencia es una película de miedo, por el gol que tiene, por el enganche que ofrece y por lo que le aporta al equipo cuando toca balón. Pero no se preocupen, porque a preocupación les gana Alcázar. Seguro.

Alcázar... que solo él y sus jugadores saben si repetirá el esquema de la ida o volverá a los dos puntas. Alternativas tiene a puñados. Primero: a lo mejor mete a José Carlos en un carril, por contar con un perfil más conservador que Borja Romero y Jonhy. Segundo: si se decanta por los dos puntas, tendrá que descartar o a Dani Alonso o a Cristo. Tercero: si se decanta solo por uno, tendrá que decidir si Jesús Perera jugará de inicio o lo meterá al final. Cuarto: ¿está Troi, con una semana más de entrenamiento, para empezar de titular? Quinto: Joaqui Flores y Borja jugarán seguro.

Jugarán para que cuando en el futuro alguien pregunte qué hacía usted el 30 de mayo de 2015 la respuesta sea un trueno: celebrar el primer ascenso de este Mérida.

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