Un campeón gigante

Los serones celebran uno de los goles del partido de ayer. :: R. M./
Los serones celebran uno de los goles del partido de ayer. :: R. M.

El Villanovense conquista su tercera liga en la historia tras arrollar al Pueblonuevo. Está a las puertas de los 100 puntos

RODRIGO MORÁN VILLANUEVA.

Villanovense, la liga te saluda. Brillante campeón. Justo y merecido. Regular, vigoroso, comprometido. Calificativos que visten a un bloque que abanderará a Extremadura en los playoffs a Segunda B. Hubo fiesta, dentro y fuera del césped. Tan obligada como deseada. Había que expulsar la adrenalina acumulada por una liga de tensión y desgaste continuo. Mérida, Jerez y Badajoz CF han exigido como nadie. Han empujado la liga a los 100 puntos. Han apretado hasta límites insospechados y, por todo ello, han hecho del Villanovense un campeón imperial. Gigante. Descomunal.

3 Villanovense

0 Pueblonuevo

«Los números lo dicen. Es la liga más complicada de la última década. Y creo que hemos sido justos vencedores. Ahora toca celebrarlo, pero pensar en lo importante. Buscar el ascenso». Julio Cobos también se desprendió de su discurso ligeramente cauto y comedido. No lanzó titulares, pero se le vio liberado. Sabe que no es un título cualquiera. Es una liga subida de precio. Cara y deseada. Una liga con dos billetes para el ascenso.

Es el tercer título de liga en Tercera para el Villanovense y, por fin, se celebró en casa. Un millar de seguidores vibraron en el 'Romero Cuerda' con una fiesta que se prolongó en vestuarios y en las calles de la ciudad. Los jugadores se trasladaron en autocar a la Plaza de Maura, baúl de sus éxitos.

Arrollador

La liga se había puesto guapa para recibir al Villanovense y el conjunto serón no es que la saludara de inicio, sino que se la comió a besos. Besos de intensidad futbolística y tensión competitiva. Tremendo achuchón el que se llevó el Atlético Pueblonuevo, invitado a la fiesta por casualidad.

Y es que el Villanovense salió a decidido a resolver el campeonato. Javi Zurbano, sólo dentro del área, perdonó ante Antonio en el minuto dos. Segundos después, Antonio sacó una mano voladora a remate de Juanfran. Después lo intentó Moraga, concentro al primer poste que Zurbano no remató. Y por fin, el gol. Aventura en solitario de Juanfran. El pistolero contra todos. Y las balas fueron tumbando a rivales menos al portero Antonio. El primer disparo de Zurbano lo repelió, el disparo, a escopeta de Juanfran, imposible. Un gol que desempolvaba la pasarela hacia el título.

El primer acto fue un auténtico monólogo villanovense. Una preciosa triangulación entre Juanfran, Zurbano y José Ángel acabó con disparo del 'torero' pacense para la palomita de Antonio. Faltaba un empujón más.

más resultados

Y el empujón se lo llevó Anxo dentro del área nada más reanudarse el segundo acto. Carlos lo derribó cuando el gallego cocinaba dentro del área una de sus diabluras. Con pierna derecha ejecutó el penalti a la perfección y dinamitó la liga por completo.

Lo que vino después, fue una fiesta de fútbol, juego y comunión con la grada. Tuvo tiempo Cubi para llevarse un gol como regalo de campeón. A poco del final, entró como un rinoceronte al remate dentro del área y estampó la bola en la red por tercera vez.

La liga se escribe con 'V' de Villanovense. Los de Cobos se han mostrado como el conjunto más regular, capaz de ganar el campeonato en partidos serios lejos de casa; y enormes envites ante los rivales más directos. Queda lo mejor. O, al menos, el anhelo de todos: el ascenso. Será cuestión de ir viendo rivales y manejar a una plantilla sin titulares, sin nombres mediáticos, sin focos permanentes. pero con un valor intangible e incalculable que juega un factor decisivo en la balanza de una liga: el compromiso. Enhorabuena, Villanovense.