Fácil goleada que puede valer la permanencia

FRANCISCO VÁZQUEZ

Partido con mucho en juego en el Manuel Ruiz, lo que se notó en la grada y en el campo, con mucha afluencia de espectadores e intensidad en el césped. Los turroneros se encontraron con el rival más sencillo posible para marcar distancias sobre el descenso, en el que puede verse inmerso el quinto por la cola si el Arroyo no logra la permanencia. El Cacereño B, ya descendido, comenzó dominando, pero terminó siendo un juguete ante unos locales que sumaron una victoria tranquila.

5 CASTUERA

1 CACEREÑO B

El partido comenzó con unos minutos de tanteo en los que los locales tuvieron la primera ocasión con un remate de Ismael. A partir de ahí, el Cacereño B ejerció un mayor dominio y creó ocasiones con llegadas por banda. Pani, Juanals y Manolo desperdiciaron tres ocasiones. Con el paso de los minutos, el Castuera asumió el control y empezaron a sucederse las llegadas locales con Beto y Paquito como protagonistas. En el 32 llegaría el primer tanto local, en un pase en profundidad de Moisés a Ismael, que le cogía bien la espalda a la zaga visitante para batir por bajo a Miguel. Cuatro minutos más tarde, en una jugada casi idéntica aunque a pase de Chema, Ismael conseguía el 2-0 con el que se llegó al descanso.

En la segunda mitad, los locales se erigieron en dominadores absolutos del choque. En el minuto 48, Ismael remataba desde lejos al ver adelantado al meta rival, pero su balón se encontró con el larguero. Con todo, el Cacereño B no le perdió la cara al encuentro e intentó recortar con Merino.

En el 65, Paquito robaba un balón dando el cuero a Oliva, quien se marchaba por banda izquierda para ponerla a la línea de gol para que remachase Jorge. Parecía que el partido se resolvía, pero el Cacereño B quiso ponerle emoción tres minutos más tarde con una falta lanzada por Merino, que cabeceó Alcalá poniendo el 3-1. Pani dispuso de una inmejorable ocasión a la que respondió Peter con un paradón. A partir de ahí, el Castuera se afanó en evitar la sorpresa y subió un punto la intensidad. En el 81, Alberto Díaz cortaba en falta la internada de Paquito y Jorge transformaba la pena máxima. Ya cuando el partido agonizaba, una salida a la contra conducida por Manu la culminaba Jorge a placer.