El Extremadura hace sufrir al Mérida

Los jugadores emeritenses celebran el gol de Boro. :: Brígido/
Los jugadores emeritenses celebran el gol de Boro. :: Brígido

En un gran partido disputado bajo la lluvia la pegada de los romanos resulta decisiva ante un Extremadura que no mereció la derrota

JUAN BAUTISTA MARTÍNEZ ALMENDRALEJO.

El Francisco de la Hera fue ayer el escenario de un gran partido de fútbol. Muchos de los ingredientes que se necesitan para disfrutar del deportese dieron cita ayer en Almendralejo. Es cierto que al Extremadura no le iba la vida en el envite pero la rivalidad histórica entre ambas aficiones suplía sobradamente ese apartado. Para el Merida los puntos sí eran vitales para mantenerse firme en su pugna con Villanovense y Jerez. Bajo una intensa lluvia ambos contendientes se propusieron lograr la victoria para brindársela a sus aficionados que casi a partes iguales otorgaban un gran colorido a las gradas.

1 EXTREMADURA

3 MÉRIDA

El Mérida acabó llevándose los tres puntos, aunque no le resultó nada sencillo doblegar a los locales, que hicieron méritos para al menos lograr el empate. La larga distancia que Borja Romero corrió desde su portería para celebrar el tanto de Boro que, en el descuento, sentenciaba el partido es un claro ejemplo del sufrimiento que conllevó la victoria del Mérida. No era para menos porque en la jugada anterior Borja había resultado decisivo al conseguir taponar en una excelente intervención un disparo de Nando Copete que bien podía haber supuesto el empate a dos.

Desde el pitido inicial se intuía que el partido iba a ser igualado, intenso y emocionante, y efectivamente el choque no defraudó. Cada balón se peleaba especialmente en el centro del campo y en esa zona la figura de Curro sobresalía por encima de los demás tocando con criterio cada pelota que pasaba por el. También sus botas a balón parado llegó el primer aviso serio en un saque de esquina que Rodolfo remató por encima del larguero. Sin embargo, la mejor ocasión para inaugurar el marcador fue para los visitantes, pero Sunny cruzó en exceso el balón en el mano a mano con Saavedra.

El terreno de juego estaba muy rápido lo que ofrecía una mayor vistosidad al encuentro al que en su primera mitad sólo le faltaron los goles. En otro córner botado por Curro, Lolo remató en el segundo palo pero ningún compañero pudo llegar a empujar el balón en la boca de gol. También lo intento Ruiz con un buen disparo lejano que se fue desviado tras tocar en un defensor. Por parte visitante, Toni quiso sorprender a Saavedra pero su intento desde el lateral del área salió junto a la escuadra.

Nada más comenzar la segunda parte, tuvo lugar al borde del área visitante la jugada polémica del partido. El delantero almendralejense Nando Copete controló de cabeza una pelota en largo y cuando se disponía a bajarla fue agarrado por detrás por el central De la Cruz, cayendo al suelo. Pavón Guillén no observó falta y dejó seguir la jugada ante las protestas del banquillo azulgrana y la bronca de la parroquia local.

El primer gol del partido fue un tanto de bella factura de Juan Germán que se inventó una vaselina a la escuadra contraria con la que sorprendió a todos para inaugurar el marcador.

Con el resultado en contra, el Extremadura no bajó los brazos. Su entrega y sacrificio le llevaba a buscar el empate pero una indecisión defensiva entre Tomillo y Saavedra la aprovechó Toni para ampliar la ventaja superando al meta azulgrana con otro toque sutil.

Aún así los locales no se dieron por vencidos, y a pesar de ver cómo se les anulaba un gol a Nando Copete por fuera de juego, siguieron intentando acortar distancias, lo que consiguieron con el gol de penalti de Curro. La pena máxima la señaló el colegiado por el derribo de Mansilla a Gascón.

Con el 1-2 en el marcador el final del partido fue de infarto. El Extremadura buscó con ahínco el empate y lo mereció pero el mayor acierto del Mérida acabó sentenciando en una jugada a la contra que finalizó con mucha clase Boro, que acababa de salir al terreno de juego. La mejor opción para empatar la había desbaratado Borja Romero instantes antes al desviar el disparo a la media vuelta de Nando Copete en pleno vendaval azulgrana.