Paseo del Mérida

Sunny marcó dos goles. /
Sunny marcó dos goles.

Los de Bernardo Plaza se llevan los puntos de Santa Amalia en un plácido encuentro

PEDRO CARRASCO SANTA AMALIA.

Como era más que previsible, el Mérida se llevó los puntos de Santa Amalia en un encuentro apacible para los emeritenses, que dominaron el choque de principio a fin. No podían fallar los de Bernardo Plaza en su intento por acortar diferencias con el Villanovense, toda vez que a los líderes de la competición les tocaba descansar. Y lo consiguieron con relativa facilidad, para ponerse a tan solo dos puntos de la cabeza de la tabla.

0 SANTA AMALIA

Rubén, Juanjo, Dani Domínguez, Alex Martín (Santi, m. 54), Manolo, José Antonio, Agus, Expósito, Villalba (Yamil, m. 52), Parri y Edu González.

4 MÉRIDA

Manu, Jonhy, De la Cruz, Santi Amaro (Borjita, m. 49), Parra, Troiteiro, Sunny (Juan Germán, m. 66), Nico Chiettino, Toni (David Alejo, m. 63), Boro y Pedro y Oliva.

Goles:
0-1, m. 16: Toni. 0-2, m. 25: Toni. 0-3, m. 52: Sunny. 0-4, m. 54: Sunny.
Árbitro:
Fernández Fernández. Amarilla al local José Antonio y a los visitantes Sunny y Nico Chiettino.
Incidencias:
Municipal de Deportes con 1.000 espectadores. La mitad de ellos, venidos de la cercana capital autonómica.

El entrenador amaliense desempolvó para la ocasión un sistema un tanto sui generis, con una defensa de tres y un nutrido centro del campo, para intentar sorprender a un Mérida plagado de jugadores de gran valía. De nada le sirvió la estrategia a Rebollo ante un conjunto clarividente que manejó en todo momento el tempo del partido y que jugó al gato y al ratón con su rival en muchas fases del choque.

Arropados por más de quinientos aficionados, los emeritenses pronto pusieron cerco la meta del Santa Amalia. En el minuto 6, ya avisaba Toiteiro con un tiro raso pagado al palo, ante el que tuvo que emplearse a fondo Rubén para enviar a córner. Pero fue en el 16 cuando los capitalinos se adelantaban en el marcador con el primero de los goles de la cuenta particular de Toni, que metió el pie en un centro desde la izquierda de Jonhy para batir al portero local. Casi sin solución de continuidad, en el minuto 25, Toni marcaría de nuevo, poniendo en el marcador un resultado insalvable para los locales. Con el olfato de gol que le caracteriza, el delantero del Mérida remataba sin oposición un balón que le quedó suelto en boca de gol.

El Santa Amalia, por su parte, se veía desbordado con el práctico juego visitante y tan solo en los últimos quince minutos de la primera mitad pudo desembarazarse de la presión y crear sendas ocasiones de gol en las que pudo acortar distancias. Primero fue en una falta lanzada de forma magistral por Manolo, en la que el meta emeritense acertó a meter la manopla para enviar a córner y, cuatro minutos después, volvió a lucirse Manu, en esta ocasión repeliendo un disparo envenenado de Agus.

Mismos pronunciamientos

La segunda parte arrancaba con los mismos pronunciamientos que la primera: un Mérida que quería dar el arreón definitivo para cerrar el choque y un Santa Amalia obnubilado y sin criterio en la creación de juego y permeable en defensa. Toni pudo hacer el tercero de su cuenta particular en el 52 en un error de bulto de la zaga amaliense que el ayer portero local Rubén se encargaba en desbaratar. Sin embargo, cuatro minutos después, Sunny no perdonaría el tercero al recibir el balón y encarar solo al portero amaliense, al que batía por bajo. Ante el jolgorio de la hinchada emeritense, nuevamente Sunny redondeó la goleada al ganarle la partida de cabeza a Expósito y poner el definitivo 0- 4 en el marcador.

Restaban treinta y cinco minutos de partido que fueron directamente a la basura. Bernardo Plaza, viejo conocido por la afición local por su pasado amaliense tanto en la faceta de jugador como de entrenador, realizó los tres cambios, mandó a los suyos echar el freno de mano, puso el partido en una velocidad corta y dejó que pasaran los minutos con parsimonia, ante un Santa Amalia que luchaba ante un gigante al que no sabía cómo hincarle el diente. En resumen, partido plácido para un Mérida que se pone a dos puntos de la cabeza ante un Santa Amalia voluntarioso que nada pudo hacer ante un equipo ambicioso y con hechuras de conjunto grande que ayer, más que nunca, no podía fallar.