Tras la euforia, llega la cautela

Ortuño, Olabe y Zarfino celebran el primer gol del Extremadura en Riazor. :: LaLiga/
Ortuño, Olabe y Zarfino celebran el primer gol del Extremadura en Riazor. :: LaLiga

El Extremadura y su afición celebran la importante victoria en Riazor con los pies en el suelo antes del apretado final de temporada

RAÚL PEÑA ALMENDRALEJO.

El Extremadura atraviesa su momento dulce de la temporada. En dos salidas complicadísimas, donde nadie apostaba por la victoria azulgrana, el conjunto almendralejense ha conseguido un seis de seis que le hace salir de la zona de descenso 16 jornadas después. La euforia se podría haber desatado en Almendralejo, pero tras celebrar el triunfo en tierras gallegas, jugadores y entrenador han recordado que nada está hecho y que el equipo debe tener los pies en el suelo si quiere conseguir la ansiada salvación a final de la presente temporada.

El Extremadura ha estado en zona de descenso a Segunda División B desde mediados del mes de diciembre del pasado año. Ha sufrido, ha aguantado malas rachas y ha cambiado de entrenador para verse ahora fuera de peligro y con una dinámica positiva que no tiene ninguno de los equipos que están luchando por permanecer en Segunda División.

La victoria en Riazor certificó el buen momento del equipo de Manuel y el técnico azulgrana no duda en darle todo el mérito a sus jugadores, aunque la mejoría es también, y en buena medida, 'culpa' del entrenador gallego. Desde que Manuel llegó al Francisco de la Hera, el equipo ha mejorado muchísimo defensivamente, lo que le ha permitido competir de tú a tú con los rivales, aunque Manuel señale que el mérito es de los jugadores. «Tengo unos jugadores fantásticos que creen, que si les dices que aprieten, aprietan; que si les dices que jueguen, juegan. Estoy muy muy orgulloso una vez más. Desde que he llegado no paro de decir que estoy orgulloso de mis jugadores, pero es que no puedo decir otra cosa», admite Manuel Mosquera.

El entrenador del Extremadura ha encontrado un 'once' inicial tipo que le está dando muchos resultados. La entrada de Lolo González en el centro del campo le da más consistencia en defensa al equipo y además libera un poco más a Olabe y Zarfino en tareas defensivas, lo que les permite estar mas cerca del área -Olabe consiguió el primer tanto en Riazor- en las jugadas de ataque. Este centro del campo se ha consolidado y a la vez hace que Fausto Tienza, un recambio de lujo, pueda echar una mano desde el banquillo si el equipo lo necesita, tal y como pasó en La Coruña.

Además, los dos laterales atraviesan un gran momento de forma y aportan tanto en ataque como en defensa, tal y como se vio en Riazor, donde Bastos dio la asistencia del primer tanto. El centro de la zaga también está consolidada con Pardo -que lleva dos partidos consecutivos marcando gol- y Borja Granero, que están bien protegidos por Casto, un portero que semana tras semana consigue salvar al equipo con sus intervenciones.

Lo cierto es que el Extremadura va a más en cada partido y ahora llega el momento clave de la temporada en un estado de forma óptimo para luchar de tú a tú contra rivales directos en la lucha por la salvación. El propio Manuel es consciente de que será difícil, pero refuerza el trabajo de los suyos: «Cada día el equipo se supera. Cuanto mayor es el reto se crece, supera las dificultades y terminan ganando».

La alegría va por bandos

Ahora mismo el Extremadura lucha ante varios equipos por no descender. La victoria azulgrana en Riazor, acompañada de los resultados de sus competidores, ha propiciado que hasta seis equipos estén separados por tan sólo cuatro puntos. El conjunto azulgrana ha salido de dichos puestos de descenso en detrimento del Lugo, que cae un puesto. Asimismo, las derrotas de Tenerife, Numancia y Rayo Majadahonda han comprimido la tabla por su parte baja, pero el Extremadura tiene una ventaja que los demás no tienen.

El equipo almendralejense es el único de todos los inmersos en la lucha por la salvación que tiene una racha positiva de resultados y de juego. Lugo, Tenerife, Rayo Majadahonda, Numancia y Zaragoza llegan tras un mes de competición flojo en el que apenas han conseguido puntos. Todo lo contrario que el Extremadura, que lleva tres victorias consecutivas y que vive en un momento de optimismo que se ha instalado en el vestuario, en la directiva y en la afición azulgrana.

Así, el Extremadura jugará su importantísimo partido en el Francisco de la Hera ante el Tenerife, un rival directo que sólo está un punto por encima de los almendralejenses, pero también tendrá que estar atento a lo que hacen Numancia, Lugo, Rayo Majadahonda y Zaragoza este fin de semana.

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