SEGUNDA

Manuel quiere orden en su regreso

Manuel da instrucciones en el partido ante Las Palmas. :: J. M. Romero/
Manuel da instrucciones en el partido ante Las Palmas. :: J. M. Romero

El entrenador del Extremadura prioriza el equilibrio para batir al Córdoba en el que será su debut como técnico en el Francisco de la Hera

RAÚL PEÑA

Almendralejo. La vuelta de Manuel Mosquera al Francisco de la Hera ya está aquí. El técnico del Extremadura se estrena ante su afición contra el Córdoba, y para el gallego va a ser un retorno plagado de buenos momentos, ya que vuelve a la que fue su casa durante 13 temporadas como jugador. Pero Manuel no quiere distracciones. Es consciente de que será un instante emotivo para él, pero su mente solo está en trasladarle a la plantilla que el coliseo azulgrana es un sitio especial para todos, y como tal tienen que hacer de él un feudo sólido. «Es un santuario nuestro. El Francisco de la Hera tiene que ser inexpugnable», sentencia Manuel.

El partido ante el Córdoba es vital, y así lo cree el entrenador azulgrana, que prefiere no quitarle importancia al choque. «No voy a ser yo el que le quite trascendencia al partido. Jugar con presión, con exigencia y con responsabilidad es muy importante para los jugadores y para mí, y somos conscientes de que es un partido muy importante», subraya Manuel.

El delantero Dani Schahin es duda, ya que ayer se incorporó a los entrenamientos tras superar unas molestias, mientras que Bruno Perone sí ha completado una semana entera de sesiones sin problema, pero aún le falta ritmo para estar a la altura de sus compañeros. Este tema no le preocupa a Manuel, ya que cree que todos los jugadores van a ser importantes de aquí a final de temporada para conseguir la salvación.

El técnico no ve el choque como una final, ya que cree que tanto para bien como para mal hay mucha liga después del enfrentamiento ante un rival directo como el Córdoba: «No le quito trascendencia al partido, pero tampoco hay un abismo detrás. La mentalidad ganadora de un equipo como este es que no hay problemas, hay soluciones».

Y para poder ganar, Manuel le ha transmitido a su plantilla esa forma de ser que él demostraba sobre el campo, donde la intensidad y la garra adquirían un grado de excelencia tal que hacía que Manuel creciese sobre el terreno de juego. Pero esa presión, esa intensidad y esa garra no lo es todo, por lo que el técnico quiere que sus jugadores combinen esas cualidades con cuestiones futbolísticas que acerquen al equipo a la victoria. «Desde que he llegado estamos trabajando con los jugadores para tener el cuchillo entre los dientes, en la sensación de que cualquier balón dividido es nuestro, en que cada disputa es nuestra, en que cualquier carrera que nos echemos de más siempre es buena, pero siempre con el sentido futbolístico de todo esto, es decir, hay que manejar bien el balón y hacer muchas cosas bien para ganar un partido», explica.

Además, Manuel quiere que su equipo sea un conjunto equilibrado en todas las líneas, por lo que no hará grandes cambios con respecto al partido de Las Palmas, donde se vio a un Extremadura muy compacto: «Quiero seguridad por encima de todo, pero al mismo tiempo que esa seguridad no suponga restar por delante o meternos muy atrás».