Fuera del descenso un mes después

Enric Gallego es el pichichi de Segunda División tras su tanto ante el Cádiz. :: J. M. Romero/
Enric Gallego es el pichichi de Segunda División tras su tanto ante el Cádiz. :: J. M. Romero

El Extremadura acaba la semana en decimoséptimo lugar tras estar seis jornadas entre los cuatro últimos

RAÚL PEÑA ALMENDRALEJO.

La victoria del pasado viernes ante el Cádiz supuso para el Extremadura un impulso moral tremendo. Los azulgranas no ganaban desde el 22 de septiembre, cuando vencieron al Rayo Majadahonda, y en casa aún no conocían la victoria. Los pupilos de Juan Sabas tenían la espina clavada de no poder dedicar un triunfo a su afición en el Francisco de la Hera, pero ese deber ya está cumplido.

La victoria ante el Cádiz supuso quitarse un peso de encima. No sólo por los tres puntos y por ganar en casa, sino porque los almendralejenses lo hicieron ante un gran equipo -aunque ahora en horas bajas- y tras ponerse por detrás en el marcador.

Antes del partido ante el Cádiz, el Extremadura si se ponía por detrás en el marcador, sufría demasiado. Es más, hasta el viernes sólo en el primer partido de la temporada -en Oviedo- había conseguido sacar algo positivo tras ponerse perdiendo. Así, ante el conjunto gaditano se consiguió la primera remontada de la temporada.

Además, esa victoria constató que el Extremadura ya compite. Puede perder o ganar, pero la sensación es que los azulgranas ya le han tomado el pulso a la competición y no se vienen abajo a las primeras de cambio. Atrás quedaron los partidos ante Sporting de Gijón, Granada o incluso Elche. Ahora el Extremadura sí está comenzado a competir.

«Moralmente va a ser un salto increíble». Así lo transmitió Juan Sabas tras conseguir la victoria el pasado viernes, y es que el Extremadura necesitaba ese empujón anímico que le hiciese crecer. Ya lo tiene, con una victoria de prestigio, pero ahora llega lo más difícil: darle continuidad a la buena racha. Tras la victoria en el Metropolitano y hasta el minuto 80 del partido ante el Elche el Extremadura cocinaba su mejor racha hasta el momento, pero los dos goles de Sory Kaba y la derrota ante el Numancia en Los Pajaritos derrumbaron lo que se había construido ya.

Por eso, los azulgranas quieren que esta victoria sea el inicio de una buena racha. El próximo paso es Mallorca, donde el Extremadura se enfrentará a un recién ascendido que comenzó la temporada de una forma espectacular pero que no atraviesa un buen momento, ya que sólo han conseguido una victoria en los últimos cinco partidos. Los de Juan Sabas quieren aprovechar esta situación, pero saben que no será fácil.

Vaciar la enfermería

Otro de los pasos que quiere dar el Extremadura esta semana está en la recuperación de los futbolistas lesionados. Excepto Borja García, que sufre una lesión de larga duración, los demás jugadores que no están disponibles para Juan Sabas sufren problemas musculares. Además, los tres -Fausto Tienza, Borja Granero y Álex Barrera- son mediocentros, lo que no permite que el técnico azulgrana pueda cambiar de sistema con tres futbolistas en el centro del campo o darle descanso a Zarfino y Roberto Olabe. Este último se retiró en el minuto 87 del partido ante el Cádiz por molestias musculares, pero su participación en el partido ante el Real Mallorca de este domingo no corre peligro.

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