Carlos Valverde vuelve a sonreír sobre el campo

Carlos Valverde en el partido ante el Don Benito. :: E. D./
Carlos Valverde en el partido ante el Don Benito. :: E. D.

«Era sentir de nuevo al equipo, el césped y recuperar», relata el jugador azulgrana sobre su regreso tras pasar siete meses lesionado

ESTRELLA DOMEQUEDON BENITO.

Siete meses después Carlos Valverde volvía a sentirse futbolista sobre el césped del Vicente Sanz. Para el resto del mundo fueron quince minutos, para él bastantes más. Y es que, el gusanillo en el estómago empezó mucho antes. Cambiarse de ropa, calzarse las botas, estar con los compañeros, en el banquillo, volver a pisar el césped. Una montaña rusa de sensaciones para el de Utrera en su regreso. «Todo eso es lo que nos gusta y estoy feliz», relataba poco después de sus primeras carreras por la banda en el amistoso frente al Don Benito. No era un partido ni mucho menos trascendental, solo uno más de la pretemporada, pero para él será ya inolvidable.

Mucho había pasado de aquel diciembre del pasado año cuando veía su sueño en Segunda División hecho añicos por una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha, así como del menisco interno de la misma rodilla. Un duro golpe, como dura ha sido la recuperación. De ahí que Valverde no perdiera la sonrisa ya desde el calentamiento. «Buenas sensaciones», resumía el azulgrana. «Llevo una semana entrenando, pero es cierto que hasta que no pase algo más de tiempo seguiré sintiendo algunas molestias, aunque los jugadores estamos acostumbrados a eso. Lo de hoy era sentir de nuevo al equipo, el césped y recuperar», relataba.

Vio la primera parte desde el banquillo y en el descanso ya preguntaba al cuerpo técnico cuándo iban a ser los cambios. Casi con la misma ilusión que si se tratara de un debut. Al menos era lo que transmitía a su alrededor. Un entorno para el que solo tiene palabras de agradecimiento por el trabajo intenso de los últimos meses que ahora tienen su recompensa. «¿Solo 15 minutos?», parecía preguntar antes de empezar su calentamiento. Sí, fue apenas un cuarto de hora, pero lo suficiente para comprobar que el '7' no ha perdido la chispa que atesora.

Valverde aún se está dosificando, pero su objetivo es llegar lo mejor posible al inicio de su nueva oportunidad para disfrutar del sueño arrebatado de golpe el año pasado. «Con mucha ilusión, muchas ganas y deseando empezar. En lo individual, que me respeten las lesiones. Y en lo colectivo, creo que vamos a hacer un gran año». De momento, a ilusión no le gana nadie.