«Volveremos», la promesa villanovense

Javi Sánchez. :: e. d./
Javi Sánchez. :: e. d.

Los capitanes y varios jugadores del club serón pedían ayer perdón por un año «maldito», en palabras de Ángel Pajuelo

ESTRELLA DOMEQUE VILLANUEVA DE LA SERENA.

El Villanovense se seca las lágrimas y comienza a curar sus heridas. No será fácil, bien lo sabe su capitán Ángel Pajuelo que ayer dirigía estas palabras a la afición: «El daño que te hemos hecho tardará en curar, pero volveremos. Pedir disculpas a la familia serona por este maldito año, lo siento de corazón».

Ese corazón verde que comparte con Javi Sánchez y Tapia. El primero, más escueto, pedía perdón. «Es lo único que me sale del corazón. Todo lo demás sobra. Solo queda levantarse, luchar y devolver al Villanovense donde su afición merece estar», escribía ayer en redes sociales

El lateral zurdo, lesionado desde el pasado mes de enero, lamentaba no haber estado a la altura. «Os pido disculpas de corazón», comenzaba, «la vida no te permite pararte a celebrar y menos te permite pararte a lamentar. Desde hoy mismo nuestra mente y nuestro cuerpo están puestos en devolver a Villanueva y al Villanovense donde se merece. Decir a mi pueblo, a mi club y a mi afición que nos levantaremos como siempre hicimos. Y que volveremos, ya lo creo que volveremos».

Se espera que los tres canteranos sigan siendo la columna vertebral del equipo en Tercera División, como ya lo hicieron hace cinco temporadas cuando cumplieron la promesa de regresar a la categoría de bronce. Desde entonces, han sido cinco años de grandes momentos, también algunos difíciles de los que supieron reponerse. Ahora les queda volver a enfrentarse al más complicado.

Junto a Pajuelo, Tapia y Javi Sánchez, muchos son los que quieren ver también a Espín, que ha defendido la camiseta del club serón en los últimos cuatro años. «Pido perdón por la parte que me toca a toda la afición, no hemos estado a la altura y eso se paga. Alentarles a que sigan fieles en estos momentos tan duros, pronto el Villanovense recuperará la categoría», era el mensaje del central murciano.

Pero los jugadores que más tiempo llevan no fueron los únicos en pedir perdón. Isma Gil, que recalaba este año en la portería del Villanovense, agradecía el apoyo de la afición. «Me duele muchísimo aunque sea mi primer año en el club porque lo siento muy dentro, por el cariño que me habéis dado», expresaba. Por su parte, Raíllo definía la temporada como «dura, mala y larga».

Del perdón al futuro. El Villanovense tiene ahora que coger aire, corregir errores y pasar página hacia un nuevo proyecto que les haga recuperar la ilusión de cara a la próxima temporada.