Pablo Blázquez: «Trabajar para el Badajoz siempre merece la pena»

Pablo Blázquez dice que como aficionado está «deseando escuchar noticias del nuevo proyecto». :: PAKOPÍ/
Pablo Blázquez dice que como aficionado está «deseando escuchar noticias del nuevo proyecto». :: PAKOPÍ

«La diferencia es que ahora sí tenemos la cara de la persona que va a poner el dinero y que de hecho ya lo ha puesto antes de entrar», cuenta el expresidente del CD Badajoz

J. P.BADAJOZ.

Como diría su compañero de fatigas Luis Merchán, ha sido dejar el Badajoz y perder sus 'superpoderes'. Una forma simpática de explicar que se pasara su primer fin de semana en cinco años sin la responsabilidad de presidente con fiebre y aquejado de una faringitis. Pablo Blázquez siempre había estado a pie de obra, contra viento y marea. Un lustro de entrega y dedicación exclusiva al Badajoz. Asumió el cargo con 35 años, cuando nadie quería. Se ofreció solo para colaborar cuando el equipo se asomaba a Tercera y Fernando Valbuena le dio el empujón definitivo. Joven, formado en marketing y gestión de entidades deportivas, con conocimientos y éxitos empresariales, pero inexperto ante un mundo que se le presentaba nuevo. Pablo Blázquez (Badajoz, 1978) cogió un club aficionado y lo deja en pleno crecimiento, conectado a la ciudad, con una afición ilusionada, una cantera referente, desempolvado el Trofeo Ibérico y un legado de gestión ejemplar con la que se ha ganado el respeto y agradecimiento de todos.

-¿Cómo ha vivido su primer domingo libre en cinco años?

-Lo pasé en la cama casi, pero bueno. Ya llevo unos días intentando desconectar del todo, aunque sigo con algunas cuestiones que había que cerrar. Intentando pasar tiempo con la familia, disfrutar un poco del tiempo libre y a la vez deseando escuchar noticias del nuevo proyecto del Badajoz como aficionado.

-¿Y un presidente que ha entregado tantos años al Badajoz consigue desconectar alguna vez del todo?

-Creo que pasarán unos días porque después de cinco años, los hábitos e incluso la gente con la que sigues hablando es cercana al club, pero pienso que lo voy a conseguir en breve.

-¿Con qué se queda de estos cinco años?

-Sobre todo con dos cosas: con la gente que me ha permitido conocer el fútbol porque he podido conocer a grandísimas personas y espero conservar esa amistad. Y por otro lado me quedo con el trabajo realizado con la junta directiva, que creo que ha conseguido devolver la ilusión a la afición y ver que hemos logrado acercar el club a la ciudad. Las últimas semanas han sido preciosas, se hablaba del Badajoz, se veían muchas camisetas en la calle, los niños deseando que llegara el domingo para ver a su Badajoz... Eso es lo que más ilusión nos hace y lo más bonito que hemos conseguido.

-¿En su primer año como junta gestora ese fue el gran reto que se propusieron, acercar el club a la ciudad y que los chavales quisieran jugar en el Badajoz?

-Desde el primer momento el objetivo era ir creciendo poco a poco, basándonos en el crecimiento a nivel de masa social y se ha conseguido año a año y también intentar volver a ser referencia como cantera en Extremadura. Y en lo deportivo, en los primeros años intentar estar arriba para en el momento que se pudiera dar el salto a Segunda B. A base de mucho trabajo de mucha gente se han ido consiguiendo esos objetivos.

-Sus campañas de abonados siempre han tocado la fibra blanquinegra. ¿Han conseguido dejar ese Badajoz que querían?

-Creo que nos hemos quedado muy cerca de ese eslogan del 'Badajoz que queremos'. En muchos sentidos lo hemos conseguido, ese Badajoz vinculado a la ciudad, ese Badajoz que transmite unos valores, también en el terreno de juego, de trabajo, de perseverancia... Eso se ha conseguido transmitir, esa unión del equipo con la afición. Todo eso es el Badajoz que queríamos y se ha conseguido.

-¿Ha merecido vuestro esfuerzo?

-Trabajar para el Badajoz y ayudar al Badajoz siempre merece la pena. Ha merecido la pena el esfuerzo que hemos hecho y siempre lo va a merecer. Cualquiera que haga las cosas por pasión y cariño por el club será siempre un esfuerzo que merezca la pena.

-Deja atrás cinco años en los que no ha sido solo fútbol.

-No ha sido solo fútbol y casi diría que el fútbol ha sido lo de menos en estos cinco años. Hemos trabajado sobre muchas variables, algunas rozaban lo sentimental, la pasión... esos valores de los que hablaba antes. Luego estaban los técnicos para trabajar sobre el fútbol en sí.

-Y lograron despertar al gigante hasta llevarlo a las puertas de Segunda.

-Se despertó a esa afición. Sabemos que la ciudad tiene un potencial importante para seguir creciendo aún más. La mayoría de la masa social se ha movilizado y eso ha sido de gran ayuda para que en el plano deportivo haya ido creciendo estos años.

-Han plantado unas bases de unión entre club y afición que en ese aspecto, juntos, le hace invencible, un patrimonio muy valioso que ahora otros tendrán que cultivar.

-Lograr esa unión entre el equipo y la ciudad era una de las cosas más difíciles y está demostrado que es una fuerza muy importante con la que nos podemos diferenciar con otros clubes. Y esa unión tiene un valor enorme que hay que tratar de conservar por todos los medios.

-En su despedida hablaba de lealtad y deslealtad, ¿se refería a la decepción con Premium, la llegada del nuevo inversor o a una mezcla de todo?

-Para la gestión nos hemos basado en la lealtad y en el esfuerzo de muchos compañeros, directivos, de colaboradores, aunque es verdad que en algún momento ha habido algo que considero alguna deslealtad o casi una traición. Pero eso si me permite me lo quedo para mí y en la conciencia de cada uno también está cómo se ha actuado en determinados momentos, eso sí haciendo autocrítica si en algún momento no he actuado bien, que puede ser también.

«Las últimas semanas han sido preciosas, se hablaba del Badajoz, se veían muchas camisetas en la calle. Eso es lo que más ilusión nos hace»

-Aquello que comentó de los intereses que se mueven en el fútbol, de la pérdida de ese romanticismo que impregnó la refundación. ¿Ha habido luchas internas?

-Son cosas que van un poco aparte, lo que comentaba antes con estas luchas por hacerse con el control del club. Lo que quería decir en la rueda de prensa es que antes nadie quería venir al Badajoz, de hecho nosotros nos tuvimos que poner al frente porque nadie quería, y ahora han llegado muchos grupos interesados. En esa disputa por hacerse con el club prefiero no estar en el medio y no entrar en ninguna valoración.

-¿De no haber surgido la crisis con Premium estaríamos ahora ante un candidato a la reelección?

-No lo sé. Pero en febrero, debido a las situaciones complicadas que estamos viviendo en el día a día, ya tenía prácticamente la decisión tomada de no seguir. La gente más cercana ya lo sabía.

-¿Y si el nuevo inversor le hubiese pedido que se quedara?

-Tampoco lo sé porque no ha sido el caso. En principio no porque desde hace unos meses ya tenía la decisión tomada de no seguir.

-¿Entonces Joaquín Parra no se lo llegó ni a proponer?

-No. Llegó con su proyecto y las tres personas que quería que estuvieran. Luego es verdad que en la asamblea delante de los socios dijo que quería que estuviera cerca.

-En lo esencial ese proyecto es muy parecido al de Premium: ascenso en tres años, remodelación del Nuevo Vivero y ciudad deportiva. ¿Qué diferencia hay?

-De cara a fuera, y lo digo ya como socio, la diferencia que se puede apreciar es que aquí sí que tenemos la cara de la persona que va a poner el dinero y que lo ha puesto de hecho antes de entrar. Esa es la gran diferencia. Luego los proyectos sabemos que en un papel se sostienen todos. Ahora les queda un duro trabajo para convertir todo eso en realidad y por experiencia digo que no va a ser fácil. Tiene los ingredientes y se está rodeando del personal necesario para que todo pueda salir bien. Y confío que así sea como aficionado que soy.

-¿Y tiene la afición motivos para confiar?

-¿Por qué no? Es una persona que ha demostrado su solvencia económica y una ilusión enorme por entrar. No soy nadie para poner en duda su proyecto. Creo que rodeándose como está haciendo de gente válida tiene muchas opciones para que salga bien.

-Pero el club ya no tiene el parapeto de Pablo Blázquez y su equipo por si las cosas se tuercen como con Premium.

-Ya he dicho que me desvinculo totalmente del Badajoz. Si el Badajoz algún día me necesita para echar un cable se echará, pero no para figurar. Ahora hay que dar un paso al lado y dejar trabajar a la gente.

-Nadie se quería hacer cargo del club, recién ascendido a Tercera daba vértigo. ¿Se imaginaba llegar tan lejos?

-Siempre sueñas con cumplir los objetivos que te vas marcando. Era un club que se había creado dos años antes, con mucho esfuerzo de gente voluntaria, pero no tenía un valor y nadie quería ponerse al frente. Creo que lo que se ha hecho es generar valor al club y se han conseguido prácticamente todos los objetivos que nos marcamos.

-Lo deja en una situación inimaginable tanto en lo deportivo como en lo social.

-Lo dejamos como el Badajoz que queremos. Quizás se podía haber hecho mejor, pero lo que nosotros podemos asegurar es que hemos tratado de darle mucho cariño e intentar pensar siempre lo mejor para el club. Lo consideramos como un hijo que desde que nació lo hemos ido criando y ahora llega el momento de que vuele solo.

-Se va con el respeto y agradecimiento de aficionados, compañeros, personal del club, rivales y medios.

-Las muestras de cariño han sido muchas, quizás diría que exageradas. Lo que hemos hecho ha sido ponerle pasión, ilsuión, esfuerzo y trabajo. A partir de ahí han salido las cosas bien. En lo personal me va a quedar el cariño de tanta gente que me lo ha mostrado estos últimos días.

-Ha roto con todo, en estops últimos meses se ha desvinculado de su sociedad de la cerveza Ballut, de la empresa Marketing 4P, las clases, el Badajoz. Parece una liberación. ¿Qué va a hacer ahora?

-No lo sé. Ahora toca desconectar y durante el verano pensar a ver por dónde oriento la vida laboral y profesional. Me gustaría seguir vinculado al fútbol, pero no tengo idea de cómo. Seguro que durante las próximas semanas irán apareciendo ideas y proyectos y ya veremos por dónde tiramos.

-¿Y se ve en un futuro otra vez de presidente o de directivo?

-No sé ni lo que va a pasar después del verano conmigo, no puedo decir qué va a pasar dentro de unos años.