SEGUNDA B

Talento de futuro para un presente ilusionante

Arturo Segado y Chris Ramos posan de blanquinegros en el césped del Nuevo Vivero. :: J. VICENTE ARNELAS/
Arturo Segado y Chris Ramos posan de blanquinegros en el césped del Nuevo Vivero. :: J. VICENTE ARNELAS

«Aquí se están haciendo las cosas bien y no tiene nada que envidiar el Badajoz al Valladolid», apunta Chris Ramos en su presentación junto a Arturo Segado

J. P.BADAJOZ.

La actividad en el Nuevo Vivero sigue a plena ebullición. Los operarios continúan trabajando a destajo en los últimos remates del estadio y en lo deportivo el Badajoz también perfila las novedades de su plantilla. Mientras en el exterior se colocaban los escudos en cada puerta de acceso al campo y en Tribuna una cuadrilla estaba encaramada en las alturas para adecentar la estructura de la cornisa, en la sala de prensa los dos últimos fichajes también se ponían su traje de faena para su presentación oficial ante los medios. Le tocaba el turno a Chris Ramos y Arturo Segado. Talento de futuro para un presente ilusionante.

Óscar de Paula revelaba que el Badajoz llevaba mes y medio detrás de Chris Ramos y explicó que la incorporación de Segado se hizo porque «se puso a tiro a última hora y hay que valorar que aceptara en las condiciones especiales que viene». Y es que al tener las 22 fichas cubiertas, el club le inscribió en el filial, aunque el mediocentro de Andújar se entrena como uno más a las órdenes de Nafti y solo jugará con el primer equipo. «Había 14 equipos de los que van a estar arriba detrás de él. Es un privilegio para el Badajoz poder contar con Chris», apuntó De Paula.

Los dos últimos refuerzos son sub-23 y una gran apuesta blanquinegra por su proyección. Arturo Segado (Andújar, 1997) no lo dudó cuando se le cruzó en su camino el Badajoz. «Es un proyecto ilusionante que está trayendo buenos jugadores y es un buen sitio para venir», señaló el ex del Deportivo. A pesar de tener ficha con el filial, el mediocentro andaluz es uno más de la primera plantilla y sabe que depende su trabajo entrar en los planes del técnico blanquinegro. «Entrenar, entrenar y entrenar como hacen todos y cuando me dé la oportunidad el míster estar preparado para poder dar lo mejor de mí». En su puesto le tocará una lucha feroz por hacerse sitio en el once con Sergi Maestre, Álex Corredera, Julio Gracia, Antonio Caballero y Djak Traoré. «La competencia nos va hacer mejor a todos y es bueno para el equipo», comentó. Precisamente sobre sus nuevos compañeros conocía a Julio Gracia, al coincidir en la selección andaluza y a Kike Pina, de su época en la cantera del Málaga.

Algo parecido le ocurre a Chris Ramos en punta con Gorka Santamaría, Dani Segovia y Jairo Morilla. Aunque el delantero, que arrastra molestias y es duda para el domingo, no se define como el típico '9' y puede ofrecer alternativas a Nafti. «La competencia nos hace buenos a cada uno de nosotros porque nos hace ir a tope en los entrenos y partidos. Así siempre que nos dé la oportunidad el míster vamos a estar preparados por la competencia que hay», sostiene.

Chris Ramos (Cádiz, 1997) fue la gran sorpresa del cierre del mercado. El delantero llega cedido por el Valladolid y confía en explotar su fútbol. «Agradezco tanto a Óscar como al míster que hayan apostado tan fuerte por mí. Para mí, que no vengo de tanta confianza, estar en un club donde se te quiere y se te valora significa mucho y hace que rindas más. Esa fue una de las principales razones por las que vine a Badajoz, además de la apuesta deportiva, que es muy interesante». En ese sentido, espera aprovechar la oportunidad que le brinda un Badajoz aspirante a todo. «Quiero hacer un buen año». Y se mostraba encantado con la acogida. «Allí también había muy buen grupo. Es muy diferente, pero aquí están haciendo las cosas bien y no tiene nada que envidiar el Badajoz al Valladolid».

Tanto Ramos como Segado coincidieron en subrayar la calidad humana del vestuario. «Es un grupo feliz y trabajador», precisó Segado, quien recordó su aventura croata. «Firmé tres años con el Alavés. Tenía un convenio en Croacia y después compró un club con el fin de que jugadores jóvenes pudieran jugar en la Primera croata. Estoy muy contento por la experiencia».