Ruano: «El Badajoz y su afición me dieron mucho»

Ruano celebra uno de sus goles con el Badajoz. :: ARNELAS/
Ruano celebra uno de sus goles con el Badajoz. :: ARNELAS

El héroe del ascenso en Calahorra y de la permanencia regresa al Nuevo Vivero como gran amenaza del líder Melilla

J. P. BADAJOZ.

Ruano lleva una semana de emociones fuertes. Si hace siete días cumplía uno de sus sueños de jugar en el Santiago Bernabéu, el domingo (12.00 horas) le toca regresar a casa. Cuando vuelva a pisar el Nuevo Vivero no podrá evitar que le afloren los sentimientos. «Estoy con muchas ganas de que llegue el partido para reencontrarme con gente a la que aprecio, con mi familia y un club y una afición que me dieron mucho. Me sentí muy querido por los aficionados y yo también les tengo cariño», expone el héroe blanquinegro del ascenso en Calahorra y de la permanencia un año después.

Juan Ramón Ruano Santana (Usagre, 1983) se ha ganado a pulso las alegrías que le ha dado el fútbol. Pocos pueden presumir de haber jugado en el Bernabéu y el Nou Camp. Se enfrentó también al Barcelona en una eliminatoria copera con el Benidorm en 2008. «Son sensaciones bonitas que no están al alcance de todos, pero por suerte o por el trabajo realizado nos ha dado ese premio. En el Bernabéu brilla todo. Es muy difícil de explicar. Es algo con lo que sueñas desde chico y te ves allí con el estadio lleno. Ya jugué en el Nou Camp y ahora he tenido la oportunidad de hacerlo en el Bernabéu». Su hijo Hugo fue uno de los espectadores más dichosos del santuario blanco. «Unos meses antes estuvimos viendo el Real Madrid-Celta y ahora estaba viendo a su padre en el césped del Bernabéu frente a sus ídolos. Disfrutó muchísimo». Ruano no esperaba que el destino le deparara este regalo. «Cuando eres pequeño y te gusta el fútbol tienes en mente ser futbolista. Una vez que pasa y ves que puedes cumplir tus sueños te das por satisfecho y das las gracias a Dios por tener esta oportunidad».

El exjugador blanquinegro afronta una jornada especial, pero con la templanza de saber que tiene el mismo valor en puntos que todas las demás. «Para mí todas las semanas son iguales porque todos los partidos son importantes. Siempre le ponemos mucha dedicación y en este caso preparando un choque que será complicado. El Badajoz no está en buen momento, pero es un gran equipo y tiene buenas armas que nos pueden hacer daño. La afición del Nuevo Vivero aprieta mucho y nos exigirá sacar nuestra mejor versión», expone.

«El Nuevo Vivero aprieta mucho y nos exigirá sacar nuestra mejor versión», avisa el exblanquinegro

El héroe blanquinegro regresa ahora como seria amenaza al frente del líder Melilla. «Si queremos ser campeones no podemos tener más tropiezos», avisa. Ruano remarca que en el Badajoz vivió dos últimos años fantásticos. El de Usagre se convirtió en el gran ídolo del Nuevo Vivero a base de marcar los goles importantes. Por su carácter ganador y entrega no sería extraño que el domingo pudiera protagonizar el efecto contrario si mantiene ese idilio con el Melilla y anota el decisivo para derrotar al Badajoz. «No lo celebraría por respeto a la afición y a algún compañero. Pero ojalá pueda marcar si es para dar la victoria al Melilla porque tengo un compromiso con el club y me debo al máximo».

Ruano siente cierta nostalgia a su paso por el Nuevo Vivero, pero pasa página y se centra en el objetivo de meter al Melilla en playoff y luego ascender. «Tengo mucho que agradecer al Badajoz y no le puedo reprochar nada. Me quise quedar incluso perdiendo dinero, pero no me valoraron lo suficiente. La gente que me conoce sabe que me tuve que ir a buscarme la vida. La afición es libre y afrontaré lo que piensen con mucha naturalidad», asienta.

Ruano reconoce que se acostumbra a coger tanto ferry cada quince días. «Te vas adaptando. El avión lo cogemos hasta Málaga y después nos desplazamos en autobús. La vuelta la solemos hacer en barco y en los camarotes duermo bastante bien».