Poley se suma al proyecto del Mérida

Poley celebra un gol con el Villanovense. :: ESTRELLA DOMEQUE/
Poley celebra un gol con el Villanovense. :: ESTRELLA DOMEQUE

El organizador gaditano procede del Villanovense, donde ha sido uno de los pocos jugadores salvables de la decepcionante temporada serona

M. G.

MÉRIDA. El primer fichaje de la 2019-20 del Mérida se llama Gustavo Poley González (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1991) y es un viejo conocido de la afición extremeña tras su paso por el Villanovense esta última temporada.

Se trata de un mediocentro organizador «que encaja perfectamente en el estilo de juego de nuestro Mérida. Posee una calidad, visión de juego y un golpeo de balón que está al alcance de muy pocos centrocampistas de la categoría», ha analizado el director deportivo emeritense, Rubén Andrés, nada más concretarse su fichaje.

Formado en el Madrid y Málaga

Tras formarse en las canteras de Real Madrid y Málaga, Poley debutó en Segunda B en 2012 con el Atlético Sanluqueño. Desde entonces, su trayectoria ha sido toda una noria de sensaciones. Descendió la temporada siguiente a Tercera con su club natal; luego tampoco pudo salvar del descenso al Lucena en la 2014-15; se marchó ese verano al Lorca, en el que milita dos campañas y con el que asciende a la Liga 123 el último curso; ficha entonces por el Cartagena, donde se pasa una vuelta sin apenas jugar y decide por tanto marcharse en el mercado de invierno al Alcoyano; y hasta que el verano pasado aceptó la oferta del Villanovense, con el que ha descendido este año a Tercera. Suma 188 partidos en la categoría de bronce y 17 goles en los últimos siete cursos.

Futbolísticamente es un mediocentro de gran nivel, aunque la temporada pasada rayó por debajo de lo que se esperaba en Villanueva de la Serena, siendo uno de los pocos jugadores salvables del año serón. El último curso, entre Liga y Copa del Rey, jugó 38 partidos (28 como titular y nueve como suplente) y anotó cuatro goles. El jugador sanluqueño se caracteriza, en lo deportivo, por su clase y visión de juego y, en lo humano, por su compañerismo, compromiso e implicación con el grupo y los colores. En los contras, se le ha echado en falta en Villanueva más fondo físico esta última temporada.

Se trata del primer fichaje de verano en el Romano y del quinto cromo del equipo de Santi Amaro, tras las renovaciones de Cristo, Javi Chino, Álex Jiménez y Javi Sánchez.