SEGUNDA B

El Badajoz sobrevive en Cartagena

 /PABLO SÁNCHEZ
  / PABLO SÁNCHEZ

Meritorio empate sin goles en Cartagonova ante uno de los máximos candidatos al ascenso, aunque con poco juego ofensivo blanquinegro

ÁLVARO PRIÁN (ADG) Cartagena

El Badajoz arrancó la competición de la regularidad con un meritorio empate en el campo del Cartagena, uno de los máximos candidatos al ascenso, tras un encuentro muy exigente en el que supo resistir las acometidas de su rival, sobre todo en el primer acto. El conjunto pacense lució blindaje y capacidad de sufrimiento, pero llegó al final del partido más entero que su rival, si bien le faltó finura para sentenciar al contragolpe.

El equipo de Mehdi Nafti confirmó las esperanzas de su afición y, pese a que apenas generó ocasiones de gol, mostró personalidad en uno de los escenarios más exigentes del grupo. Un disparo de Corredera, en el ecuador del primer acto, y una falta envenenada lanzada por Héber Pena, en el último segundo, fueron toda la producción ofensiva del Badajoz que, sin embargo, se ganó a pulso el punto.

0 Cartagena

Marc Martínez; Markel, Andújar, Carlos D, Forniés; Cordero, Carillo (Verza, min. 60), Vera (Santi Jara, min. 60), Manu Viana, Quim Araujo y Caballero (Lucas de Vega, min. 79).

0 Badajoz

Kike Royo; Toni Abad, Iván Casado, César Morgado, Candelas; Maestre, Corredera, Julio Gracia (Caballero, min. 63); Adilson, Dani Segovia (Jairo, min. 79) y Carlos Portero (Héber Pena, min.67).

Árbitro:
Domínguez Cervantes (Comité andaluz). Mostró tarjeta amarilla a Carlos Portero, Candelas, Dani Segovia y Corredera por el Badajoz y a Vera, Cordero, Caballero y Manu Viana por el Cartagena.
Incidencias:
Encuentro correspondiente a la primera jornada de Liga en el grupo IV de Segunda B disputado en el estadio Cartagonova ante unos 5.000 espectadores. En los prolegómenos del encuentro se guardó un minuto de silencio por la muerte de Miguel Egea, exjugador del equipo cartagenero.

El duelo entre los dos candidatos a disputar la próxima fase de ascenso comenzó a un ritmo vertiginoso, impropio de la primera jornada del campeonato. El Badajoz salió a buscar a su rival a su propio campo, presionando muy arriba la salida de balón. La apuesta atrevida pudo salirle cara al conjunto pacense, ya que el Cartagena interpretó que los balones largos a los extremos y entre los centrales rivales podían acercarle al área sin correr riesgos en la elaboración.

Tras un par de escarceos de cada equipo, el Cartagena dispuso de la mejor ocasión a los diez minutos de juego, tras un centro desde la banda izquierda que Caballero cabeceó de forma impecable a la madera. La acción intimidó al Badajoz, que cedió en su presión y tuvo problemas para contener a su rival, sobre todo por las bandas, por donde se multiplicaban las llegadas.

El Badajoz no lograba domar el partido y apenas conectaba con sus jugadores de ataque, aunque sin embargo logró meter el miedo en el cuerpo a la afición local con un disparo de Corredera que Marc Martínez, portero local, despejó con acierto. La acción fue un espejismo, porque poco después Caballero, de nuevo de cabeza, estuvo a punto de marcar con un remate picado.

Con el paso de los minutos, el ritmo de juego fue decreciendo y el Badajoz pudo sentirse más cómodo. El conjunto pacense, en una acción de estrategia, tuvo al filo del descanso la última ocasión, pero Carlos Portero envió a las nubes una buena dejada de su compañero Dani Segovia.

El paso por los vestuarios reactivó al Cartagena, que salió decidido a resolver el partido en los primeros minutos. El conjunto local adelantó líneas en su presión y se mostró ganador de casi todos los duelos individuales, lo que le permitía recuperar el balón con relativa facilidad y cerca de los dominios del guardameta Kike Royo.

El conjunto de Munúa llegó a acorralar por momentos al Badajoz, incapaz de masticar sus posesiones y de encontrar un agujero en la adelantada defensa de su rival. El equipo pacense, pese a estar a merced de su rival, amo del balón y de la iniciativa, supo sufrir y aguantar el chaparrón, que apenas duró 20 minutos. A pesar de la entrada de Verza y Jara, el Cartagena fue perdiendo fuelle.

Más allá de un lanzamiento de rosca de Jara ajustado al palo, la portería del Badajoz no pasó por grandes apuros a pesar de la acumulación de efectivos del rival en la cercanía del área. Nafti leyó bien el partido y fue dosificando los cambios para darle aire a su equipo, que llegó mucho más entero al tramo final del partido.

El Badajoz, ahora sí, comenzó a tocar la pelota para hacer correr a su rival y agotarlo físicamente. La entrada de Jairo como nueva referencia en ataque fue toda una declaración de intenciones del conjunto pacense, pero al equipo le faltó calidad para filtrar el último pase que hubiera podido derrumbar la defensa cartagenera, muy cansada.

El partido se le hizo corto al grupo de Nafti, que incluso dispuso de la mejor ocasión de la segunda parte, ya en el descuento, con un lanzamiento de falta de Héber Pena que se paseó por el área sin que nadie acertara a rozar la pelota para enviarla a la red. El gol no llegó, pero el empate es un buen punto de partida para el nuevo y ambicioso proyecto del Badajoz.