SEGUNDA B

El Mérida prescinde de Jesús Perera

Jesús Perera durante un partido en el banquillo del Mérida. :: HOY/
Jesús Perera durante un partido en el banquillo del Mérida. :: HOY

El club lo achaca a que no tiene el nivel 3 de entrenador y el oliventino cree que las razones son más personales que deportivas y señala al nuevo presidente

M. G.MÉRIDA.

Ayer concluyó, al menos públicamente, la segunda etapa de Jesús Perera (Olivenza, 1980) en el Mérida. 'Públicamente' porque ambas partes ya sabían el desenlace de la historia desde hace algún tiempo. Poco más de un año después de su regreso al Romano como director deportivo, el Mérida ha decidido prescindir de los servicios del oliventino como segundo entrenador. Perera quería continuar, Santi Amaro quería que continuase, pero el club ha resuelto que no.

La razón que esgrime el Mérida es incontestable: «Por motivos estrictamente deportivos y de documentación, ya que no posee la titulación necesaria para Segunda B». Tras el 'caso Zidane' en 2014 con el Real Madrid Castilla, el artículo 159 relativo a la 'contratación de entrenadores' se redactó de nuevo: «(.) para las categorías de Primera, Segunda y Segunda División B será preceptivo que los entrenadores ayudantes posean la misma Titulación/Diploma/Licencia que los principales». Es decir, se modificó para evitar que el segundo pusiera el carné y el técnico sin titulación ejerciera de primer entrenador.

Por eso Jesús Perera, sin la titulación UEFA PRO, no podría sentarse la próxima temporada como segundo entrenador en el banquillo del Mérida. Sí ha podido hacerlo este último curso en Tercera porque las normativas son diferentes. El 'regate' más utilizado estos últimos años por clubes de Segunda B ha sido, por ejemplo, inscribir al segundo entrenador con ficha de utillero o delegado para que se pudiera sentar en el banquillo y ayudar así al técnico principal, aunque no tuviera permiso para salir a dar instrucciones al área técnica.

«Intuyo por qué no sigo»

Jesús Perera, sin embargo, cree que las razones de esta decisión no son deportivas. «Si el club hubiera querido que continuara, se hubieran buscado fórmulas. Pero el presidente no ha querido», apunta el oliventino. «Soy el único del cuerpo técnico que no va a continuar. Y no voy a continuar por decir, desde el principio, las cosas claras. Yo solo he mirado por el bien del equipo, y ahí están los resultados. Yo puedo intuir por qué es. Me marcho con la conciencia muy tranquila».

Jesús Perera previno durante el primer tramo de la pasada temporada, en calidad tanto de secretario técnico como de segundo entrenador, que algunos jugadores de la plantilla no eran válidos para conseguir el objetivo del ascenso. Y como uno de esos futbolistas era el hijo del actual presidente del club, Paco Puertas, cree Perera que la decisión de su marcha viene esencial y únicamente por ahí. «Soy un tipo directo y claro, que siempre va de frente. No obstante, agradecido al Mérida por todo. Y si algún día me vuelve a necesitar, ahí estaré».

El único miembro confirmado del cuerpo técnico del ascenso, hasta la fecha, es Santi Amaro. Pero salvo sorpresas, también continuarán tanto Germán González (preparador físico) como Domingo Durán (entrenador de porteros). El club tendrá que valorar si Santi Amaro contará o no con un ayudante que supla la labor de Jesús Perera. En el caso de que así sea, tendrá que tener el nivel 3, porque en el caso de que expulsen a Amaro, nadie podrá salir a dar indicaciones al área técnica sin la titulación exigida.