El Mérida se pierde en las áreas

Santi Amaro se lamenta de una ocasión desperdiciada por su equipo. :: J. M. ROMERO/
Santi Amaro se lamenta de una ocasión desperdiciada por su equipo. :: J. M. ROMERO

El club firma su peor arranque en Segunda B, aunque cuerpo técnico y plantilla confían en revertir la situación

M. G.MÉRIDA.

Es un caso que sólo se reproduce en el fútbol. No hay tenista que pueda explicar una derrota con un 'he merecido ganar, porque he jugado mejor, pero no he tenido suerte'; o un entrenador de baloncesto que pueda justificarse con un 'hemos hecho todo mejor que ellos pero los pequeños detalles nos han condenado'; o un atleta hablando de su segundo puesto diciendo 'he corrido mucho mejor que los demás pero el juez me ha perjudicado'. Pero en fútbol sí. En fútbol pasa todas las semanas en la mitad de los campos.

Hasta el momento, el Mérida no ha sido ni superior ni inferior a ninguno de sus cuatro rivales en este arranque liguero. Pero aún no ha ganado y suma tan solo dos de doce puntos posibles. Por eso es penúltimo en la tabla. Y por eso ha firmado hasta el momento el peor arranque de la historia del AD en Segunda B. Para revivir una situación similar habría que remontarse al mes de septiembre del 2001: el recién ascendido UD de Antonio Samino también comenzó con dos derrotas y dos empates. «No hemos llegado hasta aquí, con lo que nos ha costado, para derrumbarnos en cuatro jornadas. El que tiene que estar más fuerte de todos soy yo, y lo estoy», dijo tras el partido Santi Amaro. «El inicio de temporada está siendo complicado, pero no queda otra que armarse y levantarse. Para eso está el mundo del fútbol». El cuerpo técnico emeritense defiende que el equipo siempre está vivo y en partido, que compite, que tiene sus oportunidades y que es capaz de levantarse ante los mazazos. Pero también es consciente que necesita mejorar en las áreas.

Atrás, tres de los cuatro penaltis cometidos han sido innecesarios y necesita ser más contundente para defender las jugadas a balón parado y acciones como la del segundo gol del pasado domingo en Marbella, cuando el lateral izquierdo rival inició la carrera desde su campo y se plantó en la línea de fondo sin oposición alguna. Arriba, por su parte, necesita incrementar el porcentaje de acierto de las ocasiones de las que dispone. Sólo hace falta mirar la segunda parte ante el Don Benito y el partido de la última jornada en Marbella. Estos patrones preocupan porque no solamente se han dado en un partido, sino en los cuatro.

Objetivos y exigentes

«Ya sé que suena a repetitivo, pero el equipo hace cosas para ganar, pero. Hay que fortalecer aún más a los futbolistas para que las acciones puntuales de los partidos que no caen de nuestro lado, empiecen a caer», se explica el técnico del Mérida. «Claro que me preocupa llevar dos puntos, porque deberíamos llevar más, y claro que me preocupa que las sensaciones durante un partido no se traduzcan en buenos resultados. Hay que ser objetivos pero también muy exigentes».

Es cierto que el equipo mejora cada semana. En el vestuario emeritense coinciden que ante el Linense se fue más regular que en la primera jornada ante el Don Benito y que el domingo en Marbella se hizo un mejor partido que en Sanlúcar, de ahí que no se deban alimentar los nervios excesivos del entorno por encontrarnos a las alturas de campeonato en la que nos encontramos, pero. El fútbol es presente y nunca tiene memoria. En Mérida y en cualquier otro estadio.