El Mérida madura su primera victoria

El Mérida consiguió la primera victoria de la temporada en Granada/ADG MEDIA
El Mérida consiguió la primera victoria de la temporada en Granada / ADG MEDIA

Le costó entrar en el partido, pero aguantó el tipo y se impuso en la segunda mitad para respirar con el triunfo

J. LAIRADO

Hastiado de malas noticias, el aficionado romano tenía razones para maldecir este inicio liguero. Derrotas, penaltis en contra, disparos al poste, lesiones importantes… necesitaban hacer diana. Y lo necesitaban ya.

Si la intención inicial de Amaro, llenando el campo de centrocampistas, fue tener la pelota, le salió cruz. El filial nazarí monopolizó el cuero en el primer tramo del choque. Se acercaba a línea de tres cuartos buscando que la calidad de sus individualidades apareciera allí. Y estuvo muy cerca de encontrar premio al poco de comenzar el choque en una jugada rápida por la izquierda que concluyó Mario en un remate cercano a la portería que se estrelló en el poste. Creció el filial y mandó en el juego.

0 Recreativo Granada

Unai; Tavares (Rivas, 68'), Montoro, Serano, Alberto López; Isi, Caio (Echu, 62'), Isma Ruíz, Mario Rodríguez; Rui Pedro, Rubén Sánchez.

2 Mérida

Harillo; Melchor, Jiménez, Chino, Héctor; Curro (Mena, 58'), Del Castillo, Poley; Villa, Gaspar (Cubo, 70', Dani Espinar, 83'), Miguel Ángel Espinar.

Goles:
0-1 Miguel Ángel Espinar (Min. 51), 0-2 Emilio Cubo (Min. 78)
Árbitro:
Moreno Muñoz, mostró cartulinas amarillas a Alberto López, Rui Pedro y Fran Serrano, del Recreativo Granada; y Álex Jiménez, Miguel Ángel Espinar y Dani Espinar, del Mérida.
CAMPO
Ciudad Deportiva del Granada CF, alrededor de 450 espectadores

Al Mérida le costaba robar la bola y sufría cuando los exteriores locales ganaban la espalda a los laterales romanos, cosa que ocurría con frecuencia. Cada cambio de orientación era un drama. Como, además, los puntas locales se imponían a la hora de ganar la posición en el área, parecía cuestión de tiempo que el Recreativo Granada se pusiera por delante. El Mérida tardó casi un cuarto de partido en asomar a campo rival. Tras un saque de banda de Héctor, y el correspondiente rechace, Del Castillo disparó al lateral de la red desde la frontal. Al menos se presentaba, mostraba que podía llegar, pero el juego no cambió. No había ocasiones claras, pero la sensación romana era mala, de no dominar lo que estaba ocurriendo. Lo mejor que le pudo pasar fue el pitido del árbitro para marcar el descanso, lo necesitaba. Y tratar de que la segunda mitad fuera distinta.

Y lo fue. Desde la primera jugada se vio un Mérida diferente, más incisivo, agresivo con balón, atacando al rival allí donde podía sufrir. Y el fútbol se lo agradeció en forma de gol. Giró hacia dentro Poley, que lanzó un disparo seco desde fuera del área que Unai no pudo blocar. Allí estaba, cerca, Miguel Ángel Espinar, con la caña, para mandar el esférico a la red. Era un partido distinto en todo al del primer tiempo. Porque, además, el Mérida reaccionó bien al gol, no permitiendo al rival encerrarle en su área durante los siguientes minutos. Dado de dónde veníamos, necesario consolidar esa ventaja sufriendo lo menos posible. Porque que con el paso de los minutos el filial empujaría, parecía claro. Lo intentó Tenorio introduciendo la movilidad de Echu por delante de la línea de balón. Recuperó con ello cierto control sobre su ataque, pero le costaba encontrar las líneas de pase que sí habían aparecido en la primera mitad. Y Emilio Cubo, que había sustituido poco antes a Gaspar, aprovechó la falta de entendimiento entre portero y central rival para meter el pie derecho desde el borde del área y doblar la ventaja romana.

Con un poquito de competitividad, la victoria ya no se podía escapar. Paró el ritmo de juego filial con conducciones largas y cambios. De hecho, los minutos fueron pasando sin que Curro Harillo recibiera el bombardeo esperado. Solo muy al final, en un disparo de Fran Serrano que se estrelló en el larguero, temió por el resultado. La victoria debe hacer madurar al Mérida, que probablemente había merecido más en lo poco que había sumado hasta ahora y logró la primera victoria de la temporada.

Santi Amaro: «Hemos hecho el partido que teníamos preparado»

Muy satisfecho por él y por su equipo, el entrenador romano, Santi Amaro respiraba por la primera victoria «Felicitar a los chavales porque han hecho el partido que tocaba hoy, el que habíamos preparado, bien defensivamente, juntando las líneas y descansar con el balón». Destacó que tras el descanso «hemos ajustado a la hora de decantar la presión, sabíamos que el rival iba a insistir y que debíamos acertar en la que íbamos a tener». Comparando el partido con otros anteriores decía que «al final los choques son tan igualados que nunca hay mucha diferencia, ellos han dado un poste en el primer tiempo, y hay que contar con esa fortuna, que hasta ahora no se nos había dado. La gente que ha entrado desde el banquillo ha aportado muchísimo, nos ha dado aire cuando más lo necesitábamos. Se «liberado por el triunfo, sobre todo por los chicos, que se han quitado un peso de encima, están muy contentos porque sabían que esto iba a llegar. Para mí sobre todo es tranquilidad, porque sentíamos que estábamos en el buen camino». Lo peor, una nueva lesión, de Emilio Cubo «Hay que hacer pruebas pero pensamos que puede tener una rotura en el abductor».