SEGUNDA B

Manu Miquel ya se siente uno más en la familia rojiblanca

Manu Miquel durante un entrenamiento con el Don Benito. :: E. D./
Manu Miquel durante un entrenamiento con el Don Benito. :: E. D.

El centrocampista cordobés de 24 años se ha adaptado muy rápido al equipo y a las órdenes de Juan García

ESTRELLA DOMEQUEDON BENITO.

Manu Miquel le vuelve a sonreír al fútbol con la camiseta del Don Benito. Atrás quedan las lesiones que en algún momento de su carrera hicieron que la perdiera. Tiene solo 24 años, aunque su madurez al hablar le hace aparentar alguno más. Quizás también esos infortunios le han hecho curtirse con mayor rapidez. En cualquier caso, llega al club rojiblanco con la intención de escribir una nueva página.

«Lo tuve claro», dice en referencia a su decisión de este verano, «quizás he estado en otros clubes que institucionalmente sean mucho más grandes, pero nunca me he sentido tan cómodo como aquí». Para Miquel las primeras semanas en el equipo han sido espectaculares y así cree que será durante todo el año.

No esconde sus ganas de que empiece a rodar ya el balón. Lo dice tras una rápida adaptación al equipo, motivada por la acogida de sus compañeros: «Te dan todas las facilidades del mundo. Cuando me llama la familia para preguntarme por el equipo les explico que un trozo de pan lo repartirían entre los 25. Eso hace mucho dentro del vestuario».

Las sensaciones de pretemporada están siendo buenas y el jugador cordobés valora de forma positiva el hecho de tener al menos dos personas por puesto para generar mayor competitividad. Y, si con los compañeros ya se siente en familia, algo parecido le ocurre con Juan García, al que define como «un gran entrenador».

Pizarra de Juan García

Sabe cuál fue la trayectoria rojiblanca de la pasada temporada, incluso habla de gesta, palabra muy repetida entre los rojiblancos el año pasado. «La situación en la primera vuelta no era buena y demostró saber seguir con las riendas de la situación y no perder nunca la calma. Al final eso se convirtió en la salvación», dice sobre el técnico pacense que les da pautas «muy concisas y directas». Asegura que de la pizarra de Juan García saldrá este año buen fútbol y la posibilidad de tener siempre un plan B gracias a las varias posibilidades de juego que ofrece la plantilla.

A nivel individual se siente cada vez mejor y espera con ansia el inicio de un campeonato liguero que espera complicado. «Hay equipos con una gran masa social y grandes plantillas, pero nosotros tenemos que tener clara nuestra premisa de la salvación y a partir de ahí ir mejorando domingo a domingo. Será una temporada en la que no va a haber rosas, habrá un camino largo de espinas y tenemos que superarlo».

Y, frente a esos presupuestos astronómicos, Manu Miquel propone usar sus propias armas: «En el fútbol el compañerismo no se paga con dinero, se hace con amistades dentro del vestuario, siendo una piña y una familia. Y nosotros aquí de eso sabemos de sobra».