La lesión de Guzmán empaña la fiesta pacense

Una madre hace una fotografía a su hijo con José Higón en el Nuevo Vivero. :: PAKOPÍ/
Una madre hace una fotografía a su hijo con José Higón en el Nuevo Vivero. :: PAKOPÍ

El héroe de la victoria del Badajoz ante el Jumilla sufre una rotura en el segundo dedo metatarsiano de su pie derecho y podría perderse la temporada

J. P. BADAJOZ.

Tuvo que salir al campo por aclamación popular y de los ojos de la ilusión por ver a su ídolo se pasó al nudo en la garganta entre los cerca de 150 aficionados que acudieron al Nuevo Vivero en la sesión de puertas abiertas. Todos buscaban a Guzmán y cuando subió las escaleras del vestuario en chanclas y cojeando su presencia sobrecogió al personal. El héroe de la batalla de Jumilla sufre una fractura del segundo dedo metatarsiano de su pie derecho. De hecho ya tiró el penalti decisivo medio cojo. Lo que ratifica su sangre fría, temple y personalidad ante un lanzamiento que bien puede valer un playoff.

Guzmán no se encontraba sobre el césped porque estaba tratándose con el fisio, pero hizo acto de presencia unos minutos ante la gran cantidad de seguidores que preguntaban por él. Su estado está pendiente de evolución, pero quedan cinco semanas para la conclusión del campeonato y podría no llegar a tiempo. El jugador pacense se mostraba desolado ante la posibilidad de perderse la emocionante parte final y no poder ayudar al equipo a rematar el milagro y cumplir uno de sus sueños de pequeño.

El entrenamiento se desarrolló en un ambiente distendido y familiar. El Badajoz engancha. Es el momento de los blanquinegros y se hacen querer. La iniciativa del club pacense tuvo gran aceptación entre sus más fieles. Petcoff, Kike Royo, Éder Díez, Francis Ferrón, Cristian Pérez, David Martín, José Higón, Eneko Zabaleta, Cidoncha, Toni Abad y Kamal no paraban de posar, repartir fotografías y firmar autógrafos. Incluso a Angelito le hicieron parar en su ajetreo ir y venir de sus quehaceres para posar como un ídolo más o a la propia Virginia, quien para esta ocasión prestó su cámara a Ferrón ante la petición de una pareja de querer hacerse una foto con ella. El pequeño Pablo iba a la caza del autógrafo que le faltaba de su colección de tarjetas, Raúl las repasaba como si fueran cromos, mientras su padre sostenía las que ya tenía firmadas. «Petcoff, Petcoff», «Kike, Kike», «Higón, Higón», «David, David»... gritaban los chavales boli en mano. Éder Díez iba dejando su rubrica en las camisetas, Francis Ferrón se mostró muy atento preguntando entre los más pequeños y repartiendo las postales entre aquellos a quienes les faltaban alguno de sus compañeros y Cristian Pérez se ofrecía para coger el móvil de una familia que quería una instantánea con Eneko Zabaleta. El compromiso y la unión de la plantilla blanquinegra se vio reflejado en esta jornada de acercamiento a la afición.

Mientras los flashes se disparaban junto al banquillo local, sobre el verde Nafti trabajaba con los futbolistas que no jugaron el domingo. Desde la grada también se seguía las evoluciones de César Morgado, José Ángel, Juanjo, Candelas, Pawel Florek, Adama, Mendy, Jordan y Moi Ortega. Al grupo le llegaba ese aliento, pero se mantenía ajeno al bullicio en la boca del túnel de vestuarios. Acabados los estiramientos, a José Ángel no le dejaron ni llegar a la banda. El capitán fue abordado antes de salir del campo y no reparó en coger el rotulador y plasmar su firma allí donde se le requería.

El gran momento que vive el Badajoz solo se ve empañado por esa inoportuna lesión de Guzmán. El jugador pacense ha pasado en horas del subidón por la emoción del valioso triunfo al bajón por este contratiempo que le puede dejar sin disfrutar de la parte decisiva del campeonato. El extremo blanquinegro se lesionó en la acción que le cazaron dentro del área rival. Y con el dedo roto, mostró su valentía para coger el balón y colocarlo con decisión en el punto de penalti.