Guzmán, el arcángel blanquinegro

Guzmán celebra el gol de la eliminatoria de ascenso con el Córdoba ante el Huesca en 2007. :: Rafael Carmona/ABC Córdoba/
Guzmán celebra el gol de la eliminatoria de ascenso con el Córdoba ante el Huesca en 2007. :: Rafael Carmona/ABC Córdoba

«La gente me sigue mostrando su cariño y que se sigan acordando de uno es muy bonito», señala el pacense, uno de los héroes del ascenso del Córdoba en 2007

J. P.BADAJOZ.

Si alguien conoce bien el Nuevo Arcángel ese es Guzmán Casaseca. El jugador pacense estuvo tres temporadas en el Córdoba donde logró el ascenso a la primera y permaneció en Segunda las dos siguientes. Un objetivo que persigue ahora con el Badajoz en su reencuentro este sábado con una afición que le idolatra. De hecho, Guzmán marcó un golazo en la última eliminatoria de ascenso ante el Huesca en 2007. «Aquel gol fue muy especial por lo que significó», apunta. El Córdoba vencía 2-0 en el primer asalto y empató 1-1 en la vuelta en El Alcoraz para dar el salto a la división de plata. Guzmán tiene un don para dinamitar finales explosivos. Fue uno de los artífices de la clasificación para el playoff del Badajoz la campaña pasada con ese agónico penalti ante el Jumilla en el descuento y esa valentía de tirarlo lesionado. Un héroe que siempre deja huella donde va porque también dio la salvación al Alavés con un gol en el 93 en 2014 que le dejaba en Segunda. «Córdoba y Vitoria son sitios que recuerdas con mucha simpatía por la gente. Me siguen transmitiendo mucho cariño por las redes sociales y en mensajes privados», comenta.

Su etapa en el Córdoba le marcó. Guzmán Casaseca Lozano (Badajoz, 1984) empezaba a labrarse un nombre en el fútbol profesional. «Tengo un recuerdo muy bueno de mi etapa en el Córdoba. La ciudad me trató muy bien y la afición me apoyó y ayudó mucho. Fui muy jovencito, con 22 años, pero la gente me sigue mostrando su cariño y que se sigan acordando de uno es bonito», señala. El sábado espera volver a pisar el Nuevo Arcángel. «Han pasado diez años desde que me fui, doce desde el ascenso. He vuelto a Córdoba con el Castellón, Alavés y Valladolid, las tres veces en Segunda. Siempre he sentido el cariño de la afición, bien coreando mi nombre o con una ovación cuando he salido o me han sustituido».

Por eso desea subirse al autobús del equipo. Porque esta temporada no ha comenzado bien para el extremo pacense. Nafti ha apostado en estas cuatro jornadas por alternar a Adilson, Carlos Portero y Héber Pina en la titularidad. Guzmán solo ha jugado 22 minutos ante el Sevilla Atlético. «Me está costando entrar en las convocatorias. El club ha hecho un esfuerzo muy grande, ha diseñado una plantilla amplia y cinco compañeros nos tenemos quedar fuera cada semana. Es duro porque quieres ayudar, pero soy consciente que hay mucha competencia y solo queda seguir entrenando fuerte para cuando llegue el momento aprovechar la oportunidad», reconoce.

De su época en la actual plantilla del Córdoba sigue el eterno capitán Javi Flores. «A Javi Flores le considero mi amigo, coincidimos los tres años y a Pepillo el utillero le guardo mucho cariño. También la gente que dejas maravillosa y con la que conservas el contacto. Tanto mi familia como yo nos sentimos muy cómodos. En Córdoba he hecho amigos para siempre».

En Córdoba vivió el sabor agridulce del fútbol. La gloria y el túnel de su primera lesión importante. Pero aquel momento gris no emborrona una experiencia inolvidable. «Fueron tres años muy buenos. El primero fue espectacular con el colofón del ascenso. El segundo nos salvamos en el último segundo por el penalti que falló el Cádiz. Recuerdo que nosotros jugábamos en Anoeta, los partidos se habían acabado y estábamos pendiente del penalti del Cádiz porque fue en el descuento. Fue casi un ascenso. Y en el tercero tuve la mala suerte de una lesión grave. Fue mi peor año porque me partí el brazo y me perdí toda la segunda vuelta. Estuve cinco meses fuera, era joven y aquello me cortó un poco».

Guzmán concede al Córdoba el papel de principal favorito por el ascenso. «Va a ser un partido muy disputado con dos buenos equipos, con grandes jugadores y un buen estadio. Ellos en su campo serán fuertes porque también tienen una masa social grande. Es una ciudad muy futbolera, la afición empuja cuando el equipo lo necesita y seguro que va a ayudar mucho».

Cuarto autobús a Córdoba

Una salida para la que el Badajoz ya va por el cuarto autobús de aficionados. Guzmán resalta que esta temporada se sienten arropados en las gradas como si fuera playoff. «Es una auténtica locura lo que estamos viviendo. Yo soy de aquí y es una ilusión tremenda ver este ambiente de fútbol, no solo en el campo, sino en la ciudad también se palpa, lo ves en los niños por la calle con las camisetas del Badajoz y para mí es un orgullo. Ojalá consigamos el objetivo del ascenso».