SEGUNDA B

Gorka, el gol como «chute de energía»

Gorka Santamaría celebra el gol de la primera victoria del Badajoz en su estreno en casa. / CASIMIRO MORENO
Gorka Santamaría celebra el gol de la primera victoria del Badajoz en su estreno en casa. / CASIMIRO MORENO

El delantero del Badajoz supera un momento delicado en lo personal con un tanto que se traduce en tres puntos para su equipo

J. P.BADAJOZ.

Los goles son la mejor vitamina para recuperar el ánimo o salir de un momento difícil. Para Gorka Santamaría supuso su liberación para dejar atrás una pretemporada complicada por las lesiones y una dolorosa circunstancia familiar. El delantero vasco disfrutaba de sus primeros minutos con la camiseta del Badajoz y no pudo tener mejor estreno. «Tuve el debut soñado. Salí del banquillo porque el equipo necesitaba más presencia en el área y en el 85 tuve la suerte de marcar el gol de la victoria». En apenas 23 minutos Gorka Santamaría Nos (Bilbao, 1995) sacó su clase para olvidar los sinsabores y convertirse en el primer héroe blanquinegro con un tanto decisivo que daba tres puntos al Badajoz. «La verdad es que el gol estuvo muy bien por la jugada, la definición y el minuto que fue. Recuerdo la celebración con mucho éxtasis y mis compañeros abrazándome como locos. Luego miré a la grada y pude ver las caras de alegría entre la afición. Nada te puede dar más satisfacción que ver a tanta gente feliz», expone. Una inyección anímica que amortigua en parte los golpes recibidos este verano, especialmente por el triste fallecimiento de su tía, a la que estaba muy unido. «Tenía ganas de marcar porque quería dedicárselo a ella. Tenía esa espina clavada por no poder ir al entierro», señala.

Nafti reconocía la importancia que tenía que la autoría llevara la firma de Gorka. «Ha tenido una pretemporada muy sufrida mentalmente y físicamente y ese gol es el mejor regalo que le ha podido venir. Se lo merecía muchísimo, ha trabajado en la oscuridad y estamos muy contentos de que él nos haya dado la victoria», decía el técnico en la rueda de prensa. «En Puerto Banús tuve unas molestias en el cuádriceps y paré nueve o diez días, aunque parece que hubiese estado más ausente porque en ese tiempo se jugaron tres o cuatro partidos. Luego se juntó con un asunto familiar. Y en el entrenamiento por la mañana del partido ante el Recre me llevé una patada en la cabeza y me tuvieron que dar quince puntos», relata Gorka. Con todas estas adversidades el tanto le devuelve la sonrisa. «El gol llegó en un momento muy bueno, fue un chute de energía importante para mí, pero sobre todo por la importancia que tiene para el equipo». El punta bilbaíno resalta la victoria ante el Sevilla Atlético. «El equipo tenía la necesidad de conseguir los tres puntos en casa para devolver la confianza a la afición porque nos ayudó mucho».

Gorka reconoce que para los jugadores es una delicia jugar en un Nuevo Vivero de etiqueta. «Son pequeños matices que está resolviendo el club y que está poniendo de su parte Joaquín (Parra). Es un plus para que el jugador quiera venir aquí y devolver al Badajoz donde se merece». El goleador blanquinegro destaca la impresionante transformación de la caseta. «El vestuario es prácticamente de Primera División y te hace sentir todavía más futbolista profesional», apunta. Estos detalles han disparado las expectativas en la ciudad y se nota en el césped. «La afición está más volcada e ilusionada que nunca, en el vestuario lo percibimos y se contagia», sostiene. Aunque lamenta que todo este pequeño estado de euforia no se remate con mejores condiciones en el trabajo diario. «No contar con una ciudad deportiva y tener que ir de un sitio para otro cada día es una situación atípica que dificulta el entrenamiento porque hay que llevar el material, traerlo, cuidar que no se olvide nada... Pero sabemos lo que hay y el club está creciendo en todos los sentidos».

Gorka asume que el Badajoz parte esta temporada con el cartel de favorito. «Desde el exterior llega más presión al vestuario, pero en el equipo sabemos lo que tenemos que hacer y tenemos que ir día a día. El equipo está hecho para entrar en playoff. Pero el fútbol no es matemática pura y nunca se sabe».

En cuanto a la llegada de Chris Ramos valora el enorme poder ofensivo con el que cuenta el Badajoz. «Somos cuatro y habrá mucha competencia para pelear por uno o dos puestos arriba. Pero la competencia sube el nivel del equipo y del jugador». Gorka confía en su potencial para ganarse la titularidad. «Con minutos y estar dentro del once acabaré haciendo goles porque es lo que sé hacer. Me siento satisfecho con poder ayudar al equipo», concluye.