Francis Ferrón sirve el playoff al Nuevo Vivero

Francis Ferrón celebra con rabia una victoria del Badajoz. :: ARNELAS/
Francis Ferrón celebra con rabia una victoria del Badajoz. :: ARNELAS

«La clave es la palabra equipo y la unión del vestuario», apunta el delantero algecireño que con su gol mete al Badajoz en la cuarta plaza

J. P. BADAJOZ.

El Badajoz recupera a Francis Ferrón para su causa en este trepidante final de campeonato. El equipo blanquinegro ya es cuarto y depende de sí mismo para meterse en la carrera por el ascenso a Segunda. La obra de arte de Francis Ferrón en el estadio de los Juegos del Mediterráneo significó el éxtasis para el Badajoz que agarraba la cuarta plaza, pero también una liberación para el jugador algecireño que no marcaba desde enero y sobre todo después de vivir su semana más complicada desde que llegó al Nuevo Vivero. «Tenía una rabia contenida por las críticas. Nunca me dejo llevar por los halagos ni tampoco las críticas me hunden, aunque sobre todo la que sufre mucho es la familia. Ya me he aliviado y lo he soltado y el equipo ha logrado una victoria crucial porque ahora solo vale ganar y ganar», expone Ferrón.

El delantero de Algeciras puso fin a una sequía que le comía por dentro, ya que no acudía a su cita con el gol desde el 6 de enero para abrir la goleada ante el Sanluqueño. Aunque su rol al servicio del equipo desde la llegada de Mehdi Nafti es bien distinto al depredador de inicio de temporada donde Ferrón sorprendía con tres goles -los únicos del Badajoz- en los cuatro primeros partidos. «Yo estaba tranquilo porque siempre lo he intentado hacer lo mejor posible. Es verdad que ahora el míster me pide que trabaje más para el equipo y estoy más cerca del medio del campo que de arriba, pero la gente se queda con los goles y no he estado acertado. Yo no voy a querer nada malo para el equipo ni para mí. Estaba seguro que los goles iban a llegar y nos sirve para meternos cuartos», apunta el gran protagonista de Almería.

Ferrón se desquitó de una semana que le tenía atormentado por su desafortunado encontronazo con la grada del Nuevo Vivero tras ser sustituido ante el Jumilla. «El gol ha llegado en el mejor momento en todos los aspectos. Cuando más hacía falta al equipo, también por mí porque lo llevaba buscando desde hacía tiempo y por toda esta semana», expone el gaditano, quien da por cerrado este episodio en el que también tuvo cierto roce con Nafti. «Son calentones que se dan en los partidos y se quedó ahí. Nos pedimos disculpas y se arregló en diez minutos». El atacante blanquinegro se disculpa ante la afición a la que desea brindarle la fase de ascenso. «Se pasa mal por las cosas que se dicen y se sufre mucho, sobre todo por tu familia que lo vive de cerca. Es complicado explicar a un niño de 5 años por qué te dicen esas cosas, pero así es el fútbol. Que te pite tu propia afición es muy duro. Los comentarios te hacen daño, pero también he recibido muestras de cariño y el gol va por todos los que me apoyaron y para toda la afición. Ahora lo estoy disfrutando y espero seguir haciéndolo en estas cuatro jornadas que nos quedan para darle el premio del playoff a la afición». En ese sentido, también agradece el respaldo del vestuario. «Los compañeros también están felices por mí y se alegran de que haya marcado. Este vestuario es muy sano y siempre han estado ahí para protegerme a mí y a cualquier compañero».

El Badajoz disfruta de su mejor momento. El equipo de Nafti estaba a 10 puntos del playoff y a 18 del liderato hace solo siete jornadas. «La clave es la palabra equipo y la unión del vestuario», sostiene. Y subraya la derrota en Sevilla antes del parón invernal como punto de inflexión de esta espectacular remontada. «El equipo pegó un cambio en Navidad. Ahora es más compacto, agresivo y estamos más juntos. Son muchos días desde julio juntos, sufriendo cuando salen mal las cosas y disfrutando cuando salen bien», comenta el delantero blanquinegro que en Almería sumó su séptimo tanto. El conjunto pacense sube como un cohete en este tramo final de liga tras encadenar seis victorias consecutivas y trece sin perder. «Cuando estás arriba y lo intentas salen las cosas, tienes esa pizca de suerte que por otra parte también hay que buscarla. El equipo está bien de confianza, se sacrifica y sabe leer los partidos. No dejamos de insistir», añade Ferrón.

El gaditano destaca transformación radical del equipo con Nafti. «Al principio no nos salían las cosas, pero una vez conseguida la permanencia hemos mirado a otros objetivos. Siempre con los pies en el suelo, vamos partido a partido. Solo pensamos en el Malagueño y solo nos vale ganar». Y espera volver a disfrutar de otro ambiente espectacular en el Nuevo Vivero con el incondicional apoyo de la afición. «El sábado va a ser otra fiesta en el estadio y espero que le podamos ofrecer una nueva victoria».

Más