La fiera hambrienta y los niños respondones

Adama Fofana, que sufrió el jueves unas molestias en la rodilla, es duda para mañana. :: j. v. arnelas/
Adama Fofana, que sufrió el jueves unas molestias en la rodilla, es duda para mañana. :: j. v. arnelas

El Badajoz afronta el envite del domingo con ganas de abrochar la cuarta plaza ante un Sevilla Atlético que ya le dio una lección en la primera vuelta

MANUEL Gª GARRIDO BADAJOZ.

«El apetito viene comiendo». Ayer Nafti tiró de refranero. El Badajoz sigue hambriento y con ganas de ser un comensal más en el festín del playoff. Especialmente ahora que ha tomado posiciones en un territorio que parecía vedado de caza. Olió la sangre, acechó, se agazapó, trazó su estrategia y aprovechó su oportunidad. El golpe fue certero y se ha llevado a su guarida del Nuevo Vivero una suculenta presa que ya ha saboreado pero que quiere devorar sin más competencia: la cuarta plaza.

Nada ha mermado la viabilidad y anhelo de ese sueño. Ni siquiera el pescozón de Melilla (2-1): «El vestuario está muy bien, un resultado no tiene por qué cambiar la dinámica de una plantilla, sobre todo cuando se ha dado la cara». Prueba de que la madurez anímica del grupo ha alcanzado cotas muy altas.

Eso y que los blanquinegros siguen dependiendo de sí mismos. La derrota en el Municipal Álvarez Claro era el tropiezo admisible y previsible. Aunque ya no quedan bolas extras: o ganan lo que resta o tocará mirar al UCAM. Todo ello sin olvidar que mañana mismo pueden certificar su clasificación para las eliminatorias de ascenso. Cuestión de enfoque. En todo caso, tienen asegurado el derecho a llegar hasta la última jornada con opciones de plantar batalla y pelear por colarse entre los privilegiados.

Nafti: «Un resultado no tiene por qué cambiar la dinámica, sobre todo cuando das la cara»

Se medirán (mañana, en el Nuevo Vivero, a las 18.00 horas) a una camada de promesas algo inconstantes pero que, en muchos casos, terminarán reinando en la jungla de Primera División. Ya en la ida el Sevilla Atlético le salió respondón al Badajoz, dándole una inesperada lección futbolística. «Fueron más intensos que nosotros a nivel de disputas individuales y de bloque, me acuerdo perfectamente. Un equipo muy maduro». El técnico francotunecino lo considera el filial más peligroso del grupo IV, algo que también se constata en la clasificación, donde supera a los otros tres.

Siete partidos sin perder, tres derrotas en cuatro jornadas y victoria ante el Villanovense. Es evidente que la progresión no es regular, pero han protagonizado una gran segunda vuelta sumando cinco puntos más que en el primer tramo, a expensas todavía de los dos encuentros que restan. «No me fío ni un pelo de unos 'niños de vacaciones'». Nafti da por hecha la salvación, pero los sevillistas aún no han recogido sus notas y desconocen si tendrán que repetir o si progresan adecuadamente. Pese a que los 45 puntos parecen garantizar la permanencia, el puesto de promoción a Tercera aún es un cepo que amenaza su supervivencia en la categoría de bronce. El preparador blanquinegro no quiere relajación y espera un rival enchufado por diversos motivos: «Siempre tienen un objetivo, aunque sea individual: mejorar, competir, tener la oportunidad de hacer la pretemporada con el primer equipo, buscar otro club si les han dicho que no van a contar con ellos».

En el apartado de bajas, Kamal y Guzmán son ya unos habituales en la enfermería y afrontan la última fase de sus recuperaciones. Por su parte, Cristian, que ya entró en la convocatoria del choque ante el Melilla, evoluciona, aunque no está al cien por cien.

Adama da el susto

El susto lo ha protagonizado Adama Fofana. El futbolista africano no entrenó en la sesión de ayer después de sufrir unas molestias en la rodilla el día anterior. El entrenamiento de hoy será clave para saber si entra finalmente en la lista. El mediocentro costamarfileño se ha convertido en una pieza clave en la medular pacense. Tras gozar de escasas oportunidades cuando aterrizó en el mercado de invierno, una lesión en el brazo lastró su participación y parecía que correría la suerte de Mendy y Jordan, inéditos hasta la fecha. Sin embargo, se ha adaptado al trivote convirtiéndose en un pulmón, con gran derroche físico, dando más libertad a Petcoff y Cidoncha en la construcción del juego.

Mientras tanto, la afición pacense sigue calentando el caldero en el que quiere cocinar con esmero una receta que llevan meses perfeccionando y que está deseando degustar. Se avecina lleno o, al menos, un graderío repleto y volcado.