El derbi iguala las fuerzas de dos tendencias opuestas

El derbi iguala las fuerzas de dos tendencias opuestas

Nafti no quiere oír hablar de euforia en el Badajoz, mientras que Cobos asegura que el Villanovense llega con la derrota de la primera vuelta olvidada

M. Gª GARRIDO / E. DOMEQUE BADAJOZ / VILLANUEVA DE LA SERENA.

Motivación. Es la piedra angular sobre la que pivotan el resto de argumentos cuando entra a escena un derbi. Las dinámicas, tendencias, posición en la tabla y trayectorias en una cita de este calibre restringen su incidencia, porque la intensidad amordaza a la estadística. Es cierto que el Badajoz afronta el choque con la moral por las nubes por el triunfo ante el Sanluqueño, dando un inmejorable regalo de Reyes a los suyos con una goleada (4-0) y un fútbol de muchos quilates. Tampoco es baladí la dura derrota en casa del Villanovense ante el Recre (1-3), con polémica arbitral, iniciando 2019 con un borrón que ensucia un impoluto final de 2018 serón con seis partidos sin perder.

En el factor anímico también juega a favor de los blanquinegros el balance en los enfrentamientos regionales esta campaña, ya que acumula dos victorias en sendos duelos (1-2 al Villanovense y 2-1 al Don Benito), mientras que su rival solo ha sumado un punto, ante los calabazones (2-2). Ese componente otorga, a priori, una ligera ventaja a los pacenses, que además tendrán el aliento de la grada del Nuevo Vivero. Pero con el pitido inicial la cuenta se resetea y todas esas variables desaparecen de la ecuación. «Ellos van a venir motivados, pero más que nosotros es imposible. Ganas 4-0 en casa, delante de tu público, ves una sonrisa en la cara de la gente y quieres repetir y acostumbrarte a eso», declaraba Nafti en la rueda de prensa del viernes.

El preparador del Badajoz no quiere ni oír la palabra confianza para evitar relajaciones que deriven en nuevos sobresaltos. Pero la realidad es que cierta euforia y un mesurado grado de optimismo es inevitable tras conseguir en el último choque corregir algunas de las grandes lagunas del equipo. Especialmente en lo que se refiere al acierto de cara a la portería rival, una asignatura pendiente en la que se empieza a progresar adecuadamente. «Cuando un delantero está con confianza se nota hasta en los entrenamientos. Los balones entran con la espalda o con el culo y eso hay que aprovecharlo. Yo estoy contento porque el equipo genera ocasiones».

«Ganas 4-0 en casa delante de tu público, ves una sonrisa de tu gente y quieres repetir eso» Mehdi Nafti Entrenador del Badajoz

«Tenemos que hacer un buen partido y recuperar las sensaciones de antes de Navidad» Julio Cobos Entrenador del Villanovense

En el otro lado del ring está un contrincante férreo sobrepuesto al KO sufrido la pasada semana. Pese a perder ante el Decano, Cobos valora de forma positiva algunos aspectos de ese partido. Unos días después cree que el equipo peleó, pero que también le faltó algo de suerte. «No estoy muy descontento», subraya, «el equipo compitió ante un gran rival, pero sé que podemos dar un poco más».

El técnico de Valdehornillos admite que «será un partido difícil», pero asegura que su equipo ya se ha recuperado del resultado de la pasada jornada y sabe bien que un derbi no es un partido cualquiera: «Te juegas lo mismo, los tres puntos, pero es cierto que es un partido especial, porque todo el mundo quiere ganar, son dos poblaciones cercanas y muchos aficionados nuestros irán a ver el partido».

Ambos entrenadores se deshacen en elogios respecto al rival y son conscientes de la exigencia de un encuentro con mucho en juego, más allá de la rivalidad. El técnico blanquinegro destaca de los serones la mentalidad y fortaleza del bloque, mientras que Cobos considera que «con Nafti el Badajoz ha ganado en intensidad y tiene jugadores de una gran calidad. De inicio hicieron un equipo para intentar estar en playoff. Ya en el último partido en casa han ganado de forma contundente y el año pasado eran muy fuertes en su feudo».

La revancha es una palabra que flota en la atmósfera del vestuario del equipo de Villanueva de la Serena, aunque Cobos prefiere dejar en el pasado lo ocurrido en la jornada inaugural. «Las derrotas siempre duelen y los jugadores querrán resarcirse, pero no podemos vivir de eso, lo que tenemos que hacer es un buen partido y recuperar las buenas sensaciones que teníamos antes de Navidad», explica.

El Badajoz asume el choque como una oportunidad de definirse clasificatoriamente, ahora mismo en tierra de nadie pero con la necesidad de cimentar su ventaja con el descenso y tratar de acercarse a posiciones de privilegio. Por su parte, los serones, a un punto de la quema, precisan recuperar el pulso para mantener la dinámica ascendente.

Para ello contarán con las caras nuevas de Braim y José Ramón, que podrían debutar. Este último ya sabe lo que es jugar un derbi extremeño, lo hizo con las camisetas de Cacereño y Mérida. En el apartado de bajas, los blanquinegros cuentan con la ausencia sensible de César Morgado, que no podrá jugar durante aproximadamente un mes por una rotura en el recto anterior del cuádriceps.

 

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