Segunda B

«Tengo contrato, quiero quedarme y continuar este proyecto»

Juan García en la grada de estadio dombenitense. / E. DOMEQUE
Juan García en la grada de estadio dombenitense. / E. DOMEQUE

Tras lograr la salvación, el técnico pacense habla de su futuro y de cómo ha vivido su primera temporada en la categoría de bronce

ESTRELLA DOMEQUE DON BENITO.

En la temporada 2007-2008 fue el entrenador más joven de Tercera División en el banquillo del Valdelacalzada. Más de una década después, a sus 43 años, Juan García completaba con éxito su primera campaña en Segunda División B al frente de un Don Benito que por primera vez en sus 90 años de historia lograba la permanencia en la categoría de bronce. Este debut apenas le deja sinsabores y parece haber convencido a sus detractores, que los hubo.

-¿Una palabra para definir la temporada?

-Gesta.

-¿Por qué esa y no otra palabra?

-Define el objetivo marcado en el vestuario, que parecía inalcanzable y la utilizábamos de motivación y de broma. Decíamos que con la banda y el grupo humano que teníamos, íbamos a conseguirlo e iba a ser una gesta. Y esa palabra ha estado bastante marcada en el vestuario.

-No ha sido un camino de rosas, ¿cuál dirías que ha sido el momento más difícil?

-Antes de Navidad, entre noviembre y diciembre, porque es cuando encadenamos más derrotas. A pesar de que las sensaciones en cuanto a juego eran muy buenas, no conseguíamos resultados. Sabíamos que esta categoría es 'resultadista' y eran momentos malos: momentos de buscar cualquier elemento para agarrarte y seguir creyendo porque, en definitiva, el resultado, que es lo que te hacía falta, no llegaba.

-Siempre se ha hablado de esa Navidad, pero. ¿algún momento más concreto en el que pensaras que estaba todo perdido?

-Ninguno. Nosotros no hemos tenido debilidad porque creíamos que el trabajo se estaba haciendo bien, veíamos que quien tenía que confiar en nosotros nos daba motivos todos los días para seguir trabajando y tener tranquilidad.

-¿Y el mejor?

-El partido del Ejido. Fue el mayor punto de inflexión para coger la carrera que nos faltaba y terminar consiguiendo los 44 puntos que, a pesar de la última derrota, nos han valido para conseguir la permanencia. Pero ha sido ese, por lo que implicaba: un partido dificilísimo, con un rival en su casa. creo que no ha habido nada mejor que la victoria allí.

-¿Qué has aprendido como entrenador?

-A ser más competitivo. Y a darte cuenta de que estamos en un mundo en el que hay muchos intereses, y que tienes que ser fuerte, ser lo más profesional posible, evadirte de todo el entorno y centrarte en el trabajo y en lo que depende de ti. Eso es lo que más valoro a nivel personal.

-Decías que la palabra más repetida era 'gesta', ¿pero qué os decíais después de cada partido?

-Los lunes teníamos reuniones y ahí nos mirábamos a la cara. Hablaba yo, analizando lo que había pasado y buscábamos las áreas de mejora. Y sobre todo creer que lo íbamos a conseguir, que estábamos en el camino, que estábamos muy cerca de conseguir los resultados y, al final, han llegado. Y ha sido creyendo. Creyendo en el trabajo, en los compañeros, buscando lo mínimo para motivarnos, cualquier pequeño detalle para seguir creciendo. Creo que el vestuario es la clave de todo: la unión que ha habido, el estar siempre el grupo por encima de las individualidades y sobre todo confiar.

«Soy mejor entrenador que cuando empecé, pero si no das oportunidades, no aparece la experiencia»

«Creo que el vestuario es la clave de todo: la unión que ha habido y sobre todo confiar»

«Debería ir mejorando la cultura deportiva de darle continuidad a proyectos, como en el fútbol inglés»

-Tú no dudaste, ¿pero crees que desde la directiva sí que se planteó una destitución?

-Sí, por supuesto. Hay muchos directivos y cada uno tiene una opinión. No solo aquí, en cualquier club, y los resultados no acompañan y es entendible. Lo que pasa que había una figura, la que comanda el barco a nivel deportivo, a la que le tienen mucho respeto y hacen caso en todo, y es el que más confiaba en nosotros y creía que había que seguir apostando. Él veía el trabajo que se realizaba a diario y hablaba con los jugadores. Ese termómetro es importante: que los jugadores crean en el trabajo que se hace y en las personas que lo dirigen. Él tenía claro que había que darle continuidad, sabía que iba a llegar y el tiempo le ha dado la razón.

-¿Quizá tu mayor reto ha sido adaptarte a la Segunda B este año?

-Sí, el mío y el de todos. Nadie llega al banquillo teniendo la experiencia. Como no la tenía en Tercera y llevo más de 350 partidos, pues en Segunda B ya he acumulado una temporada. Soy mejor entrenador que cuando empecé, pero si no das las oportunidades, no aparece esa experiencia. Yo no entendía esos comentarios que había: que el equipo estaba en Segunda B, pero que no había entrenador preparado. Eso a nosotros nos dolía mucho porque había mucho trabajo, pero al final queda demostrado que dando oportunidades y trabajando todo eso queda sólo en opiniones.

-Al final os habéis salvado. Sin embargo, hemos visto temporadas muy diferenciadas en los otros dos equipos extremeños, el Badajoz y el Villanovense.

-Desde fuera, lo que tú ves son los proyectos, los presupuestos, lo que quiere cada uno al iniciar la temporada. El Badajoz sufrió un cambio de entrenador. De donde estaba a donde está hoy ha sido un cambio muy positivo, en el que no esperaban nunca meterse en playoff y lo han conseguido a base de trabajo y de resultados, por supuesto. Y creo que terminarán bien. Espero que consigan ese ansiado ascenso. En el Villanovense está la cruz. También al inicio se vieron lastrados por resultados malos que propiciaron un cambio de entrenador, que al final no ha dado resultados en puntos, pero sí en un cambio de dinámica y de juego. Es una pena que hayan perdido la categoría porque había equipo, entrenador, afición y entidad para haberla salvado. Es una pena para el fútbol extremeño y deseo que el año que viene vuelvan porque se lo merecen.

-Resultados distintos ante una misma decisión que era el cambio de entrenador. Demuestra que unas veces funciona y otras no.

-Sí, la mayoría de las veces se decide romper la baraja por la misma carta, la del entrenador, pero creo que según cada proyecto y cada sitio funciona o no funciona. En este caso lo que yo tengo que defender es que aquí ha funcionado, que han tenido paciencia; que malos resultados, evidentemente, el año que viene se darán, todos los equipos los tendrán y en algún momento habrá dudas por los que dirigen los equipos. Creo que lo que debería ir mejorando es la cultura deportiva de darle continuidad a los proyectos, como en el fútbol inglés. En este caso se han cambiado algunas piezas y hemos tenido más resultados. Todo ello conlleva que las directivas estén educadas deportivamente para aguantar esa situación, que tengan paciencia y confíen en el trabajo.

-Hablando de continuidad, ¿cómo ves la tuya en el banquillo la próxima temporada?

-Tengo contrato otro año más. Quiero quedarme y continuar este proyecto, pero no todo depende mí. Hay que sentarse a hablar, pero ahora hay que descansar. Después, cuando nos pongamos a planificar o haya algún cambio, ya me lo notificarán si sucede. Si no, espero continuar en el banquillo del Don Benito.

-Si sigues, ¿te gustaría mantener la base de este equipo?

-Hay que valorar el nivel competitivo del equipo, que es lo que ha ganado en la segunda vuelta. Ese nivel competitivo que en la primera no teníamos y, a partir de ahí, seguir mejorando. Todo lo que sea para mejorar, creo que le vendrá bien al equipo para no sufrir tanto o intentar competir desde el primer día, no esperar una vuelta entera para un período de adaptación y después estar a la altura de los demás. Yo creo que hay que estar a la altura, a nivel competitivo, desde el primer día.

-La calidad de muchos jugadores al final se ha visto sobre el campo y, aunque los queráis retener, van a recibir llamadas.

-Sí, por supuesto. Hay jugadores que, al igual que yo, no han tenido experiencia en la categoría y han demostrado con creces que pueden jugar en ella e incluso destacar.

-¿Cuáles serían los retos para la próxima temporada?

-El mayor reto sería estabilizar al club, conseguir la consolidación en Segunda B y pasar un año compitiendo, pero intentar disfrutar al máximo, no sufrir todo el año.

-También convencer a la afición para que sea más masiva si cabe.

-Creo que tiene motivos para apostar por el club, que ha hecho las cosas bien. Y que en vez de tener 1.500 abonados, el reto debería ser tener 3.000. Eso te da un apoyo tremendo cada domingo.

-Ahora vacaciones, ¿cuándo empezaría ese Don Benito de la próxima a temporada?

-A planificarse antes del 2-3 de junio. El equipo comenzaría aproximadamente en la segunda semana de julio a entrenar en pretemporada.

Montero deja la presidencia y habrá elecciones

Después de ocho temporadas, Pedro Montero anunciaba ayer que dejaba la presidencia del Don Benito. Lo hacía poco antes de comenzar la asamblea de socios celebrada por el club rojiblanco. «Por motivos laborales y personales he decidido no volver a presentarme. Siempre antepuse el interés del club a los personales. Agradecer el cariño de estos ocho años», expresaba en redes sociales, al no estar presente en la asamblea.

El empresario llegó al club en 2011 cuando la prioridad era recuperar su economía. En este tiempo los números parecen estabilizados y, al mismo tiempo, la situación deportiva, pues deja el equipo en Segunda B. Aunque hasta el 30 de junio no terminaba su mandato, Montero adelantaba la decisión para facilitar la preparación de la próxima temporada.

La asamblea de ayer dio inicio al proceso de elección de la nueva directiva. Todo apunta a que una de las candidaturas más sólidas será la formada por parte de la actual. Podrán presentarse hasta el 21 de junio. Si hubiese más de una candidatura la votación será el 6 de julio.