El Badajoz pierde la confianza en Premium y ya tiene avanzada la entrada de otro grupo

Matías Navarro en el palco de la Nueva Condomina en la visita del Badajoz al Murcia. :: VICENTE VICENS/
Matías Navarro en el palco de la Nueva Condomina en la visita del Badajoz al Murcia. :: VICENTE VICENS

Desde el Nuevo Vivero no quieren pronunciarse hasta el martes, pero transmiten «tranquilidad absoluta» a sus seguidores

J. P. BADAJOZ.

El globo de Premium Sport explota en el peor momento posible. Los últimos acontecimientos provocan una sacudida que hace tambalear el Nuevo Vivero con el Badajoz jugándose el pase al playoff y el grupo inversor podría salir por la puerta de atrás antes de entrar. El equipo vuela hacia la fase de ascenso, una situación idílica para el grupo que proyectaba llevar al club blanquinegro a Segunda en un plazo de tres años.

Los socios de la entidad blanquinegra depositaron toda su confianza ciega en Premium en enero de 2018 y le entregaron el club para transformarlo en Sociedad Anónima Deportiva. Ciega porque nunca se ha desvelado quiénes están detrás a pesar del discurso de transparencia y voluntad para abrir el club a la afición del que hacía bandera Matías Navarro, su administrador único. Todavía no se ha llevado a efecto la entrada de Premium en el Badajoz, pero su salida puede ser inminente por una desconfianza mutua entre el cabeza visible del grupo y la directiva. La estabilidad del equipo y del futuro de la entidad están en juego. Desde el club no quieren pronunciarse sobre esta crisis hasta el martes, fecha por otra parte en la que puede certificarse un acuerdo con otro grupo sevillano con el que están muy avanzadas las negociaciones, y se aboga por transmitir a sus aficionados «tranquilidad absoluta». Son las únicas palabras que han salido de Pablo Blázquez al ser cuestionado, quien angustiado y decepcionado por la situación se ha tomado dos días para desconectar con su familia.

La directiva se siente engañada por parte de Matías Navarro y el administrador único por Pablo Blázquez. La desconfianza es mutua, aunque Premium mantiene su apuesta por hacer del Badajoz un club grande y velar por su viabilidad. Pero este distanciamiento no parece tener buen final y todo puede saltar por los aires. Las promesas no terminan de hacerse realidad y el club empieza a generar deudas, cuestión que preocupa mucho en la presidencia del club, cuya directiva llevaba a gala una gestión impecable desde la refundación. Esta semana se presume movidita con cruce de comunicados por ambas partes.

Premium encandiló al socio blanquinegro con una propuesta de ensueño. Apoyaba su proyecto en dos pilares fundamentales, la conversión en Sociedad Anónima Deportiva y la remodelación del estadio. La transformación sigue su curso en el CSD, aunque algunos contratiempos surgidos de las auditorías son al parecer una de las causas de esta ruptura. Entre ellas un desfase importante de las cuentas de pasados ejercicios y que Premium ha registrado en acta notarial. De ahí que el club haya empezado a retrasarse con los pagos de jugadores y equipo técnico, así como con otros proveedores y al Nuevo Vivero ha llegado algún que otro embargo aunque sin ser algo significativo. La directiva ha pedido al grupo una inyección económica como inversión, pero Premium pretende que sea como préstamo y hasta que no se aclare la situación no iniciará ningún movimiento.