El Don Benito se hunde en la orilla

David Agudo, en el choque de ayer del Don Benito ante el Linense. :: ADG MEDIA/
David Agudo, en el choque de ayer del Don Benito ante el Linense. :: ADG MEDIA

El Linense se mantiene en el coliderato gracias a un triunfo de resistencia ante los de Juan García

JOSÉ GARCÍALA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN.

El Don Benito no pudo con la Real Balompédica Linense, que consiguió un triunfo tan sufrido como importante para seguir en la pugna por el liderato después de firmar un inicio de liga casi perfecto, con tres triunfos, un empate y solo un gol en contra. Después de sobrevivir a un penalti en el primer minuto, los visitantes encajaron un tanto rubricado por Moussa en el minuto 14. A través del dominio de la medular, el Don Benito fue encerrando a una Balona que festejó con su hinchada la victoria tras un gran ejercicio de resistencia.

1 LINENSE

Javi Montoya; Jordan Sánchez, Álvaro Vega, Fabricio Danese, Tomás; Tito Malagón, Abdul (Albisua, min. 70), Manu Molina, Mousa (Kaya, min. 59); Igor Martínez (Sergio Rodríguez, min. 78) y Dopi.

0 DON BENITO

Sebas Gil; Trinidad, Gonzalo, Manu Miquel, Mario Gómez (Manu Ramírez, min. 76), Nieto (Sillero, min. 68); Dani López, Artiles, Santana, Chele (Hendrio, min. 68); y David Agudo.

Árbitro
González Campo (Comité castellano-manchego). Amonestó con tarjeta amarilla a los locales Manu Molina, Álvaro Vega y Mousa y a los visitantes Mario Gómez y Manu Miquel.
Gol
1-0: Mousa, min. 14.
Incidencias
Municipal de La Línea. 3.000 espectadores

El encuentro comenzó de forma inusual, con una pena máxima favorable a los de casa cuando solo marcaba se habían consumido 15 segundos. Un inoportuno resbalón de un defensor visitante permitió a Ígor Martínez adentrarse solo dentro del área para encarar a Sebas Gil, pero cuando se disponía a disparar fue derribado por Mario Gómez, que era el último hombre. Aunque el balón acabó entrando en la portería del cuadro extremeño, el colegiado decretó pena máxima, ya que en este tipo de acciones no se puede aplicar la ley de la ventaja. El enfado de la hinchada local fue notorio al dejar en amarilla el castigo para el central del Don Benito.

Se las prometían muy felices con Tomás encarando el punto de penalti. El problema fue que lo hizo de forma idéntica al que anotó en Mérida, y claro, Sebas Gil había hecho los deberes y se lanzó para ese mismo lado, con las imágenes de la ejecución aún frescas en su mente. El resultado fue una fenomenal parada que fue celebrada por sus compañeros como si de un gol se tratara. No era para menos.

El error sembró de desconfianza el juego local y pasó factura al lanzador, que no rindió a su nivel habitual durante el resto del choque. Con ambos equipos aún luchando por hacerse con el control del choque, llegó el primer intercambio serio de golpes. Santana aprovechó un balón en la banda derecha para inventar un centro chut que acabó estrellándose en la madera con Javi Montoya haciendo la estatua. Era el minuto trece.

Uno más tarde, Mousa inició en su campo una jugada vertiginosa con un caño sobre su marcador para, acto seguido, conectar un pase al hueco para la entrada de Ígor Martínez por la izquierda. Martínez condujo hasta el área pequeña para servir en horizontal al propio Mousa, que culminó la gran acción colectiva rematando casi en la misma línea de gol.

El choque cambió desde este momento. La Balona, al verse por delante en el marcador, cedió terreno a su rival, que lo aprovechó para ir adueñándose del centro del campo y dejar una sensación de peligro que se acrecentaba con el paso de los minutos. De hecho su ocasión más peligrosa llegó en un lanzamiento lejano de Santana que Javi Montoya atajó con apuros.

Tras el descanso, los pupilos de Juan García continuaron con el mismo plan, ejerciendo una presión intensa a la salida de la Balona, que tenía que abusar de los desplazamientos en largo para poder respirar.

En el 49, estuvo a punto de llegar el empate en un disparo desde la frontal de Manu Miquel que se marchó fuera por muy poco. Con este decorado, Jordi Roger apostó por atrincherar a los suyos para repeler los balones colgados al área por el rival, esperando que en algún contragolpe pudieran cerrar el choque.

Cuatro más tarde, pudo lograrlo Dopi, que a base de fe y lucha se fabricó una acción de peligro que le permitió disparar en el área pequeña, aunque el balón se marchó arriba por poco. El encuentro acabó por convertirse en un monólogo visitante de balones al área, pero siempre se cruzaba algún jugador local para evitar el remate en última instancia.

El Don Benito lo veía tan cerca que optó por asumir más riesgos, lo que propició hasta tres contragolpes de la Balona con mucho peligro. Superada la hora de juego, Dopi y Kaya se encontraron con dos excelentes paradas de Sebas Gil.

Por parte visitante, Hendrio fue el que estuvo más cerca con un lanzamiento desde dentro del área que Javi Montoya atrapó pegado al palo izquierdo de su portería. Los minutos finales fueron un asedio constante sobre la meta de la Balona, que se defendió como pudo para lograr un triunfo cargado de sufrimiento.