A no bajar la guardia en el Nuevo Vivero

Dani Segovia, que se reencuentra con sus ex, felicita a Gorka por su gol ante el Sevilla Atlético. :: CASIMIRO/
Dani Segovia, que se reencuentra con sus ex, felicita a Gorka por su gol ante el Sevilla Atlético. :: CASIMIRO

El Badajoz recibe a un Algeciras atrevido que amenaza con derribar el muro de Kike Royo después de tres jornadas

J. P.BADAJOZ.

El Nuevo Vivero vuelve a abrir sus puertas con el objetivo de seguir cerrándoselas a sus rivales. El Badajoz es el único equipo de Primera, Segunda y Segunda B que todavía no ha recibido ningún gol esta temporada y confía en mantenerse en guardia atrás para refrendar su posición de privilegio en el grupo de cabeza. Después de tres jornadas imbatido, Kike Royo se ha erigido como el jugador más destacado del equipo pacense y al que todos los equipos ya desean marcar. «No sé si es bueno o malo. Me hubiera gustado que contra el Sevilla y el Cádiz que Kike tuviera menos protagonismo. Eso nos refuerza en la idea de que tenemos un buen portero, pero si lo podemos solicitar un poquito menos nos vendría también muy bien», exponía Mehdi Nafti. Desde Algeciras no se arrugan y como uno de los conjuntos más ofensivos amenazan con romper ese blindaje. Su técnico Emilio Fajardo tiene claro dónde puede estar la clave para derribar el muro blanquinegro. «Ponerte por delante en su casa es fundamental para ser así algo más ofensivos. Esa es la intención, ir allí, trastocarlos y que tengan que arriesgar algo más de lo normal y a partir de ahí volver a meterles mano para hacerles el mayor daño posible».

El Algeciras llega al Nuevo Vivero con la inercia del ascenso y una de las revelaciones de este arranque por clasificación y juego. Por propuestas de ambos contendientes será un partido del gusto del público. «El Algeciras todavía está surfeando sobre la ola del ascenso. Es un equipo que tiene una confianza enorme y unos números que están a la altura de la filosofía de juego que tiene», avisa Mehdi Nafti. El entrenador visitante Emilio Fajardo también anticipa un buen espectáculo y subraya el potencial del Badajoz. «Es un partido muy atractivo para el espectador, va a gustar de ver por la idea futbolística de los dos equipos. Es un rival muy duro, es uno de los cuatro favoritos para jugar ese playoff y ser campeón, ha hecho una gran plantilla».

En estas tres jornadas, Nafti ha variado su esquema de medio campo hacia adelante y sin tocar su defensa, aunque el preparador blanquinegro sostiene que la portería a cero no implica que no se plantee también cambios atrás. «No son tantos los nombres, es más la dinámica de grupo. Sé perfectamente lo que tengo en el banquillo y en la grada cada fin de semana», expone Nafti, que seguirá sin poder sentarse en el banquillo por segunda semana. En cualquier caso, tiene dudas en cuanto a sistema y el once no lo decidirá hasta horas antes del partido. Entre las alternativas que maneja pasa por colocar dos puntas con Gorka Santamaría y Dani Segovia, que se reencontrará con su exequipo doce años después de aquella mala experiencia por los impagos, o apostar como ante el Sevilla Atlético con el trivote Sergi Maestre, algo más retrasado, Julio Gracia y Álex Corredera. Fajardo es consciente del nivel de la plantilla del Badajoz y las variantes que ofrece. «No sabemos lo que nos vamos a encontrar. Si van a contar con Santamaría, Julio Gracia, Álex, Dani... Son cuatro jugadores de otro perfil, más jugones. En Cádiz salió con algo más de contención. A ver qué es lo que buscan hacer y a partir de ahí sean los que sean serán buenos jugadores y una delicia tener a esos futbolistas, así que imagina el rival que tenemos enfrente», destacaba en la web del club algecireño. En el Badajoz son bajas Chris Ramos, Kike Pina y Djak Traoré. Mientras que en el Algeciras no viajaron este sábado Dani Gallardo, Jardel y Alavedra, por lesión; y Francis Caturla y Antonio Sánchez, por decisión técnica. Además, Fajardo tiene las dudas de Antonio Domínguez, Choco y Borja Vicent.

Nafti sabe que la Segunda B no regala nada. «Todo el mundo está sufriendo, no hay ningún partido fácil. Como les digo a los míos al final son todos jugadores de Segunda B. Es la realidad. Si los míos están jugando en el Badajoz es porque nadie les quería en Segunda. Y desde esta humildad que se pongan el mono de trabajo y demuestren que pueden jugar en otra categoría. Tienen toda la temporada para demostrarlo».