SEGUNDA B

El Badajoz renueva su seguro de vida para la próxima temporada

Kike Royo se abraza a Éder Díez tras lograr un triunfo. :: pakopí/
Kike Royo se abraza a Éder Díez tras lograr un triunfo. :: pakopí

Kike Royo, héroe de la afición pacense, seguirá vistiendo de blanquinegro y será uno de los pilares del nuevo proyecto comandado por Nafti

MANUEL Gª GARRIDOBADAJOZ.

Es quizás uno de los principales héroes de la gesta blanquinegra de esta temporada; uno de los artífices de la consecución de la cuarta plaza para que el Badajoz se ganase el derecho a materializar sus anhelos de plata poniendo a tiro el ascenso a Segunda División.

Su parada en el penalti ante el UCAM en el descuento será recordada durante años por la hinchada pacense. Fue el punto de inflexión que convertía en verosímil una quimera. Se diluirá algo más en la memoria la pena máxima que detuvo para mantener con vida a su equipo en Las Gaunas ante la UD Logroñés, ya que no sirvió finalmente para pasar la eliminatoria. La realidad es que, más allá de actuaciones portentosas y de manoplas imposibles en instantes claves, el meta riojano se ha ganado por méritos propios ser uno de los líderes del nuevo proyecto comandado por Mehdi Nafti. Y así quedó ayer rubricado con la confirmación por parte del club de que se prorroga el compromiso de ambas partes para el curso 2019-20. La buena noticia llegó a modo de regalo, ya que el viernes el arquero cumplía 28 años.

La cuenta oficial del conjunto pacense hacía oficial su continuidad a primera hora de la tarde con un '¡se queda!', que puso de moda aquel tuit de Piqué cuando Neymar deshojaba la margarita y terminaba marchándose al PSG. En este caso no habrá espantada y el portero logroñés defenderá la meta del Badajoz.

Kike Royo guarda en el apartado estadístico un importante logro al batir un récord que nadie había sido capaz de superar durante casi medio siglo, 46 años. Logró permanecer 744 minutos sin recibir un gol como local. El anterior registro databa de la temporada 1972-73 en la antigua Tercera (equivalente a la actual Segunda B) en las manos del portero Zamorano con 721 minutos imbatido en El Vivero.

El meta riojano disputó 35 partidos de la pasada liga y dos más del playoff de ascenso. Durante la temporada regular rebasó la barrera de los 3.000 minutos, perdiéndose únicamente tres choques, dos de ellos en la primera vuelta: el que enfrentaba en el Nuevo Vivero al Almería B, tras ser expulsado la jornada anterior en la visita al Jumilla (3-0), y el que los pacenses jugaron fuera de casa ante el Recreativo Granada (0-2), en el partido de transición en el banquillo tras la salida de Patxi Salinas y mientras se materializaba la llegada de Mehdi Nafti. Aquel encuentro lo dirigió Miguel Ángel Espejo, que le dio la alternativa bajo los palos a Pawel Florek por decisión técnica. El tercer duelo que vio desde la barrera Kike Royo fue el que midió a domicilio al Badajoz contra el Atlético Sanluqueño (1-0), que ponía el cierre al campeonato doméstico con la cuarta plaza bajo el brazo para los pacenses y sin nada en juego. Fue de nuevo el guardameta polaco el que salió como titular.

Un muro blanquinegro

Kike Royo ha cerrado el curso habiendo encajado 29 tantos (más los 4 que le endosó la UD Logroñés en la primera eliminatoria del playoff) y ha conseguido mantener su portería inmaculada en 13 ocasiones (once de ellas en la segunda vuelta), sin duda, una de las claves del gran final de temporada. El fichaje del meta de Logroño se hacía efectivo hace casi un año, el 20 de junio, llegando procedente del Guijuelo, camiseta que defendió durante más de un centenar de jornadas en la categoría de bronce. Formó parte de la plantilla de la Real Sociedad durante dos temporadas, aunque no llegó a debutar con el primer equipo. Con el filial donostiarra jugó en Segunda B un total de 43 partidos. También pasó por el Logroñés y el Mallorca, con el que disputó 35 choques.